Cloud híbrida, el nuevo escenario de los DRP para garantizar la continuidad del negocio
09 de mayo 2018
Por Susana Juan, responsable de Desarrollo de Negocio y Partners Cloud de Arsys
Cloud Híbrida, el nuevo escenario de los DRP para garantizar la continuidad del negocio

Por Susana Juan, responsable de Desarrollo de Negocio y Partners Cloud de Arsys

Que la nube ha cambiado el escenario tecnológico y empresarial es una obviedad. Cloud computing es ya una de las principales tecnologías que determinan la estrategia de presente y futuro de las empresas. Es un ingrediente imprescindible en la actividad diaria de cualquier negocio. Muy especialmente en la empresa que han decidido apostar firmemente por el mundo digital, donde el cloud híbrido se ha convertido en la opción que gana cada vez más fuerza, ya que aúna la flexibilidad y facilidad de gestión de la cloud pública con la exclusividad de los recursos de la nube privada.

También en el ámbito de la seguridad

Cloud es la tecnología que las ha liberado de las ataduras del hardware, del software y de las tareas más complejas y repetitivas para que puedan desarrollar su negocio con total creatividad y mayor eficiencia. Y ahí, los entornos híbridos, donde la combinación de hardware dedicado y cloud que se despliega en minutos y se gestiona a golpe de clic, supone un paso más de esta liberación. Sobre todo, en los casos de uso más críticos, donde la privacidad debe ser máxima, pero tampoco queremos renunciar a  la flexibilidad, eficiencia y facilidad de gestión a la que nos ha acostumbrado el cloud. Por ejemplo, en la gestión de las copias de seguridad y los DRP (Disaster Recovery Plans).

Es indiscutible que la continuidad de negocio así como la preservación de la información y los datos son aspectos fundamentales para la gestión de cualquier compañía. Un responsable de seguridad puede imaginar pocos incidentes tan graves como la pérdida de los datos de su organización. Y es que, dependiendo del volumen y nivel en el que se produzcan, pueden suponer hasta la desaparición del negocio.

Precisamente, por ello los sistemas de backup y los DRP basados en la nube se están convirtiendo en algo prioritario para los equipos técnicos. Ya no hablamos únicamente de la replicación de datos o de la posibilidad de elegir donde almacenar dichos datos para ser los más eficientes posible y cumplir con todas las normativas y requerimientos de rendimiento. Ahora las capacidades se han ampliado y permiten establecer escenario de DRP completos en los que se orquestan entornos físicos o virtuales en la nube. Algo que denominamos como Disaster Recovery as a Service (DRaaS).

Susana Juan, responsable de Desarrollo de Negocio y Partners Cloud de Arsys y autora del artículo

Ventajas del DRaaS

Del mismo modo que la nube puede facilitar la gestión de una empresa, un entorno de Cloud Híbrido ofrecerá una serie de ventajas en la gestión de los DRP.

En primer lugar, la reducción de costes. El pago por uso hace verdaderamente accesible este tipo de planes evitando la necesidad de emplear los recursos de forma clásica. Es decir, permite contar con una infraestructura IT completa para el backup y ésta puede ser pública en algunos aplicativos o dedicada para los aspectos más críticos del negocio, pero sin renunciar a  ventajas tan inherentes del Cloud, como el pago por uso.

En segundo término, un Plan de Recuperación de Desastres en la nube apenas requiere de planificación previa en la gestión de la infraestructura. Es decir, ya no es necesario adquirir capacidad o sobredimensionarla de antemano ni realizar inversiones iniciales. Se puede aumentar la capacidad de computación sin límites y ajustarnos en cada momento a las necesidades más puntuales: campañas de marketing, proyectos en desarrollo con recursos que se desactivan cuando ya no se necesitan, concursos públicos que requieren fuertes implantaciones iniciales, etc.

DRaaS también mejora la rapidez y diligencia a la hora de recuperar los datos. Gracias a la combinación de los entornos físicos y virtuales y a su conectividad segura, la gestión del plan de recuperación se basa en la automatización y puede realizarse en tiempo real. En cuestión de minutos, las empresas pueden volver a la normalidad en la gestión de sus recursos digitales, incluso cuando su sede habitual resulte impracticable.

Otra de las ventajas es su capacidad para proteger los procesos y operaciones empresariales de extremo a extremo, asegurando su fiabilidad a través de todos los puntos y componentes de la Infraestructura.

En cualquier caso, como siempre, la elección entre una solución in-house, cloud, o de un modelo mixto, dependerá de muchos factores que debemos analizar detalladamente: el tipo de información que necesitamos respaldar, su criticidad, las necesidades de accesibilidad, disponibilidad, requerimientos de escalabilidad, RTO (Recovery Time Objective), etc.

Al fin y al cabo, las consecuencias de la pérdida de datos o de un desastre IT pueden llegar a ser fatales para nuestra organización. La nueva realidad del mundo cloud no hace más que subrayar la importancia de estas decisiones y la necesidad del diálogo constante entre proveedor y cliente como la mejor garantía de que las organizaciones gestionen sus activos digitales con los niveles de servicio y seguridad que requieren.