En el marco de Nvidia GTC Berlin 2026, Nvidia ha anunciado DSX POD, un nuevo diseño de referencia para fábricas de inteligencia artificial basadas en la arquitectura Nvidia Vera Rubin, concebidas para ser fabricadas, integradas y validadas por socios tecnológicos antes de su entrega al cliente.
La propuesta busca transformar la forma en que se construyen los grandes centros de computación para IA. En lugar de ensamblar la infraestructura directamente en el emplazamiento final, los sistemas llegan en módulos prefabricados y listos para su conexión a las redes de energía, refrigeración y comunicaciones ya preparadas. Según la compañía, este enfoque puede reducir los tiempos de despliegue de unos seis meses a tan solo 14 días.
Infraestructura integrada desde fábrica
Con DSX POD, tareas tradicionalmente complejas como la integración de servidores, redes, cableado, alimentación eléctrica a nivel de rack y sistemas de refrigeración líquida se realizan previamente en un entorno de fabricación controlado. Los módulos son sometidos a pruebas y validaciones antes de su envío, lo que reduce riesgos asociados a retrasos logísticos, errores de instalación y disponibilidad de personal especializado.
Además, los socios fabricantes completan el cableado entre racks, las conexiones internas y las verificaciones funcionales antes del transporte. De este modo, la preparación del emplazamiento y la construcción de la infraestructura pueden desarrollarse en paralelo, acelerando significativamente la entrada en producción.
Reducir el tiempo hasta generar valor
Durante el anuncio, Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, destacó que el verdadero valor de una fábrica de IA no reside en la finalización de su construcción, sino en el momento en que comienza a generar tokens para aplicaciones de producción. Según la compañía, acortar ese período permite a los operadores poner sus infraestructuras al servicio de los clientes antes y comenzar a obtener ingresos con mayor rapidez.
Nvidia vincula este concepto al denominado “Time to First Token”, una métrica que mide el tiempo necesario para que una nueva instalación empiece a ejecutar modelos de inteligencia artificial en entornos reales de producción.
Un ecosistema global de socios
Para llevar esta iniciativa al mercado, Nvidia está trabajando con un amplio ecosistema internacional de fabricantes, integradores y proveedores de infraestructura. Entre las compañías participantes figuran Dell Technologies, HPE, Lenovo, Schneider Electric, Vertiv, Bull, Foxconn (Ingrasys), Gigabyte, Pegatron, Quanta Cloud Technology (QCT), Eaton, Delta, Crusoe, Armada, Anduril y Wistron, entre otros.
La disponibilidad comercial de las primeras fábricas modulares de IA basadas en DSX POD está prevista para comienzos de 2027.




