Estados Unidos se ha consolidado como el principal destino mundial para el desarrollo de nueva capacidad de colocation destinada a hiperescala, en un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial, el crecimiento acelerado de los servicios cloud y la necesidad de desplegar infraestructuras digitales de gran escala. Un reciente análisis de DC Byte revela que seis de los ocho mercados con mayor volumen de nueva capacidad de hiperescala se encuentran actualmente en territorio estadounidense, reflejando un cambio significativo en la geografía global de los centros de datos.
Durante años, mercados como Malasia, Reino Unido, India, Australia o Japón lideraron gran parte de la actividad relacionada con el colocation para grandes proveedores tecnológicos. Sin embargo, la nueva generación de proyectos está desplazando el protagonismo hacia Estados Unidos, donde estados como Texas, Virginia y Georgia continúan creciendo, mientras otros mercados emergentes como Iowa, Michigan y Wisconsin irrumpen con fuerza en el mapa global.
Proyectos de escala gigavatio transforman nuevos mercados
Uno de los factores clave detrás de este fenómeno es el tamaño cada vez mayor de las instalaciones. Según el informe, varios de los nuevos mercados estadounidenses han alcanzado posiciones destacadas gracias a proyectos individuales cercanos al gigavatio (GW) de capacidad, una dimensión capaz de transformar completamente la relevancia de una ubicación dentro del ecosistema de hiperescala.
Los casos de Iowa, Michigan y Wisconsin son especialmente representativos. Hasta hace pocos años, estos estados prácticamente no contaban con presencia significativa de centros de datos de colocation para hiperescala. Sin embargo, la llegada de desarrollos de gran escala los ha convertido en algunos de los mercados con mayor crecimiento previsto a nivel mundial.
Pensilvania también muestra esta tendencia. Aunque ya disponía de cierta actividad ligada a instalaciones construidas directamente por los proveedores hiperescalares, apenas contaba con oferta de colocation. Actualmente acumula alrededor de 280 MW de capacidad en desarrollo, consolidando un nuevo mercado prácticamente desde cero.
La inteligencia artificial impulsa la demanda energética
La expansión de la inteligencia artificial está elevando las necesidades de procesamiento, almacenamiento y consumo energético de los grandes proveedores tecnológicos. En este contexto, Estados Unidos parte con una ventaja considerable gracias a la disponibilidad de suelo, acceso a energía y capacidad para desarrollar grandes campus tecnológicos.
El estudio destaca que el país ya concentra cerca del 45% del consumo eléctrico mundial asociado a centros de datos y que seguirá liderando el crecimiento de esta demanda durante los próximos años. Esta situación está empujando a los hyperscalers a buscar nuevas ubicaciones capaces de albergar desarrollos de cientos de megavatios e incluso de escala gigavatio.
Un modelo diferente al de Europa y Asia
Otra de las características que distingue el crecimiento estadounidense es la fuerte concentración de algunos mercados alrededor de un único operador o desarrollador. Mientras que países como India, Malasia o Reino Unido cuentan con ecosistemas donde la demanda se distribuye entre numerosos proveedores de infraestructura, muchos de los nuevos mercados norteamericanos dependen de proyectos liderados por una única compañía.
Esta dinámica ha impulsado el crecimiento de operadores como QTS y Vantage, que han escalado posiciones hasta convertirse en algunos de los principales actores del mercado de colocation hyperscale. En Texas, además, nuevos protagonistas como Galaxy Digital y Rowan Digital Infrastructure han logrado captar una parte significativa del desarrollo previsto en el estado.
Virginia mantiene su liderazgo
A pesar de la aparición de nuevos mercados, los grandes polos tradicionales continúan desempeñando un papel fundamental. Virginia, considerado el mayor mercado mundial de centros de datos de hiperescala, sigue registrando importantes volúmenes de nueva capacidad. No obstante, el crecimiento actual muestra una diversificación geográfica cada vez mayor, favoreciendo la expansión hacia nuevos estados capaces de soportar grandes despliegues energéticos e infraestructurales.
Lejos de representar una migración desde las costas hacia el interior del país, la tendencia responde a una estrategia más amplia de diversificación de ubicaciones, impulsada por la necesidad de asegurar energía, terrenos disponibles y rapidez de ejecución para futuros proyectos.




