El avance de la inteligencia artificial está impulsando una transformación sin precedentes en la infraestructura de los centros de datos. Ante el rápido incremento de la densidad energética de los racks de TI, la industria está acelerando la adopción de arquitecturas de distribución eléctrica de 800 VDC (corriente continua), consideradas una de las opciones más eficientes para alimentar cargas que pronto superarán los 400 kW por rack.
En este contexto, Schneider Electric ha dado a conocer un estudio pionero que analiza cómo evaluar y gestionar los riesgos asociados al arco eléctrico en este tipo de infraestructuras. El trabajo, desarrollado a partir de escenarios inspirados en los diseños utilizados por algunos de los principales hyperscalers del mundo, ofrece un marco práctico para mejorar la seguridad de las futuras instalaciones de IA.
La investigación compara dos arquitecturas emergentes de 800 VDC y concluye que el riesgo de arco eléctrico no depende únicamente del nivel de tensión, sino de factores como la configuración del sistema, la ubicación de los condensadores, la coordinación de las protecciones y la velocidad de despeje de fallos.
Uno de los hallazgos más relevantes es que, con un diseño adecuado y una estrategia de protección correctamente implementada, los sistemas de 800 VDC pueden alcanzar niveles de seguridad comparables a los de las distribuciones eléctricas convencionales en corriente alterna (AC).
Para llevar a cabo el estudio, Schneider Electric utilizó las capacidades de simulación avanzada y gemelos digitales de ETAP, modelando múltiples escenarios de fallo tanto a nivel de rack como de instalación. Según la compañía, estas herramientas permiten representar con mayor precisión el comportamiento transitorio de los sistemas eléctricos, evitando las sobreestimaciones que pueden generar los métodos tradicionales de cálculo del riesgo de arco eléctrico en entornos de corriente continua.
La publicación llega en un momento clave para el sector. Liderada por fabricantes tecnológicos y proveedores de infraestructura, la transición hacia los 800 VDC busca responder a las necesidades energéticas de las nuevas fábricas de IA y de los centros de datos de hiperescala, que demandan una mayor eficiencia energética y una capacidad de suministro cada vez más elevada.
Manish Kumar, EVP de Secure Power & Data Centers de Schneider Electric, destacó que la distribución de energía a 800 VDC supone un cambio significativo en el diseño de los centros de datos y requiere una comprensión más profunda de los mecanismos de protección y seguridad. En este sentido, el estudio pretende proporcionar a ingenieros y operadores una metodología estructurada para comprender el comportamiento de los fallos eléctricos, definir prácticas de trabajo seguras y diseñar esquemas de protección eficaces.
Con esta iniciativa, Schneider Electric busca contribuir a la creación de estándares y buenas prácticas que faciliten la implantación segura de las infraestructuras energéticas que sostendrán la próxima generación de centros de datos impulsados por inteligencia artificial.




