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La certificación de centros de datos se dispara y superará los 2.000 millones de dólares en 2032



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El auge de la inteligencia artificial, la presión regulatoria y las crecientes exigencias de sostenibilidad están impulsando un fuerte crecimiento del mercado global de certificación de centros de datos, que más que duplicará su tamaño en los próximos años y se consolidará como un elemento clave de la infraestructura digital

Publicado el 9 jun 2026



La certificación de centros de datos se dispara y superará los 2.000 millones de dólares en 2032
La certificación de centros de datos se dispara y superará los 2.000 millones de dólares en 2032

El mercado global de certificación de centros de datos está experimentando un crecimiento acelerado y estratégico, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial, la digitalización empresarial y el endurecimiento del marco regulatorio. Según el informe recogido en el correo Data Center Certification Market Intelligence: Trends, Forecasts & Competitive Insights, 2032, el sector pasará de un valor de 0,8 mil millones de dólares en 2025 a 2,05 mil millones en 2032, con una tasa de crecimiento anual del 14,4 %.

Lejos de ser un simple requisito técnico, la certificación de centros de datos se está posicionando como un elemento estratégico en la economía digital. La creciente necesidad de garantizar fiabilidad, ciberseguridad, eficiencia energética y cumplimiento normativo ha elevado la demanda de certificaciones y auditorías especializadas entre operadores, proveedores cloud y empresas reguladas.

Este cambio de paradigma responde a varios factores: la explosión de centros de datos de hiperescala preparados para inteligencia artificial, la mayor presión regulatoria en materia de resiliencia y seguridad, y la creciente exigencia de transparencia en sostenibilidad.

Estados Unidos lidera, Asia acelera

A nivel geográfico, Norteamérica mantiene el liderazgo del mercado, apoyada en la madurez de estándares como SOC 2 y en una elevada concentración de infraestructuras digitales en Estados Unidos. No obstante, Asia-Pacífico emerge como la región con mayor crecimiento, con países como India, Singapur o Japón impulsando nuevas inversiones en cloud, soberanía digital e infraestructuras adaptadas a cargas de trabajo de IA.

La IA redefine las exigencias técnicas

Uno de los principales motores del cambio es la inteligencia artificial. Las nuevas cargas de trabajo están obligando a los centros de datos a adaptar sus estándares de certificación hacia:

  • Infraestructuras de alta densidad
  • Sistemas avanzados de refrigeración, como la refrigeración líquida
  • Mayor control del consumo energético y de agua
  • Requisitos reforzados de seguridad física y operativa

Este contexto está transformando la certificación en un proceso continuo, basado en datos operativos en tiempo real, en lugar de auditorías puntuales.

Sostenibilidad y regulación: factores decisivos

La sostenibilidad se ha convertido en un factor determinante. Certificaciones como LEED, BREEAM o ISO 50001 ya no son solo un elemento diferenciador, sino un requisito clave para acceder a financiación y contratos.

Al mismo tiempo, normativas como DORA, NIS2 o la futura aplicación de la ley europea de IA están elevando los estándares exigidos a los operadores, que deben demostrar resiliencia y cumplimiento a través de certificaciones integradas.

Competencia entre gigantes de certificación

El mercado está altamente competitivo, con grandes firmas globales como SGS, Bureau Veritas, TÜV SÜD o Intertek, junto a organismos especializados como Uptime Institute, que ofrecen esquemas de certificación clave para el sector.

Hacia un modelo integrado y continuo

De cara a 2032, la tendencia más relevante es el paso de certificaciones individuales a carteras integradas, que combinan seguridad, infraestructura, sostenibilidad y cumplimiento normativo. Para operadores e inversores, estas certificaciones se han convertido en un indicador crítico de valor, ya que permiten atraer clientes, responder a auditorías y garantizar la resiliencia de activos en un entorno cada vez más exigente.

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