Según un estudio de Kaspersky, el 86% de las organizaciones en España está explorando o desarrollando herramientas internas basadas en grandes modelos de lenguaje (LLM), mientras que un 13% ya las ha incorporado a sus operaciones diarias.
La rápida integración de la IA en los procesos corporativos está llevando a las compañías a aumentar su inversión en protección digital. A escala global, el 41% de las empresas reconoce haber incrementado sus presupuestos de seguridad de la información como consecuencia de la creciente adopción de tecnologías de inteligencia artificial. A ello se suman otros factores como el aumento del coste de las brechas de seguridad, la migración hacia entornos cloud y la necesidad de responder a incidentes cada vez más sofisticados.
La IA impulsa la transformación empresarial
El desarrollo de soluciones propias de IA se ha convertido en una prioridad estratégica para muchas organizaciones. Las empresas buscan aprovechar estas tecnologías para automatizar procesos, mejorar la productividad y optimizar la calidad de los servicios que ofrecen.
Entre las organizaciones que ya han desplegado asistentes o plataformas internas de IA, las principales motivaciones se centran en aumentar la eficiencia operativa, reducir los errores humanos y mejorar la calidad de los resultados entregados a clientes y usuarios. Este enfoque refleja una visión cada vez más madura de la IA, entendida no solo como una herramienta de innovación, sino como un activo clave para ganar competitividad.
Malware, vulnerabilidades y phishing: las principales preocupaciones
Sin embargo, el avance de la inteligencia artificial también amplía la superficie de exposición a nuevos riesgos. El informe sitúa los ataques masivos de malware como la principal amenaza para las empresas españolas, identificada por el 22% de los responsables consultados. A continuación, aparecen la explotación de vulnerabilidades de software (21%) y las campañas de phishing (20%).
Además, las vulnerabilidades específicas relacionadas con sistemas de inteligencia artificial empiezan a ganar relevancia. Aunque todavía representan una preocupación menor frente a otros riesgos tradicionales, ya inquietan al 8% de las organizaciones españolas, una cifra que previsiblemente crecerá conforme aumente el número de aplicaciones de IA desplegadas en el entorno corporativo.
El desafío del «Shadow AI»
Uno de los fenómenos que más preocupa a los responsables de seguridad es el llamado Shadow AI, es decir, el uso de herramientas de inteligencia artificial externas por parte de los empleados sin una supervisión adecuada por parte de la empresa.
Según el estudio, un 30% de las organizaciones españolas considera que este comportamiento constituye uno de los principales riesgos internos. El uso de plataformas públicas para generar contenido, analizar información o automatizar tareas puede provocar filtraciones involuntarias de datos sensibles, especialmente cuando los usuarios introducen información corporativa en servicios ajenos a la organización.
Para mitigar este riesgo, la mayoría de las empresas está adoptando políticas de control. El 66% permite utilizar herramientas de IA de terceros bajo determinadas restricciones, como la prohibición de compartir documentos internos o referencias directas a la compañía. Por otro lado, el 19% autoriza su uso sin limitaciones técnicas, aunque acompañado de formación y directrices específicas para fomentar prácticas seguras.
Seguridad y gobernanza, claves para el crecimiento de la IA
Kaspersky advierte que el éxito de las estrategias de inteligencia artificial dependerá de la capacidad de las empresas para equilibrar innovación y protección. La compañía recomienda adoptar plataformas de ciberseguridad capaces de ofrecer visibilidad en tiempo real, detección avanzada de amenazas y capacidades de respuesta automatizada apoyadas en IA.
Asimismo, destaca la importancia de disponer de servicios de inteligencia de amenazas que permitan identificar riesgos de forma temprana y mejorar la capacidad de reacción frente a incidentes. La aplicación de aprendizaje automático y modelos de IA generativa en estas soluciones facilita el análisis de grandes volúmenes de datos, la clasificación automática de malware y la generación de información útil para la toma de decisiones.
La combinación de innovación tecnológica, formación de los empleados y políticas de gobierno adecuadas será determinante para que las organizaciones puedan aprovechar todo el potencial de la IA sin comprometer la protección de sus datos y sistemas.




