La transformación digital seguirá redefiniendo el mercado laboral en 2026, impulsada por la expansión de la inteligencia artificial, el análisis de datos y la automatización de procesos. En este contexto, los perfiles tecnológicos especializados se consolidan como los más demandados, tanto en España como en el resto de Europa. Así lo refleja un análisis de MIOTI Tech & Business School, que identifica diez profesiones clave llamadas a liderar el empleo tecnológico el próximo año, con retribuciones que oscilan mayoritariamente entre 40.000 y 80.000 euros anuales, y que pueden superar los 100.000 euros en posiciones de mayor responsabilidad o en mercados internacionales.
El informe sitúa este fenómeno en un momento de fuerte inversión pública y privada. La Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones cifran en 288.600 millones de euros los planes nacionales de digitalización previstos en la Unión Europea para el próximo periodo. Este esfuerzo está acelerando la demanda de talento en áreas donde el mercado no logra cubrir las necesidades de las empresas.
Escasez de talento y cambio de perfiles
España no es ajena a esta tendencia. Las compañías del sector tecnológico señalan la falta de profesionales cualificados como uno de sus principales problemas, por delante incluso de la retención del talento. Pese a los ajustes de empleo anunciados por algunas grandes firmas en los últimos meses, el sector no atraviesa una contracción general, sino una reconfiguración de funciones, con un mayor peso de los perfiles estratégicos y especializados.
En este escenario, los puestos tradicionales evolucionan y surgen nuevos roles ligados al uso responsable y eficiente de la tecnología. La formación continua se convierte así en un requisito central para acceder a las oportunidades de mayor crecimiento.
Los perfiles que liderarán el empleo tecnológico
Entre las profesiones con mayor proyección destacan los ingenieros en inteligencia artificial y machine learning, responsables de diseñar y entrenar modelos capaces de automatizar decisiones en sectores como la banca, la logística o la salud. Junto a ellos, el científico de datos mantiene un papel central al transformar grandes volúmenes de información en conocimiento útil para la toma de decisiones empresariales.
Ganan peso también figuras menos visibles pero estratégicas, como el data steward, encargado de garantizar la calidad, la trazabilidad y el cumplimiento normativo de los datos, o el especialista en gobernanza y cumplimiento de la IA, clave tras la entrada en vigor del marco regulatorio europeo. Ambos perfiles responden a una preocupación creciente por la fiabilidad y el uso responsable de los sistemas automatizados.
La lista se completa con profesionales orientados a la infraestructura y la operación tecnológica, como el arquitecto de nube, el ingeniero de datos o el especialista en MLOps, que aseguran que los modelos y sistemas funcionen de forma estable y escalable. A ellos se suman perfiles emergentes como el ingeniero de IA generativa y prompt engineer, cada vez más presente en sectores creativos, legales y de consultoría, y el AI Product Manager, que conecta las capacidades técnicas con las necesidades reales del negocio.
Salarios al alza y proyección internacional
La elevada demanda se traduce en retribuciones competitivas, especialmente en posiciones senior y en sectores regulados como la banca, la energía o la salud. En España, los salarios más habituales se sitúan entre 40.000 y 80.000 euros, mientras que en países como Alemania, Reino Unido o Estados Unidos los rangos habituales alcanzan los 100.000 a 150.000 euros anuales.
Más allá de las competencias técnicas, las empresas valoran cada vez más habilidades como la capacidad de aprendizaje, la coordinación entre equipos y el criterio para aplicar la tecnología en entornos complejos. En un mercado marcado por el cambio constante, la combinación de conocimiento técnico y capacidades humanas será un factor decisivo para la empleabilidad en los próximos años.






