La adopción de inteligencia artificial en las empresas españolas crece casi diez puntos en un año y alcanza al 21% del tejido empresarial. El avance consolida a Madrid y Cataluña como polos de referencia, mientras expertos alertan de riesgos si no se acompaña de preparación técnica y organizativa.
El uso de IA en las empresas españolas ha dado un salto significativo en apenas doce meses. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizados por la tecnológica Pandora FMS, el 21% de las empresas de más de diez empleados ya utiliza estas herramientas. En el primer trimestre de 2024 la cifra era del 12%. El crecimiento, cercano al 10% interanual, sitúa a España más cerca del objetivo marcado para 2025, aunque abre un debate sobre la capacidad real de las organizaciones para gestionar esta tecnología.

Madrid y Cataluña lideran el avance
La adopción de la IA no se distribuye de forma homogénea. La Comunidad de Madrid encabeza el uso, con un 30% de empresas que ya emplean inteligencia artificial, frente al 18% del año anterior. Cataluña ocupa la segunda posición, con un 25%, tras crecer más de diez puntos en un solo ejercicio. Ambos territorios concentran buena parte del impulso tecnológico y actúan como referencia para otros núcleos empresariales.
El crecimiento también se extiende a otras comunidades. La Comunidad Valenciana, Navarra y el País Vasco ya superan el 20% de adopción, tras incrementos de entre ocho y once puntos. Este avance refleja una expansión territorial de la IA, más allá de los grandes polos tradicionales.
Un crecimiento desigual en el resto del país
En un segundo escalón aparecen regiones que se mueven entre el 15% y el 18%. Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Canarias destacan por su evolución reciente. Especialmente llamativo es el caso canario, que pasa del 6% al 17% en un año. Otras comunidades como Galicia, Murcia o Baleares también registran subidas relevantes, aunque parten de niveles más bajos.
Solo Ceuta y Melilla permanecen por debajo del 10%. Según los expertos, el peso del pequeño comercio y la falta de inversión y personal cualificado dificultan la implantación de estas tecnologías en determinados entornos.
Adopción no siempre significa preparación
El avance cuantitativo no despeja todas las dudas. Sancho Lerena, CEO de Pandora FMS, advierte de que “se está confundiendo adopción con preparación”. A su juicio, la IA se está incorporando más rápido de lo que las empresas pueden operarla con garantías. “Sin formación puede ser peligroso”, señala, al alertar de riesgos como ciberataques o fallos de sistema si no existen datos limpios, control de capacidad y observabilidad.
El escenario que se abre para los próximos meses es decisivo. 2025 ha sido el año de la adopción, pero, según los especialistas, 2026 marcará la diferencia entre quienes saben operar la IA y quienes solo la han activado. El valor periodístico del dato no está solo en el crecimiento, sino en el reto pendiente: convertir la expansión tecnológica en un uso eficaz y sostenible.






