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La IA dispara el reto energético de los centros de datos y ABB pone el foco en la refrigeración



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El auge de la inteligencia artificial, el cloud computing y los servicios digitales está elevando la presión sobre los centros de datos, que afrontan un doble desafío: responder al crecimiento de la demanda y hacerlo con un menor impacto energético. En ese escenario, ABB apuesta por la eficiencia en la climatización y la estabilidad eléctrica

Publicado el 26 mar 2026



La IA dispara el reto energético de los centros de datos y ABB pone el foco en la refrigeración

La expansión acelerada de la inteligencia artificial está transformando el papel de los centros de datos, convertidos en infraestructuras esenciales para soportar el procesamiento masivo de información y la prestación de servicios digitales. Pero ese crecimiento trae consigo un coste energético cada vez mayor. ABB advierte de que esta evolución no solo incrementa el consumo eléctrico de estas instalaciones, sino también su huella de carbono, en un momento en que la sostenibilidad empieza a ser una exigencia operativa y no solo reputacional. Según recoge la compañía, la Agencia Internacional de la Energía sitúa a estas infraestructuras en torno al 3,5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero

Dentro de ese escenario, la refrigeración aparece como uno de los grandes frentes de actuación. No es un aspecto secundario: los sistemas de climatización pueden representar más del 30% del consumo energético total de un centro de datos. Eso explica que la industria esté prestando cada vez más atención a las soluciones capaces de ajustar con precisión el funcionamiento de ventiladores, bombas y compresores en función de la demanda térmica real, evitando consumos innecesarios.

Variadores para enfriar mejor y gastar menos

La propuesta de ABB pasa por sus variadores de frecuencia de armónicos ultrabajos (ULH), una tecnología diseñada para regular con precisión la velocidad de los motores implicados en la refrigeración. La idea es sencilla: si el sistema adapta su funcionamiento en tiempo real a la carga térmica del centro de datos, el consumo energético puede optimizarse sin comprometer la operatividad. Albert Blanco, HVACR Segment Leader en España de ABB, sostiene que la optimización de estos sistemas se ha convertido en un elemento central de las estrategias de sostenibilidad y eficiencia operativa de las empresas del sector.

Pero la eficiencia no es el único argumento. ABB subraya también la importancia de la estabilidad del sistema incluso ante perturbaciones eléctricas, como caídas de tensión. En instalaciones tan sensibles como los centros de datos, una interrupción puede tener un impacto económico muy elevado: según el documento, el coste puede situarse entre 90.000 y más de 500.000 euros por hora. A ello se suma otro riesgo crítico: en entornos de alta densidad informática, la temperatura puede elevarse entre 2 y 3 grados por minuto si falla la refrigeración, con posibilidad de apagado de servidores y pérdida de servicio.

Más resiliencia para la infraestructura digital

La compañía defiende que estos variadores ayudan a reforzar la resiliencia de los sistemas de refrigeración y, al mismo tiempo, mejoran la calidad de la energía, al evitar perturbaciones que afecten al rendimiento de los equipos. Además, ofrecen una mayor flexibilidad operativa, ya que un único variador puede controlar varios motores de ventilador de forma sincronizada, simplificando la arquitectura del sistema, mejorando la distribución del flujo de aire y reduciendo el consumo.

En plena expansión de la economía digital, ABB plantea así una idea de fondo: la competitividad de los centros de datos no dependerá solo de su capacidad de cómputo, sino también de su eficiencia energética y de su capacidad para operar sin interrupciones. En la era de la IA, enfriar mejor será también una forma de crecer mejor. 

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