El proyecto Digital Valley Asturias ha dado un paso decisivo en su hoja de ruta administrativa tras solicitar formalmente ante el Principado de Asturias la declaración de Proyecto de Interés Estratégico Regional (PIER). La medida busca priorizar y agilizar los trámites para la construcción de un macrocampus tecnológico dedicado al procesamiento de datos y desarrollo de Inteligencia Artificial (IA) en el concejo de Salas.
Para ratificar el compromiso de la administración autonómica, el presidente del Gobierno asturiano, Adrián Barbón, realizó una visita oficial a la parcela elegida en el polígono industrial de Nonaya Este, acompañado por el consejero de Ciencia, Empresas, Formación y Empleo, Borja Sánchez, el alcalde del municipio y Armando Layna, CEO de Sales For You Consulting S.L. (S4U), la firma promotora de la iniciativa.
Una infraestructura clave para el occidente asturiano
Con una inversión global que alcanza los 1.226 millones de euros, el complejo se extenderá sobre una superficie de más de 154.000 metros cuadrados. El diseño proyecta diez módulos de centros de datos equipados con una potencia informática final de 120 megavatios (MW), respaldados por una subestación eléctrica propia y una instalación de autoconsumo fotovoltaico. Asimismo, la ordenación urbanística reserva un 28% de la parcela a zonas verdes y espacios equipacionales.
El desarrollo se articulará en dos grandes fases de ejecución: una inicial de 240 millones de euros para desplegar los primeros 24 MW de capacidad, y una posterior de 960 millones que completará los 96 MW restantes. Según el calendario previsto por los promotores, la fase de obras comenzará a finales de 2027 con la meta de iniciar operaciones hacia el año 2030.
Impacto económico y laboral
Los informes económicos estiman que la infraestructura aportará más de 4.000 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) regional en un horizonte de dos décadas.
En el plano laboral, la fase de obras alcanzará picos de hasta 3.000 trabajadores en la construcción. Una vez en funcionamiento pleno, el campus generará de forma recurrente alrededor de 1.300 puestos de trabajo entre empleos directos (unos 120 perfiles de alta cualificación en ingeniería de datos, ciberseguridad e IA), indirectos e inducidos en la zona.




