La inteligencia artificial se ha consolidado como una prioridad estratégica para las empresas de todo el mundo. Sin embargo, el elevado nivel de inversión realizado hasta la fecha no se está traduciendo, en la mayoría de los casos, en resultados transformadores. Así lo refleja el informe The AI-First Operating System: A Blueprint for Operating and Business Model Innovation, elaborado por Kearney y el Foro Económico Mundial.
Según el estudio, pese a que la inversión global en inteligencia artificial superó los 250.000 millones de dólares en 2025, solo el 25% de las organizaciones afirma estar obteniendo un impacto empresarial significativo. El informe se basa en el análisis de más de 50 empresas AI-First y en más de 150 entrevistas, talleres y consultas con expertos.
Del uso de herramientas a la transformación del negocio
La investigación identifica una diferencia clara entre las compañías que están logrando resultados destacados y aquellas que apenas obtienen mejoras puntuales. Las primeras no utilizan la IA simplemente como una herramienta adicional para automatizar tareas, sino que han rediseñado sus operaciones, procesos y sistemas de toma de decisiones para situar la inteligencia artificial en el centro de su actividad.
Los autores destacan que la adopción de esta tecnología avanza rápidamente. Actualmente, el 82% de los responsables de la toma de decisiones utiliza herramientas de IA de forma semanal. No obstante, la mayoría de las organizaciones sigue enfocada en mejorar la productividad individual mediante asistentes como ChatGPT, Gemini, Claude o Copilot, sin abordar transformaciones más profundas que permitan capturar todo su potencial.
En este contexto, Kearney considera que el próximo gran desafío para las empresas españolas será evolucionar desde la simple adopción tecnológica hacia modelos operativos diseñados desde su origen para aprovechar la IA. Según José Cantera, socio y responsable de IA en Kearney, el verdadero impacto aparece cuando las organizaciones rediseñan procesos completos y convierten el conocimiento corporativo en sistemas capaces de ser gestionados por agentes de inteligencia artificial.
Los cinco pilares del modelo AI-First
A partir del análisis de las compañías más avanzadas, el informe define un nuevo marco denominado Sistema Operativo AI-First, sustentado en cinco pilares. El primero consiste en situar la inteligencia en el centro del negocio para mejorar la toma de decisiones y acelerar el aprendizaje. El segundo apuesta por construir una infraestructura tecnológica flexible y adaptable. El tercero propone rediseñar procesos completos en torno a la IA. El cuarto redefine la colaboración entre personas y máquinas, reservando a los profesionales funciones de supervisión, creatividad y juicio crítico. Finalmente, el quinto plantea utilizar la IA para crear nuevas fuentes de ingresos y modelos de negocio.
Los beneficios de este enfoque ya empiezan a ser visibles. El estudio recoge casos en los que determinados procesos del sector asegurador han reducido sus tiempos de ejecución de 28 días a apenas 2,8 horas. También destaca empresas nativas de IA que han alcanzado los 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales en cuestión de meses, así como iniciativas en ciencias de la vida capaces de identificar candidatos para nuevos medicamentos en apenas 2,5 días.
Para María Basso, responsable de Aplicaciones e Impacto de IA en el Foro Económico Mundial, están emergiendo patrones muy claros entre las organizaciones que consiguen transformar la adopción de la inteligencia artificial en resultados medibles de negocio. En su opinión, las empresas que evolucionen hacia modelos AI-First estarán mejor preparadas para ganar productividad, acelerar la innovación y competir en un entorno económico cada vez más exigente.
En definitiva, el informe concluye que el futuro de la inteligencia artificial en la empresa no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas, sino por reinventar la forma en que las organizaciones operan, toman decisiones y crean valor.




