España se queda a medio gas en la carrera por la eficiencia inteligente. Según el informe Digital Pulse 2025 de Excelia, apenas el 7,4% de las empresas españolas ha logrado una automatización avanzada, dejando al resto atrapado en un modelo híbrido que combina tecnología con procesos manuales. A pesar de que más de la mitad ya toma decisiones basadas en datos, la falta de una integración operativa total frena la competitividad de un tejido empresarial que aún confunde la digitalización básica con la verdadera transformación estratégica.
El panorama: Mucho dato, poca ejecución
Según el reciente informe Digital Pulse 2025 elaborado por la consultora Excelia, el tejido empresarial español muestra una dualidad curiosa. Mientras que la cultura del dato parece estar calando, la ejecución técnica se queda atrás.
- Éxito limitado: Solo un 7,4% de las empresas ha alcanzado un nivel de automatización avanzado.
- El limbo digital: El 44,5% de las organizaciones opera en un modelo mixto, combinando tareas manuales con herramientas automatizadas.
- Rezagados: Un 24,7% (una de cada cuatro empresas) sigue funcionando de forma mayoritariamente manual en áreas críticas como finanzas o recursos humanos.
La paradoja del dato
El estudio, basado en encuestas a más de 400 profesionales, revela que el problema no es la falta de información, sino cómo se procesa:
«El verdadero salto competitivo no está en incorporar más tecnología, sino en transformar la forma en la que operan», afirma Antonio Cerdán, Hyperautomation Managing Director de Excelia.
El reto: De lo operativo a lo estratégico
Para Excelia, la digitalización básica ya no es suficiente para competir. El mercado actual exige pasar de herramientas aisladas a una digitalización estratégica. La meta es integrar la analítica de datos directamente en el flujo de trabajo para reducir costes y ganar la agilidad que los procesos manuales —lentos y propensos al error— impiden alcanzar.
En resumen, España tiene los datos y la intención, pero le falta «apretar el botón» de la automatización total para no perder el tren de la competitividad europea.






