El majestuoso Teatro Real ha sido el escenario del Encuentro Mujeres Directivas 2026 organizado por BPS en colaboración en colaboración en esta edición con Hiberus, Inetum, Kor Business y V-Valley. Mónica Hidalgo, Directora de Channel Partner, Cristina Albarrán, Directora de Redes&Telecom, Lucía Bonilla, Directora de Data Center Market y Laura del Rio, redactora de Computing, fueron las encargadas de conducir un evento que reunió la semana pasada a más de 60 directivas.
El Encuentro Mujeres Directivas 2026 puso de manifiesto la importancia de la mujer en el mundo empresarial, su avance profesional y los múltiples obstáculos que aún quedan por superar hasta obtener el reconocimiento. Siempre con el justo objetivo de equilibrarse con los colegas masculinos, si bien teniendo en cuenta las habilidades intrínsecas que ambos géneros presentan para crear equidad.
La jornada dio comienzo visitando la máxima institución de las artes escénicas y musicales de nuestro país y uno de los teatros de la ópera más importantes del continente. Inaugurado en 1850 por la reina Isabel II, el Teatro Real es también un referente en el avance de la mujer. Su escenario ha sido plataforma de reconocimiento de muchas de ellas, y hoy en día forman parte de la dirección de algunas de sus principales áreas. Desde el escenario, el patio de butacas o los camerinos y salas de atrezzo, el Teatro Real rebosa historia y cultura por todos los ángulos que abarca.
El liderazgo es un proyecto colectivo
El acto oficial fue inaugurado por Eva Ortega Paíno, Secretaria General de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, quien subrayó la necesidad de convertir “nuestras trayectorias en caminos más fáciles para otras mujeres, pues cuando las mujeres nos apoyamos entre nosotras, el techo de cristal empieza a desaparecer”. En definitiva, si las mujeres avanzan, avanza la sociedad. Este es el mensaje que quiso destacar junto a la idea de que el liderazgo no consiste en dirigir desde arriba sino en construir redes, pues se trata de un proyecto colectivo.
Para Paíno, cuya trayectoria puede ser un ejemplo para futuras profesiones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), la ciencia no tiene género, pero el camino para llegar todas si lo ha tenido. “Las mujeres hemos recorrido obstáculos y ahora nuestra responsabilidad es cambiar esto, desde las instituciones, las empresas y las redes, pues tenemos que trabajar para que el éxito sea la expresión natural del talento”, aseguró.

Creando cantera
Lucía Bonilla, Directora de Data Center Market, dio paso a algunas expertas en Tecnología de la Información para comentar sus experiencias laborales y explicar cómo estamos un sector donde las mujeres se encuentran rodeadas por profesionales masculinos, pues el porcentaje dista aún mucho con respecto al número de las féminas.
Lo más importante en este entorno es que debemos creernos igual de válidas que los hombres, aseguraron, y aunque aún quede mucho por hacer, está en nuestras manos avanzar constantemente y crear cantera para que las próximas generaciones STEM de féminas encuentren una situación más equilibrada.
En definitiva, que la noticia sea no tener que realizar este tipo de eventos para compartir fórmulas de avance sino, tan solo, una celebración más en el éxito profesional.
Igualdad, ¿en qué punto estamos?
Lo que fue común denominador para todas las asistentes es que todavía hay que ir sembrando para lograr mayor igualdad. Aunque en España se ha reforzado el marco normativo, la brecha salarial de genero ronda entre el 12 y 13% en detrimento de la mujer. Con el ritmo de progreso existente la igualdad tardará en llegar, por eso aún son necesarias las iniciativas que fomenten la igualdad.
La conclusión general es que, en ocasiones, nosotras mismas nos ponemos las barreras al rechazar oportunidades profesionales debido a la creencia limitante de que no tenemos la misma capacidad o la capacidad suficiente para un puesto de alta responsabilidad y exigencia. Además, no todo pasa por el punto de vista institucional o corporativo, sino que cada una debe saber encontrar el punto de equilibrio que consiga el aunar vida profesional y personal.
Y es que ir sembrando las semillas es una labor individual. Somos las mujeres quienes en nuestro día a día debemos educar y, por supuesto, eliminar los límites muchas veces establecidos por la propia educación que han ido creado barreras de manera inconsciente. La igualdad llega cuando superamos que no somos inferiores ni diferentes; volver a nuestro propio centro es entender lo que nos sucede para comenzar a ver desde una óptica diferente en el ámbito profesional.

Ciberseguridad y Tecnología, ¿qué sucede en nuestro sector?
Seguidamente, Mónica Hidalgo, Directora de Channel Partner, formuló la pregunta de qué sucede en nuestro entorno tecnológico en cuanto a igualdad y conciliación. Algunas de las directivas asistentes resaltaron que las mujeres son más eficientes y su misión está en impulsar a otras asumir esta realidad.
En ocasiones, profesionales femeninas con carreras prometedoras se truncan por no poder establecer la conciliación laboral. Incluso el teletrabajo a veces no apoya, puesto que la actividad del hogar demanda atención en horario laboral. Es por ello que, hay que educar en la vida personal también para conseguir el desarrollo profesional
El sector ha tenido muchos años un modelo masculino que nos ha inmerso en un bucle, por lo que debemos reflexionar para saber cambiarlo. Lo que quedó claro a lo largo del debate es que las profesionales tenemos skills propias que son retadoras, son capacidades intrínsecas a nosotras y eso debemos tenerlo en cuenta. No se trata de una característica a esquivar, sino que hay que ponerlo en valor. Ellos se venden mejor que nosotras, si bien nosotras somos más conscientes de la situación que esto supone.
En la era de la IA, ¿cómo mitigar los sesgos de género?
Laura del Rio, redactora de Computing, comentó que la inteligencia artificial está demostrando que vivimos con datos que están sesgados. Existen más directivos que directivas en nuestro sector y esto está basado en una realidad que nos hace ver debemos tomar partido, si bien no hay una solución a corto plazo.
Esta afirmación no se basa en algoritmos sino en datos reales. En gran medida, las profesionales construimos nuestra propia autoestima a partir del reconocimiento de los demás, no somos conscientes de nuestro gran valor. Por eso, las medidas tienen que estar orientadas a lograr el equilibrio y no a que esta situación se perpetue.
Aunque la IA nos está ayudando, somos las personas quienes tenemos que poner el punto de raciocinio, y en nuestra mano está hacer el esfuerzo de tener el mismo punto de vista que nuestros colegas masculinos.

Conciliación y teletrabajo, cómo lo gestionamos
Por su parte, Cristina Albarrán, Directora de Redes & Telecom, abrió el debate hacia si puede considerarse el teletrabajo un arma de doble filo. En su mayoría, las directivas aseguraron que la conciliación es una obligación, pero no se puede trasladar al teletrabajo. Teletrabajo no es conciliar. Incluso en ocasiones puedes estar teletrabajando y necesitar medidas de conciliación.
El concepto que hay evitar es el de “superwomen”; el teletrabajo ayuda a conciliar vida laboral y familiar, pero realmente debería ser una medida más de flexibilidad. Forma parte de la política corporativa de muchas empresas del sector y debe ser utilizado correctamente para poder aprovechar su potencial. Hay que tener en cuenta que, en el hogar, no se desarrolla tanta vida relacional, mientras que en el trabajo el networking puede establecerse con mayor facilidad.
En definitiva, para que las profesionales femeninas puedan posicionarse, es necesario equilibrar visibilidad con flexibilidad. Al teletrabajo no pueden aferrarse como un salvavidas, es una herramienta de conciliación; lo importante es saber equilibrarlo para que nos permita seguir avanzando en el mundo laboral.
Realmente las mujeres no somos tan diferentes, una educación inculcada desde la infancia nos ha hecho ver que sí lo éramos, pero está en nosotras evolucionar el concepto hacia la igualdad para que, en el futuro, las próximas profesionales y directivas encuentren una situación más justa, en un mundo globalizado, digital, donde la igualdad de oportunidades en la vida laboral no tiene por qué ser noticia. Debe formar parte del día a día.






