La evolución de la inteligencia artificial generativa, el crecimiento sostenido del cloud y el avance de la videovigilancia están redefiniendo las necesidades globales de almacenamiento. En este contexto, los discos duros seguirán concentrando la mayor parte de la capacidad instalada en 2026, pese al avance de otras tecnologías. Las previsiones apuntan a que los HDD representarán el 68% de la capacidad total suministrada, con especial peso de los modelos nearline de alta capacidad y formato de 3,5 pulgadas.
El volumen de datos no deja de crecer. Según estimaciones del sector, la demanda global de almacenamiento casi se duplicará hasta rozar los 20.000 exabytes en 2029, impulsada en gran medida por aplicaciones de IA. Estas cargas generan grandes volúmenes de información que deben almacenarse durante largos periodos, tanto por motivos operativos como regulatorios. En ese escenario, el HDD mantiene su posición como la opción más eficiente en coste por terabyte para almacenamiento online, copias de seguridad y archivado masivo.
El papel del HDD en la economía del dato
Lejos de quedar relegados, los discos duros continúan siendo un elemento central en los centros de datos. La combinación de HDD y SSD se consolida como un modelo complementario, en el que cada tecnología responde a necesidades distintas. Mientras los SSD se utilizan para tareas que requieren baja latencia y alto rendimiento, los HDD permiten almacenar grandes volúmenes de datos de forma sostenible y económicamente viable.
Esta diferenciación resulta clave en entornos de inteligencia artificial. Los datos históricos y los grandes conjuntos de entrenamiento siguen dependiendo del HDD, lo que refuerza su papel estructural dentro de las arquitecturas de almacenamiento. A ello se suma un contexto de mercado marcado por la escasez de discos nearline, que ha llegado a provocar plazos de entrega de varios meses.
Videovigilancia e innovación tecnológica
Uno de los ámbitos donde el crecimiento del almacenamiento resulta más evidente es la videovigilancia. La grabación continua en alta resolución y el análisis de vídeo mediante IA están elevando de forma significativa las necesidades de capacidad y fiabilidad. Estos sistemas requieren soluciones capaces de operar de manera ininterrumpida, con rendimiento sostenido y tolerancia a cargas intensivas.
Al mismo tiempo, el desarrollo tecnológico del HDD continúa avanzando. La estandarización del formato SAS/SATA de 3,5 pulgadas sigue siendo un factor clave para proteger las inversiones existentes y facilitar la integración en infraestructuras ya desplegadas. A medio plazo, el sector trabaja en discos de hasta 40 TB, apoyados en tecnologías como la grabación magnética asistida por microondas y el apilamiento de hasta 12 platos.
Eficiencia energética y sostenibilidad
La sostenibilidad se ha convertido en una variable central en el diseño de infraestructuras digitales. Los centros de datos buscan reducir el consumo energético por terabyte almacenado, una métrica cada vez más relevante. En este punto, los HDD de alta capacidad juegan un papel decisivo.
Los modelos actuales mantienen un consumo similar independientemente de su tamaño, lo que permite reducir drásticamente el gasto energético por terabyte a medida que aumenta la capacidad. Tecnologías como el relleno con helio contribuyen a disminuir la fricción interna y mejorar la eficiencia, en un contexto marcado por la expansión de los centros de datos a escala global.
En conjunto, el escenario de 2026 confirma que, pese a la evolución del mercado, el disco duro seguirá siendo una pieza clave en la infraestructura digital, especialmente allí donde el volumen de datos, el coste y la eficiencia energética determinan las decisiones tecnológicas.






