Análisis de tendencias CPD para 2019
05 de junio 2019
Por Garcerán Rojas, presidente de PQC
Análisis de tendencias CPD para 2019

Aunque no es sencillo realizar un análisis de tendencias de año en año, pues los plazos para disponer de la suficiente visión son más amplios, sí que podemos analizar ciertos comportamientos en el sector de los data center que pueden conducir a conclusiones válidas. Entre otros, los siguientes:

 

1.            En primer lugar, reseñar una contraposición entre dos líneas de actuación que se están dando de forma simultánea en clientes tanto locales, como a nivel internacional. Por un lado, una línea conducente a disminuir los niveles de redundancia aplicados a instalaciones electromecánica locales, para dar una mayor preponderancia a las redundancias por la parte IT. Por el otro, la realidad observada en ciertos proveedores de servicios IT que están solicitando para sus ampliaciones de los últimos meses, una elevación del nivel asociado a su topología de diseño, pasando de la mantenibilidad concurrente a la tolerancia a fallos.

¡Cierto! Son una cosa y la contraria, pero quizá sea el propio mercado el que va llevando a estos usuarios por ambos caminos sin que, necesariamente, uno de los dos sea incorrecto o, al menos, injustificado.

 

2.            En segundo lugar, mencionar, como en años anteriores o, quizá, con mayor fuerza, la llamada “tiranía” de la certificación. Aunque hay países (precisamente los de teórico mayor nivel) para los que este proceso resulta innecesario, en muchos otros en los que nos movemos habitualmente, la certificación se ha convertido en una exigencia común y en un argumento de venta o, tal vez, y mejor dicho, de no venta. Hemos contribuido, y mucho, a generar esa demanda y, a veces, no sé si se nos ha ido un poco la mano. La llegada de nuevos agentes, todos ellos con un formato similar (ya puestos a copiar, se podría intentar mejorar algo, la verdad) hace presagiar una saturación más o menos inminente y un efecto rebote.

 

3.            Otra realidad muy actual es la pérdida de fuerza de todo lo relacionado con el concepto PUE, yendo a una posición más real y algo alejada de la auténtica locura colectiva que se manifestó en todo el mundo tras la publicación de Google de sus resultados hace ahora justo 10 años. Por fin hemos conseguido que se ponga el foco en la parte IT y, aunque lentamente, se va pudiendo avanzar en ese sentido, aflojándose la presión sobre unas instalaciones de clima donde, por otra parte, se están ampliando poco a poco los márgenes de tolerancia a la hora de garantizar una correcta temperatura de trabajo por parte de los equipos. Cierto es que los resultados gordos ya se consiguieron en su momento y que, quizás por ello, el campo se reduzca y el interés con él, pero no podemos dejar de considerar esta realidad. Los datos, en cualquier caso, indican un repunte del nivel recogido en los últimos estudios de mercado.

 

4.            En lo que respecta a los modelos de trabajo, se está dando una circunstancia por la cual determinadas empresas habituales de la ingeniería están, de alguna forma, huyendo de los tipos de trabajo asociados a proyecto de detalle, para posicionarse en el lado de la consultoría y el commissioning. Independientemente de las razones de cada quién para ese tipo de movimientos, sí que resultan reseñables los continuos malentendidos en los procesos de licitación de proyectos de detalle donde, desde hace bastantes años, se están dando escenarios donde, para el mismo trabajo se presentan presupuestos en relación de doble a sencillo. Normalmente, cuando se termina el trabajo, el cliente descubre el por qué de la diferencia, pero ya es tarde para volver atrás.

 

5.            La entrada del Edge Computing y el paso de la nube a la niebla, han sido muy comentados, y tema permanente de charlas y seminarios, pero su despliegue está aun por observar, así como las soluciones adoptadas. Es realmente incierto cómo evolucionará este tema durante los próximos meses.

 

6.            Existe otro campo que está creciendo paralelamente al de la evolución de la tecnología IT, y es el de su seguridad. En la medida en que la dependencia de esa tecnología va acentuándose, también lo hace la brecha de la seguridad. Por ello, todo lo conducente a la mejora de esa seguridad está cobrando un indudable protagonismo, tanto en lo que respecta a la parte IT propiamente dicha, como en lo que se refiere a la seguridad de la parte IT correspondiente a las infraestructuras de soporte.

 

7.            La irrupción de las empresas correspondientes a las “grandes ligas” también es un tema del que todo el mundo habla, y las quinielas están completamente abiertas sobre los puntos elegidos para las futuras ubicaciones. Sin embargo, lo que parece claro es que, para poder optar a que los trabajos correspondientes a esos nuevos diseños y construcciones sean llevados a cabo con recursos locales, no va a haber más remedio que agruparse entre las empresas especialistas en la materia, cuyo tamaño, por sí solas, haría imposible una consecución individual de la gracia de poder llegar al volumen requerido.

 

8.            Por último, existe una amenaza que sobrevuela este mundo nuestro de la transformación permanente, y no es otra que la posibilidad de que un cambio disruptivo (como se dice ahora) en la tecnología IT altere las reglas de juego con las que nos desenvolvemos en el mundo de los data center y pueda presentarnos, de sopetón, un nuevo escenario donde todo lo anterior sirva para bien poco. Ello nos obliga a estar en permanente vigilancia. No sé si el inminente paso a la exaescala puede conducir hacia un paisaje de esas características, pero habrá que permanecer al tanto.