Realidades, tendencias y predicciones
04 de abril 2018
Son tantos los foros, y la actualidad y permanencia de los mismos, que a la hora de hacer balance y enfocar la mirada hacia nuevas previsiones, poco nuevo queda por decir que no suponga una especie de disparo al aire.
Realidades, tendencias y predicciones

Por Garcerán Rojas, presidente de PQC

 

Podríamos acudir a expresiones al uso en medios del sector consistentes en términos neutros y ubicuos como los que recogí en mi reciente ‘Nothing text’, es decir, algo así como que “las innumerables variantes de servicios cloud han disparado las tendencias hacia una especialización vertical y un servicio global compatible, permitiendo además las plataformas asociadas una percepción de experiencia unificada” y que “El mundo es híbrido y nos encontramos ante un fenómeno de convergencia que presenta varios canales ciertamente disruptivos sobre los que, en definitiva, hay que conseguir un dominio en base a la consecución última de un control holístico”.

Pero la realidad concreta apunta hacia escenarios mucho más mundanos y muchos de ellos tienen que ver con algo que llevamos advirtiendo ya tiempo pero que parece no terminar de llegar a quien debe. Y no es otra cosa que la evidente y creciente separación entre la velocidad en el desarrollo de la parte IT, la más íntimamente conectada con el negocio, y la de la parte electromecánica que le sirve de soporte.

El negocio requiere una, cada vez mayor, disponibilidad y ésta, a pesar de la sofisticación en los diseños y las inversiones derivadas, pese a la progresión en los niveles profesionales del personal asociado, a pesar de la constante presencia de iniciativas certificadoras de supuestas excelencias, y pese a la abundante información sobre los riesgos y amenazas existentes, se da de bruces con una recalcitrante y cruda realidad. No tenemos más que analizar los meses más recientes para encontrarnos con sucesos como los de British Airways, Microsoft, Amazon Web Services, Microsoft Azure, OVH, Delta Airlines, etc., que no son sino la punta de un enorme iceberg de casos que corroboran un hecho incuestionable: la parte IT y la E&M se presentan en dos planos muy diferenciados y si no conseguimos un equilibrio entre ellos, el horizonte se presenta realmente turbio. Es muy difícil aprovechar las últimas tecnologías si quien tiene que trasladarlas con seguridad es el ‘troncomóvil de Los Picapiedra’.

 

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