NOTICIAS DATA CENTER

Equinix reclama más capacidad eléctrica para sostener el crecimiento de la IA en España



Dirección copiada

Valentín Pinuaga, nuevo director general de Equinix España, advierte de que el principal obstáculo para el desarrollo de centros de datos es la red de distribución energética y asegura que el 80% de la demanda actual ya está vinculada a proyectos de inteligencia artificial

Publicado el 2 jun 2026

Lucía Bonilla

directora de Data Center Market



Valentín Pinuaga, Managing Director de EQUINIX España
Valentín Pinuaga, Managing Director de EQUINIX España

El mercado español de los centros de datos atraviesa uno de los momentos de mayor crecimiento de su historia. La inversión en infraestructura digital alcanzó los 5.000 millones de euros en 2025 y el tráfico de datos en Madrid crece a una tasa anual del 39%, una de las más elevadas de Europa, según datos de KPMG para Equinix. Sin embargo, el sector se enfrenta a un desafío que amenaza con convertirse en un cuello de botella: el acceso a la energía.

Ese será precisamente uno de los principales frentes de actuación de Valentín Pinuaga, recientemente nombrado managing director de Equinix España. El directivo se ha marcado un doble objetivo: mantener el crecimiento de la compañía a ritmos de doble dígito y lograr que las Administraciones Públicas y la sociedad en general comprendan mejor el papel que desempeñan los centros de datos en la economía digital. Así lo explicó durante un encuentro con la prensa celebrado tras la puesta en marcha de MD5, el nuevo centro de datos de la compañía en Alcobendas presentado recientemente.

Para Pinuaga, España dispone de una oportunidad singular para consolidarse como uno de los principales polos europeos de infraestructura digital, pero para aprovecharla será necesario adaptar las infraestructuras energéticas y agilizar determinados procesos administrativos.

«El principal inhibidor para poder crecer es el acceso a la energía», afirmó. Aunque España dispone de una elevada capacidad de generación renovable, considera que el problema reside en una red de distribución que no ha evolucionado al mismo ritmo que la demanda tecnológica. «Podemos generar mucha energía, pero no estamos siendo capaces de llevarla al punto de consumo», señaló. En su opinión, las Administraciones Públicas deben comprender que los centros de datos no son únicamente consumidores de electricidad, sino infraestructuras estratégicas para el desarrollo digital del país. «Es importante que el regulador entienda que los centros de datos hemos venido a aportar estabilidad al sistema», añadió.

El directivo fue más allá y situó la interlocución con reguladores y organismos públicos entre sus prioridades más inmediatas. «Mi objetivo es influir en las autoridades, agencias y todo el ecosistema para facilitar el acceso a la energía, porque la única forma de crecer es construir centros de datos», aseguró.

La IA dispara la demanda

La inteligencia artificial se ha convertido en el principal motor de crecimiento del sector. Según explicó Pinuaga, el 80% de las peticiones que Equinix tiene actualmente en cartera están relacionadas con proyectos de IA. La mayor parte de esta demanda corresponde a cargas de inferencia —la ejecución de modelos ya entrenados cerca de los usuarios finales— y no tanto a procesos de entrenamiento, que continúan concentrándose en mercados como Estados Unidos, Asía, y algo en Europa aunque en menor proporción. «Hoy hay más inferencia que entrenamiento», afirmó el directivo. «Los modelos de entrenamiento a día de hoy se están viendo solo en países extranjeros».

La irrupción de la IA también está modificando el diseño de los centros de datos. Pinuaga destacó que las nuevas cargas requieren densidades energéticas muy superiores a las de las infraestructuras tradicionales y obligan a adoptar sistemas avanzados de refrigeración. «La densidad de racks es mucho mayor en el caso de la IA. Por aire no funciona la IA», aseguró.

Precisamente MD5 ha sido diseñado para responder a estas nuevas exigencias. El centro incorpora refrigeración líquida directa y una arquitectura preparada para alojar cargas de alta densidad. Según la compañía, cerca del 80% de los proyectos actualmente en cola para esta instalación corresponden a este tipo de despliegues.

Dudas sobre las gigafactorías de IA

El debate sobre las futuras gigafactorías de inteligencia artificial en España también estuvo presente durante la rueda de prensa. Aunque Pinuaga no descartó la llegada de grandes proyectos al país, sí advirtió de las limitaciones existentes. «Una gigafactoría hoy no se puede implantar en una zona metropolitana porque no hay potencia», afirmó.

El ejecutivo considera que cualquier iniciativa de este tipo deberá analizar cuidadosamente tanto la ubicación como la disponibilidad energética. Mientras tanto, la demanda actual sigue orientándose hacia infraestructuras de inferencia y servicios digitales próximos a los centros de consumo.

Frente al auge inversor

El fuerte crecimiento del sector ha atraído a nuevos actores, desde fondos inmobiliarios hasta constructoras y promotores sin experiencia previa en la operación de infraestructuras digitales. En este contexto, Equinix reivindica su trayectoria como elemento diferencial. «Construir un centro de datos no es lo mismo que operarlo», señaló Pinuaga. «Llevamos 28 años acompañando cada gran transformación tecnológica, desde las redes y el 5G hasta la inteligencia artificial».

La compañía opera actualmente más de 280 centros de datos distribuidos en 36 países, con más de medio millón de interconexiones entre clientes. En España cuenta con ocho instalaciones operativas, seis en Madrid y dos en Barcelona, y considera que el país se está consolidando como una alternativa atractiva frente a otros mercados europeos más saturados. «España es una clara alternativa cuando otros mercados europeos están saturados», aseguró.

Crecimiento limitado por la energía

Pese al optimismo sobre la evolución del negocio, Equinix no contempla por ahora expandirse fuera de Madrid y Barcelona. La compañía seguirá concentrando su crecimiento en ambos mercados y, especialmente, en el campus de Alcobendas. «No tenemos planes de invertir más allá de esas ciudades», indicó Pinuaga.

La prioridad pasa por garantizar nueva capacidad eléctrica que permita seguir desarrollando instalaciones en los próximos años. Según datos de SpainDC citados por el directivo, la demanda de potencia del conjunto del sector podría pasar de los actuales 400 megavatios a 2,5 gigavatios en 2030.

Para Pinuaga, resolver este desafío será clave para que España aproveche plenamente la oportunidad que representa la inteligencia artificial y consolide su posición como uno de los principales polos de infraestructura digital del sur de Europa.

Artículos relacionados