Los modelos de cloud híbrida continúan ganando protagonismo en la modernización de la seguridad física. Así lo refleja el informe Estado de la Seguridad Física 2026 de Genetec, que sitúa su adopción en el 45%, frente al 43% del año anterior, mientras que las implementaciones totalmente locales descienden ligeramente.
Esta tendencia responde a la necesidad de las organizaciones de aprovechar las ventajas de la nube sin perder el control sobre sus datos, infraestructuras o ritmos de migración. En entornos con múltiples sedes o requisitos regulatorios, la transición completa al cloud no siempre es viable, lo que impulsa modelos mixtos más flexibles.
Modernización sin reemplazo
En este contexto, Genetec destaca el papel de los appliances gestionados desde la nube como una solución intermedia que permite modernizar sistemas sin reemplazar la infraestructura existente. Esta tecnología facilita la conexión de cámaras, sistemas de control de accesos o sensores ya instalados a servicios cloud, evitando inversiones adicionales y permitiendo una adopción progresiva.
“El reto no es sustituir todo, sino evolucionar sin perder el control ni desaprovechar lo que ya funciona”, explica Rafael Martín, director de ventas de Genetec para el sur de Europa. Estos dispositivos permiten incorporar nuevas capacidades donde aportan valor, manteniendo el entorno local cuando así lo requieren el negocio o la normativa.
El modelo híbrido resulta especialmente útil en organizaciones distribuidas, donde cada sede puede evolucionar a su propio ritmo. Además, permite centralizar la gestión de la seguridad y obtener una visión unificada, incluso en redes con numerosas ubicaciones.
Ciberseguridad y eficiencia operativa
Por otro lado, la creciente presión en ciberseguridad también está acelerando la adopción de soluciones cloud. La gestión de actualizaciones, vulnerabilidades y mantenimiento en múltiples dispositivos se simplifica gracias a las actualizaciones automáticas y la centralización de procesos, uno de los principales motivos que impulsan la adopción según el informe.
En conjunto, la nube en seguridad física se perfila como un proceso evolutivo y no como una migración radical. Los modelos híbridos permiten a las organizaciones decidir qué sistemas migrar, cuándo hacerlo y en qué ubicaciones, manteniendo la flexibilidad para adaptarse a las necesidades cambiantes del negocio.




