Cinco consejos para que las empresas evolucionen con rapidez y seguridad
23 de abril 2018
Por Tarek Abdelkader, el Corporate Operations Director de Claranet España.
Cinco consejos para que las empresas evolucionen con rapidez y seguridad

Por Tarek Abdelkader, el Corporate Operations Director de Claranet España.

El hiper-utilizado término “transformación digital” no para de copar conversaciones, y en este debate hay algunas opiniones muy interesantes. Compañías como Capgemini Consulting aseguran que “aunque el impacto de la digitalización no es nuevo, la economía digital está entrando en una nueva era”. Deloitte ha publicado recientemente su punto de vista sobre la transformación digital de los servicios al cliente. TED también organizó una charla en Oxford llamada El nuevo negocio digital.

Pero ¿este debate realmente refleja la realidad y las presiones a las que se enfrentan las empresas y sus equipos de IT?

La de los responsables de la toma de decisiones de alta tecnología es una dura realidad. Es necesario que tengan una mentalidad altamente estratégica para ayudar a las empresas a convertirse en organizaciones digitalmente maduras para el futuro. Sus esfuerzos siempre se encontrarán ante el resto de las demandas comunes en IT:

•             Hacer más por lo mismo, o lo mismo por menos

•             Aumentar la flexibilidad operacional

•             Ser innovadores y experimentar y a la vez mantener el servicio de forma constante

Analizamos cinco puntos para que las empresas puedan moverse de forma rápida y segura para competir en condiciones de mercado altamente disruptivas.

1.            El infierno del ancho de banda

El Big Data, el IoT y los servicios de análisis son cruciales para muchos de los ejecutivos de IT que luchan por almacenar la gran cantidad de información que sus empresas generan. Al mismo tiempo, se está presionando a la infraestructura de red responsable de llevar esta información para poder utilizarla en el lugar y en el momento correcto. Un ancho de banda insuficiente provoca un bajo rendimiento de los sistemas de comunicación basados en el IP, lo que repercute negativamente en llamadas tanto de voz como de vídeo.

Desde ya mismo, todo gestor de TI debe evaluar cuidadosamente sus proveedores, analizándolos con sus expectativas de crecimiento. Más que simplemente comprar ancho de banda adicional, son necesarias conexiones de “tamaño correcto”, tanto interna como externamente, para garantizar que se pueda continuar proporcionando un servicio sin interrupciones.

Reajustar las disposiciones de QoS también puede ayudar a maximizar el ancho de banda, asegurando que el tráfico crítico siempre tenga prioridad. Estando prácticamente todos los sistemas conectados a la web, es necesaria una infraestructura de red que sea fiable y resistente: el coste de una caída de servicio es demasiado alto.

2.            Fomentar la experimentación

El nuevo paradigma basado en datos requiere que tu empresa pruebe nuevos sistemas y procesos, buscando constantemente identificar nuevas oportunidades de eficiencia que reduzcan los costes y presten un mejor servicio a tus clientes. Esto, inevitablemente, generará fallos, por lo que los testeos deben configurarse de tal forma que puedan fallar y recuperarse más rápido, en un entorno aislado que no afecte al resto de sistemas.

Almacenar tus datos en la red te permitirá aumentar tu capacidad cuando lo necesites, así como mover tus aplicaciones y datos dónde y cuando quieras. Básicamente, todo se ejecuta como un código para la máxima portabilidad y resistencia. La virtualización ya ha ayudado a simplificar y acelerar las implementaciones de servidores: ahora es el momento de proporcionar los mismos beneficios al resto de la infraestructura.

3.            Optimización y gestión de riesgos

Fallar es fácil; lo importante es recuperarse rápidamente. Los sistemas IT deben estar protegidos por recursos y partners capacitados para ayudar en el proceso de la gestión de riesgos.

Debes pensar en esta cobertura como una póliza de seguros, invirtiendo en recursos para garantizar la capacidad de recuperación y la actividad continua exigidas por el negocio. Al mismo tiempo, puedes recurrir a estos recursos para ayudar en el proceso de optimización, aplicando los resultados positivos de cada “experimento” para beneficiar al resto de las infraestructuras IT.

A medida que la complejidad de los sistemas aumenta, se hace más necesario un asesoramiento experto para identificar los puntos débiles de la infraestructura.

4.            Comunicación alineada con los sistemas de negocio

Las comunicaciones de voz y vídeo basadas en IP se pueden vincular a los sistemas, lo que hace más fácil conectarse con clientes y partners en el momento adecuado. Al estar basado en IP, el equipo puede diseñar todos los aspectos de la comunicación para ofrecer el servicio que demandan sus clientes y stakeholders.

Una comunicación alineada con los procesos ayudará a la empresa a mejorar la colaboración interna. Al estar alojados en remoto, estos sistemas permiten empezar a trabajar conjuntamente en cuestión de minutos, reduciendo el tiempo necesario para crear un nuevo proyecto o incluso creando nuevas formas de trabajar.

5.            La gestión económica del IT en las empresas

Históricamente, los sistemas corporativos IT se han regido por la inversión de capital (CAPEX), lo que requería que los responsables IT elaboraran varios planes de presupuestos al año, planes que no pueden seguir el ritmo de los avances tecnológicos.

Esta situación ha impulsado el ascenso meteórico de los servicios en la nube, que facturan en función de los gastos operativos con la opción de alquilar servicios mes a mes, o incluso cada hora. A través de proveedores como AWS, la empresa puede agregar y eliminar funciones y características siempre que sea necesario, sin una inversión inicial importante.

Esta flexibilidad está cambiando por completo la gestión económica de la infraestructura IT. La flexibilidad puede aumentar la complejidad, particularmente cuando se requieren pruebas del ROI, por lo tanto comprender estos parámetros será fundamental para alinear las aplicaciones elegidas con los ingresos para aumentar la eficiencia y, en última instancia, la rentabilidad.