Schneider Electric ha presentado los resultados correspondientes al primer trimestre de 2026 de su ambiciosa hoja de ruta de sostenibilidad, denominada Impact 2030. Este informe marca el inicio de un nuevo ciclo estratégico donde la compañía no solo busca mantener su liderazgo en el sector, sino profundizar en un enfoque diferencial que vincula el éxito operativo con el bienestar planetario y social.
La estrategia Impact 2030 no es un plan aislado, sino una estructura integral que organiza las aspiraciones del grupo en torno a cuatro ejes fundamentales: la electrificación del mundo, la reinvención de los procesos industriales, el desarrollo del máximo potencial de las personas y el fortalecimiento de las comunidades locales. Cada uno de estos pilares se ejecuta mediante programas concretos que son evaluados de forma constante a través de indicadores de rendimiento medibles, garantizando la transparencia en cada paso.
En este primer trimestre de 2026, el índice Impact alcanzó una puntuación de 3,40 sobre 10. Este resultado se considera un arranque sumamente positivo, situando a la organización en la trayectoria adecuada para cumplir el objetivo anual de 4,20 y, eventualmente, alcanzar la excelencia total (10/10) fijada para el cierre de la década. Este avance inicial es el reflejo de una acción coordinada que combina la optimización de las operaciones internas de Schneider con soluciones escalables diseñadas para sus clientes y socios comerciales.
Descarbonización y diseño circular
Uno de los puntos más destacados del informe es la reducción drástica de la huella de carbono de la propia compañía. Schneider Electric ha logrado recortar sus emisiones de CO₂ (Alcances 1 y 2) en un 82,5% en comparación con los datos de 2017. Sin embargo, su influencia se extiende mucho más allá de sus oficinas y fábricas: durante estos tres meses, sus herramientas de digitalización y automatización han permitido a sus clientes ahorrar o electrificar más de 47 millones de MWh, lo que equivale a evitar que 20 millones de toneladas de CO₂ lleguen a la atmósfera.
Para asegurar que este impacto sea duradero, la empresa está rediseñando su oferta desde la base. A través del marco Future-designed, el 14% de las soluciones que se encuentran actualmente en fase de desarrollo ya integran principios de excelencia ambiental y circularidad, asegurando que los productos del mañana sean sostenibles por definición.
El ecosistema de proveedores y el impacto humano
La lucha contra el cambio climático requiere la implicación de toda la cadena de suministro. Bajo la iniciativa Zero Carbon Pathway, Schneider ha comenzado a trabajar estrechamente con más de 1.100 proveedores. Estos colaboradores están recibiendo formación técnica y herramientas prácticas para acelerar sus propios procesos de descarbonización, creando un efecto multiplicador en la industria.
Finalmente, el compromiso de la multinacional con la equidad social sigue arrojando cifras históricas. Solo en este trimestre, más de 2,8 millones de personas han ganado acceso a electricidad sostenible mediante proyectos comunitarios. Paralelamente, los programas de formación técnica en electricidad y automatización han alcanzado a 113.000 nuevos estudiantes, superando ya la barrera acumulada de 1,2 millones de personas capacitadas desde el año 2009.
Esther Finidori, Chief Sustainability Officer de Schneider Electric, ha subrayado que Impact 2030 funciona como un catalizador para una transformación sistémica. Según Finidori, la expectativa es que el ritmo de progreso se acelere trimestre tras trimestre, a medida que las metas estratégicas se cristalicen en avances reales, constantes y plenamente auditables para todos los actores involucrados.


