Eaton alerta de los peligros de la emisión de gas SF6
18 septiembre 2020
Si bien el auge de la energía verde tiene enormes beneficios para el medio ambiente, también trae consigo una consecuencia no intencionada, pero muy peligrosa, que pasa desapercibida: un aumento en las emisiones del gas de efecto invernadero más nocivo que se conoce, el SF6.
Tags:
Eaton alerta de los peligros de la emisión de gas SF6

La energía producida por el sector renovable en España aumentó considerablemente en 2018 hasta representar el 13,9% del total de la energía primaria, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). De hecho, este mismo organismo sostiene que, en ese año, la energía verde se posicionó como tercera en el ranking, solo por detrás del petróleo y el gas natural, y por delante de la energía nuclear y el carbón.

Sin embargo, si bien este auge de la energía verde tiene enormes beneficios para el medio ambiente, también trae consigo una consecuencia no intencionada, pero muy peligrosa, que pasa desapercibida: un aumento en las emisiones del gas de efecto invernadero más nocivo que se conoce, el SF6.

El hexafluoruro de azufre, o SF6, se usa de manera generalizada en la industria eléctrica dentro del aparellaje – desde grandes centrales eléctricas hasta turbinas eólicas y subestaciones eléctricas – para evitar cortocircuitos y problemas de diversa índole, reduciendo las posibilidades de accidentes eléctricos e incendios.A pesar de ello, este gas encabeza la lista de los gases de efecto invernadero (GEI) más dañinos, ya que es 23.500 veces más potente que el CO2 y permanece en la atmósfera durante 3.200 años.

Irónicamente, un aumento reciente en el uso y las emisiones de SF6 se ha relacionado en gran medida con el auge de la energía verde. Pero, dado que existen alternativas seguras para el aparellaje sin SF6, ¿por qué la industria eléctrica no está haciendo más para limpiar este "secreto" unido al boom de la energía limpia? ¿Y por qué las regulaciones anteriores de la UE sobre el gas F no llegaron a prohibir el uso de SF6?

2020 podría ser un año histórico en lo que respecta al uso de SF6, ya que la Comisión de la Unión Europea publicará un informe a finales de año que evaluará si existen alternativas rentables, técnicamente viables y fiables sin SF6 para aparallaje secundario de media tensión. Si la regulación no se actualiza, corremos el riesgo de ver que esta consecuencia enormemente peligrosa e involuntaria que viene de la mano del auge de la energía verde continúe impactando de manera negativa los esfuerzos internacionales para controlar el calentamiento global.

Pero, para poder reducir el uso de SF6 hay que entender qué es este gas, por qué su uso es un problema o si todavía se puede utilizar de manera legal, entre otros factores:

¿Qué es el SF6?

El hexafluoruro de azufre, más conocido como SF6, es un gas sintético artificial, incoloro e inodoro que no se produce en el mundo natural. No es inflamable, no reacciona con otros materiales y es un excelente aislante térmico y eléctrico porque tiene una resistencia dieléctrica muy alta.

¿Por qué el uso de SF6 es un problema?

Si bien el SF6 no es tóxico en su forma pura, crea subproductos tóxicos cuando se expone al fuego, que es exactamente lo que sucede durante un arco eléctrico al utilizarlo como medio de extinción del arco. Estas sustancias muy tóxicas se acumulan durante la vida útil del aparellaje, que suele ser de 40 o 50 años, y son perjudiciales tanto para los seres humanos como para el medio ambiente.

Para el personal, representa una gran amenaza. SF6 no contiene oxígeno y es más pesado que el aire. Cuando tiene fugas, a menudo se acumula en la zanja que sujeta los cables debajo de la celda de media tensión instalada, pudiendo llegar a crear un peligro de asfixia para el personal de mantenimiento.

Otros posibles efectos en la salud humana de los subproductos tóxicos y gaseosos de SF6 incluyen edema pulmonar, quemaduras en la piel y los ojos, congestión nasal y bronquitis debido a sus características corrosivas.

También hay graves consecuencias para el medio ambiente. El SF6 es, con diferencia, el gas más contaminante que se conoce. Tiene un GEI de 23.500. Es decir, 1 kg de SF6 filtrado a la atmósfera tiene el mismo efecto de calentamiento que 23.500 kg de CO2.

Además, el SF6 no se descompone naturalmente, por lo que tiene una vida útil en la atmósfera de 3.200 años. Esto significa que las emisiones de SF6 que llegan a la atmósfera lo hacen para quedarse.

¿Todavía es legal el uso de SF6?

En Europa, el SF6 ha sido excluido de numerosas aplicaciones (incluido el acristalamiento de ventanas, pelotas de tenis y calzado deportivo) en virtud de la revisión previa del Reglamento de Gas F de la UE en 2014.

A pesar de ello, como solo unas pocas alternativas al uso de gas SF6 en celdas de media y alta tensión estaban disponibles en el mercado europeo, la legislación de la UE consideró que el uso de SF6 aún debería permitirse en virtud del Reglamento sobre gases fluorados.

Desde la adopción del protocolo de Kioto y la regulación de la UE sobre el gas F, las emisiones de SF6 han disminuido progresivamente. Sin embargo, a partir de 2015, las emisiones volvieron a repuntar, y se espera que aumenten más a medida que crece la demanda de aparellaje para electricidad descentralizada (sobre todo energía solar y parques eólicos).

¿Por qué la industria eléctrica todavía depende del SF6?

José Antonio Afonso, responsable del segmento Commercial Building de Eaton Iberia, comenta lo siguiente:

"Es una ironía cruel que una industria tan dedicada a combatir el cambio climático contribuya inadvertidamente a las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, esta es la triste verdad: solo la industria eléctrica es responsable de la mayoría de las emisiones de gases SF6. La realidad es que la falta de un impulso regulatorio para incentivar el uso de alternativas libres de SF6 ha obstaculizado un cambio generalizado hacia ellas. Cualquier cambio, ya sea que instale un nuevo aparellaje o que reemplace instalaciones antiguas con alternativas ecológicas, requiere esfuerzo. Pasar a una celda sin SF6 todavía no es obligatorio y, por lo tanto, no es una prioridad para muchas empresas. Sin embargo, por cada día, semana o mes en el que no tomamos medidas, se están filtrando más emisiones de SF6 tóxicas a la atmósfera que permanecerán en ella durante los próximos 3.200 años...

A medida que nos acercamos a la fecha límite para el informe de la Comisión de la UE que evalúa las alternativas, un paso inicial para la posible legislación del Parlamento Europeo, debemos reconocer que no hay una razón justificable para continuar usando SF6 en aparamenta eléctrica de media tensión. Si queremos cumplir los objetivos establecidos en el Acuerdo de París y limitar los aumentos de la temperatura global, es un imperativo urgente que la industria eléctrica adopte soluciones alternativas y más sostenibles. Esto significa aplicar la prohibición del uso de SF6 en celdas de media tensión, hasta 36kV, y crear plazos cortos y fijos para hacer lo mismo con voltajes más altos lo antes posible. Sin embargo, no importa cuándo entre en vigencia una prohibición, la industria eléctrica puede impulsar el cambio incluso antes reconociendo los beneficios, tanto para el resultado final como para nuestro medio ambiente, de soluciones alternativas sin SF6 y tomando más decisiones éticas ahora”.

¿Las alternativas de aparellaje sin SF6 son realmente rentables, técnicamente factibles, eficientes y seguras?

El responsable de Eaton lo tiene claro:

“Existen tecnologías libres de SF6 que son rentables, técnicamente factibles, eficientes y confiables para el sector eléctrico. Además, no se trata de algo completamente nuevo; estas opciones probadas y técnicamente viables llevan existiendo décadas. Con clasificaciones de corriente, índices de cortocircuito y tamaño físico comparables, no existe una barrera técnica para implementar estas alternativas.

Actualmente, las opciones sin SF6 tienen un coste de capital de alrededor del 20% más que las alternativas de SF6 en el mercado. Sin embargo, dado que los volúmenes de ventas globales son relativamente pequeños hoy en día, no hay ninguna razón por la cual los costes no se reducirían a un nivel similar una vez que se amplíe la fabricación. Además, el hecho de que no haya necesidad de mantener, recargar, probar, inspeccionar, informar y eliminar SF6 ya hace que el coste total de propiedad de por vida sea menor para las celdas sin SF6. Por último, el aparellaje libre de SF6 no solo es igualmente eficiente energéticamente, sino que es más seguro. En realidad, es más adecuado para tareas donde se requiere un cambio frecuente".

¿Por qué la industria debería sentarse y tomar nota ahora?

José Antonio Afonso cree que el momento del cambio debe ser ahora, antes de que el SF6 suponga más perjuicios para el medio ambiente y las personas:

“Lamentablemente, la incorporación al mercado de estas soluciones alternativas sin SF6 es más lenta de lo ideal. Raramente tienen privilegios en las licitaciones. Por desgracia, el actual Reglamento de gas F posiblemente respalde este status quo, dado que busca contener y administrar el gas SF6 en lugar de alentar activamente a la incorporación de alternativas sin SF6.

“Sin embargo, el aparellaje tiene un ciclo de vida largo, de hasta medio siglo. Por lo tanto, pasarán años antes de que se den cuenta del impacto de la prohibición del SF6, ya que cada equipo instalado en una red significará más emisiones en las próximas décadas. Si se considera esto junto con la descentralización continua de la generación de energía y el aumento resultante en la demanda de aparamenta, la combinación de estos factores significa que veremos un aumento adicional en las emisiones de gases SF6 si la industria reacciona y comienza a hacer cambios. La UE debe actuar ahora y prohibir el uso de SF6 en celdas de media tensión para impulsar un cambio generalizado y poner fin a las emisiones innecesarias perjudiciales para el clima. A pesar de ello, la industria misma puede desempeñar un papel vital incluso desde antes. Es hora de reconocer los beneficios financieros y ambientales de optar por soluciones alternativas libres de SF6 y tomar la decisión más ética, ya sea que la prohibición de la UE siga adelante como se esperaba este año o no".