La Península Ibérica continúa reforzando su posición como uno de los principales mercados europeos para el desarrollo de centros de datos. Según la última edición del informe Data Centers Iberian Region Snapshot, elaborado por Colliers, los principales mercados de España y Portugal incorporaron 65 MW IT de nueva capacidad operativa entre abril y septiembre de 2026, alcanzando aproximadamente 450 MW IT en funcionamiento, lo que representa un crecimiento semestral cercano al 17%.
Este avance se produce en un contexto marcado por el crecimiento de la demanda digital, la expansión de la inteligencia artificial y la necesidad de contar con capacidad disponible en plazos cada vez más reducidos. Al mismo tiempo, el sector afronta una nueva etapa en la que el volumen de proyectos anunciados deja de ser el principal indicador del mercado para dar paso a variables como la disponibilidad energética, la madurez de los desarrollos y la capacidad real para ejecutarlos.
La inteligencia artificial cambia las reglas del juego
El informe de Colliers señala que el mercado ibérico ha entrado en una nueva fase de crecimiento impulsada por la inteligencia artificial, los grandes proveedores cloud, los hyperscalers y los operadores neocloud. Esta demanda está obligando a los promotores a acelerar sus calendarios y a replantear los modelos tradicionales de desarrollo.
Hasta hace pocos años, la mayoría de los proyectos no iniciaban su construcción hasta disponer de acceso asegurado a energía y de un contrato firmado con un cliente de referencia. Sin embargo, la escasez de capacidad disponible y la necesidad de reducir los tiempos de puesta en servicio están llevando a algunos operadores a construir antes incluso de contar con un cliente final comprometido.
Según la consultora, el foco se está desplazando desde la captación de clientes hacia la capacidad de entregar infraestructura operativa en el momento en que el mercado la demanda.
Madrid y Barcelona concentran el crecimiento operativo
La nueva capacidad instalada durante el último semestre se ha concentrado principalmente en Madrid y Barcelona, que conjuntamente han incorporado 58 MW IT.
Madrid elevó su capacidad operativa desde los 175 MW IT hasta los 212 MW IT, lo que supone un incremento del 21%. Entre los proyectos que han contribuido a este crecimiento destacan la apertura del centro Equinix MD5 en Alcobendas, las nuevas instalaciones de NxN y las ampliaciones desarrolladas por Merlin Edged en Getafe y Data4 en Alcobendas.
Por su parte, Barcelona registró uno de los mayores crecimientos porcentuales del mercado al pasar de 42 a 63 MW IT operativos, un 50% más que seis meses antes. La apertura del centro BCN1 de Digital Realty en Sant Adrià de Besòs y la ampliación de la plataforma de Templus han sido los principales motores de este aumento.
Aragón consolida su liderazgo como gran polo de desarrollo
Mientras Madrid y Barcelona lideran el crecimiento operativo, Aragón continúa consolidándose como el gran centro neurálgico de los futuros desarrollos de gran escala.
La región mantiene 108 MW IT operativos, pero su pipeline ha aumentado desde 3.461 MW IT hasta 3.764 MW IT. Entre los proyectos más relevantes anunciados durante los últimos meses se encuentran el campus promovido por DayOne e Ignis en Escatrón, con capacidad potencial para alcanzar 207 MW IT; el proyecto de Krolmap en Zaragoza, con 103 MW IT; y la confirmación de Botorrita como emplazamiento del proyecto Zaragoza-WIND de Merlin Edged, cuya primera fase prevé 144 MW IT.
No obstante, Colliers advierte de que la materialización de gran parte de esta capacidad dependerá de factores como la disponibilidad de potencia eléctrica, la construcción de subestaciones y el refuerzo de la red de transporte.
La energía se convierte en el principal cuello de botella
La disponibilidad energética emerge como el principal desafío para el desarrollo del mercado. Según la consultora, las limitaciones en el acceso a potencia y los plazos de conexión están condicionando tanto la viabilidad de los proyectos como las decisiones de inversión.
Esta situación ha cobrado especial relevancia tras los cambios regulatorios introducidos en España y Portugal, que han modificado las condiciones para acceder a capacidad eléctrica y han incrementado la importancia de contar con proyectos maduros y ejecutables.
En este contexto, los operadores están dando cada vez más importancia a criterios como el autoconsumo, la generación renovable y la seguridad del suministro energético a largo plazo.
La demanda sigue superando a la oferta
A pesar de la incorporación de nueva capacidad, la oferta continúa siendo insuficiente para absorber el crecimiento de la demanda. Según los datos de Colliers, la disponibilidad en el mercado de colocation se sitúa actualmente en el 19% en Madrid y en el 14% en Barcelona. La situación es todavía más ajustada en el segmento hyperscaler y neocloud, donde la disponibilidad cae al 9% en Madrid y es inexistente en Barcelona.
El desequilibrio entre oferta y demanda explica que muchos operadores estén acelerando sus inversiones para llegar antes al mercado y asegurar capacidad disponible para futuras implementaciones de inteligencia artificial.
Un marco regulatorio todavía en evolución
El informe también analiza el proyecto de Real Decreto publicado el 27 de agosto de 2026 por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que introduce nuevos requisitos para los centros de datos que soliciten permisos de acceso y conexión a la red eléctrica para potencias iguales o superiores a 1 MW.
Entre las medidas planteadas figuran exigencias relacionadas con adicionalidad renovable, correlación horaria entre consumo y generación, eficiencia energética e hídrica, así como requisitos vinculados a la gestión de datos dentro de la Unión Europea. El texto continúa en fase de revisión tras recibir más de 600 aportaciones durante el proceso de consulta pública.
De los anuncios a la ejecución
Para Colliers, el mercado ibérico se encuentra en un punto de inflexión. Aunque la Península acumula cerca de 14 GW IT en proyectos anunciados y más de 3.300 MW IT podrían entrar en funcionamiento antes de 2030, la clave ya no reside en el tamaño del pipeline, sino en la capacidad de convertir esos anuncios en instalaciones operativas.
La consultora concluye que el futuro del sector estará marcado por tres factores determinantes: acceso a energía, seguridad regulatoria y capacidad de ejecución. En un escenario de fuerte crecimiento de la inteligencia artificial, serán los proyectos capaces de asegurar estos elementos los que logren captar la próxima ola de inversión en centros de datos de la Península Ibérica.





