Templus ha solicitado formalmente la retirada del Proyecto de Real Decreto que regulará los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental, resiliencia y soberanía digital aplicables a los centros de datos en España. La compañía considera que la propuesta normativa, en su redacción actual, genera un elevado nivel de inseguridad jurídica, pone en riesgo inversiones ya comprometidas y puede perjudicar la competitividad digital del país frente a otros mercados europeos.
La empresa ha presentado una enmienda a la totalidad del texto y reclama la reapertura del proceso de consulta con el sector para diseñar una regulación que combine los objetivos de sostenibilidad con la viabilidad técnica y económica de las infraestructuras digitales.
Según Templus, el proyecto presenta importantes carencias tanto en su tramitación como en la evaluación de sus efectos económicos y territoriales. La compañía alerta además de que algunas de las medidas contempladas podrían afectar a proyectos que cuentan con permisos administrativos concedidos, financiación asegurada y obras ya iniciadas, introduciendo incertidumbre en una industria caracterizada por ciclos de inversión a largo plazo.
“Compartimos plenamente los objetivos de sostenibilidad, resiliencia y soberanía digital. Lo que proponemos es una regulación proporcionada, técnicamente viable y compatible con la atracción de inversión, la innovación y la competitividad de España en un momento clave para el desarrollo de la economía digital europea”, afirma Nacho Velilla, CEO de Templus.
Ceuta, en riesgo de quedar al margen del desarrollo digital
Uno de los aspectos que más preocupa a la compañía es el impacto que la futura normativa podría tener sobre los territorios extrapeninsulares. En particular, Templus advierte de que Ceuta podría quedar fuera de la nueva fase de desarrollo digital que vive España debido a que el texto ha sido diseñado tomando como referencia exclusivamente las características del sistema eléctrico peninsular.
La empresa sostiene que determinadas exigencias incluidas en el proyecto son actualmente imposibles de cumplir en territorios como Ceuta y Melilla, donde las condiciones energéticas y de infraestructura presentan particularidades que no han sido contempladas por el legislador.
Esta situación afectaría especialmente al primer centro de datos de Ceuta promovido por Templus, cuya entrada en operación está prevista para finales de este año. La compañía destaca que esta instalación constituye una infraestructura estratégica para la diversificación económica de la ciudad y para la creación de un ecosistema vinculado a la inteligencia artificial, la computación avanzada, la innovación tecnológica y la economía digital.
Propuestas para mejorar el texto normativo
Junto a la solicitud de retirada del Real Decreto, Templus ha presentado 23 alegaciones con el objetivo de que, en caso de continuar la tramitación, la futura regulación incorpore cambios que aporten seguridad jurídica y permitan su cumplimiento efectivo por parte del sector. Esto es lo que se está solicitando:
• Proteger los proyectos que ya cuentan con permisos de acceso y conexión otorgados y tienen las obras iniciadas, evitando que se vean afectados por requisitos sobrevenidos.
• Elevar de 1 MW a 10 MW el umbral mínimo de aplicación de la norma, para evitar que los requisitos previstos penalicen a operadores regionales y centros de proximidad.
• Limitar la aplicación de los nuevos requisitos únicamente a las ampliaciones de potencia solicitadas y no a instalaciones ya operativas.
• Sustituir el requisito de adicionalidad por una obligación de cobertura del 100% del consumo mediante energía renovable acreditada con garantías de origen y contratos a largo plazo.
• Revisar los criterios de eficiencia energética e hídrica para adaptarlos a la realidad operativa del sector y a las diferencias climáticas existentes entre territorios.
• Establecer mecanismos de revisión periódica de la norma que permitan ajustar sus requisitos en función de la evolución tecnológica, energética y regulatoria europea.
Compromiso con la sostenibilidad y la soberanía digital
Templus subraya que su posición no cuestiona los objetivos de la norma, sino la forma en que estos se materializan. En este sentido, la compañía ha trasladado a la Administración una serie de compromisos voluntarios relacionados con la descarbonización, el almacenamiento energético, la flexibilidad de la demanda, el aprovechamiento del calor residual y el refuerzo de la soberanía digital europea.
Para la empresa, España necesita un marco regulatorio que impulse la sostenibilidad sin comprometer la capacidad del país para atraer nuevas inversiones en centros de datos, una infraestructura considerada fundamental para el desarrollo de la inteligencia artificial, la transformación digital y la competitividad tecnológica europea.




