Veeam Software ha lanzado su Data Trust and Resilience Report 2026, un informe que revela una brecha crítica entre la percepción de seguridad y la realidad operativa de las empresas globales. En un entorno marcado por el ransomware y la expansión de la IA, la confianza ya no es garantía de continuidad.
A pesar de que el 90% de los responsables de seguridad cree que su organización puede recuperarse rápidamente de un ataque, los datos de incidentes reales cuentan una historia distinta: solo el 28% de las víctimas de ransomware logra restaurar la totalidad de sus datos. En promedio, las empresas pierden el 28% de su información tras un ataque, lo que demuestra que la capacidad de recuperación validada es mucho menor que la percibida.
Anand Eswaran, CEO de Veeam, destaca que la infraestructura para implementar la IA ha avanzado mucho más rápido que las herramientas para protegerla. Según Eswaran, la resiliencia actual exige «demostrar que se pueden restaurar datos limpios y fiables a la velocidad de las máquinas».
El impacto en el negocio y la presión regulatoria
El fracaso en la recuperación no es solo un problema técnico, sino un riesgo financiero y reputacional. Las organizaciones que sufrieron incidentes reportaron consecuencias graves:
- Interrupciones operativas: El 42% sufrió fallos en el servicio al cliente.
- Golpe financiero: El 41% reportó pérdidas directas de ingresos.
- Inactividad crítica: El 38% enfrentó paradas prolongadas en sus sistemas vitales.
Además, la regulación se ha convertido en una preocupación de primer nivel. El 33% de los directivos ya considera los cambios normativos como una amenaza tan relevante para la continuidad del negocio como los propios ciberataques.
El desafío de la IA «en la sombra»
El informe subraya que la IA está aumentando la exposición de los datos. El 43% de las empresas admite que la adopción de esta tecnología supera su capacidad de protección. Los principales riesgos identificados incluyen:
- Falta de visibilidad sobre las herramientas de IA que utilizan los empleados (Shadow AI).
- Políticas de seguridad obsoletas que no cubren los riesgos específicos de los modelos de lenguaje.
- Dificultad para controlar el flujo de datos en nubes y servicios de terceros.
Inversión: La diferencia entre el éxito y el fracaso
El estudio de Veeam deja una conclusión clara: el presupuesto importa. El 49% de las organizaciones ha aumentado su inversión en ciberseguridad este año.
Aquellas empresas que incrementaron su presupuesto mostraron una tasa de recuperación total significativamente mayor (40%) en comparación con las que no lo hicieron (16%). La clave del éxito reside en invertir en fundamentos de resiliencia, como el almacenamiento inmutable y los procesos de backup automatizados.
Los cuatro pilares de la resiliencia real
Para cerrar la brecha de confianza, Veeam identifica cuatro capacidades esenciales para las organizaciones modernas:
- Visibilidad total: Control absoluto sobre los datos de producción y las copias de seguridad.
- Controles aplicables: Implementar medidas técnicas obligatorias, no solo guías de buenas prácticas.
- Pruebas realistas: Validación constante de la recuperación mediante simulacros de ataques.
- Alineación ejecutiva: Una definición clara y compartida por la dirección sobre qué significa realmente estar «recuperado».
La resiliencia en 2026 ya no es una promesa, sino una capacidad que debe demostrarse con datos, claridad y una ejecución técnica impecable.






