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La ampliación de MareNostrum 5 refuerza el acceso a la IA para pymes y sector público



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La infraestructura de supercomputación del Barcelona Supercomputing Center se ampliará en 2026 para aumentar la capacidad de entrenamiento y uso de modelos de inteligencia artificial, dentro de la red europea de factorías de IA

Publicado el 27 ene 2026



La ampliación de MareNostrum 5 refuerza el acceso a la IA para pymes y sector público

La ampliación del superordenador MareNostrum 5 está orientada a reforzar la Factoría de IA del Barcelona Supercomputing Center–Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Una de las primeras aprobadas por la Comisión Europea en diciembre de 2024. El objetivo es ofrecer más potencia de cálculo y almacenamiento para el desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial en distintos sectores.

El proyecto incorpora dos nuevas particiones de cómputo. Una destinada al entrenamiento de modelos de lenguaje y otra enfocada a la inferencia, es decir, a la aplicación de esos modelos en entornos reales. A esto se suma un nuevo sistema de ficheros de alto rendimiento y un conjunto de herramientas de software especializadas en IA. Que permitirán trabajar con grandes volúmenes de datos y cargas intensivas de procesamiento.

La instalación está prevista para el primer semestre de 2026 y se desplegará en dos espacios interconectados del BSC-CNS. El centro de datos principal y la capilla de Torre Girona, donde ya opera parte de la infraestructura de supercomputación. Esta distribución busca optimizar el uso de recursos y garantizar continuidad operativa en los procesos de cálculo.

Acceso al MareNostrum 5

Uno de los ejes del proyecto es la democratización del acceso a la supercomputación avanzada. La ampliación permitirá que pequeñas y medianas empresas, startups y administraciones públicas puedan utilizar recursos que, hasta ahora, estaban reservados a proyectos científicos de gran escala.

El acceso a estas capacidades facilita el entrenamiento de modelos propios, la prueba de soluciones basadas en IA y el desarrollo de aplicaciones en ámbitos como la industria, la salud, la energía o los servicios públicos. Para muchas organizaciones, el coste de infraestructura es una barrera. La red de factorías de IA busca reducir ese obstáculo mediante recursos compartidos a escala europea.

España forma parte del grupo de países con mayor presencia en esta red. Junto a Alemania y Polonia, es uno de los tres Estados miembros con dos factorías de IA, tras la aprobación de una segunda infraestructura en el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA). Este despliegue sitúa al país en una posición relevante dentro de la estrategia europea de computación de alto rendimiento aplicada a la inteligencia artificial.

La iniciativa se integra en la política de la Unión Europea para reforzar capacidades propias en IA, reducir dependencia tecnológica y facilitar que los desarrollos lleguen al tejido productivo. En este marco, la supercomputación se considera un recurso estratégico para innovación y servicios públicos.

Inversión compartida y calendario de despliegue

El proyecto cuenta con un presupuesto aproximado de 129 millones de euros, financiado al 50% por EuroHPC, la iniciativa europea de supercomputación, y al 50% por un consorcio de países formado por España, Portugal y Turquía. En el caso español, la aportación asciende a 60 millones de euros, procedentes del Gobierno de España y de la Generalitat de Cataluña, a través de los ministerios competentes en digitalización, ciencia e innovación.

La ampliación incluye también nuevas tecnologías de hardware y almacenamiento, así como plataformas de software orientadas a cargas de trabajo de IA. El objetivo es mejorar el rendimiento en tareas de entrenamiento y despliegue de modelos, que requieren alta velocidad de acceso a datos y gran capacidad de procesamiento en paralelo.

La adjudicación del proyecto se realizó tras una convocatoria europea lanzada en julio, dentro del programa EuroHPC. La contratación permite iniciar la fase de instalación, integración y pruebas antes de la puesta en marcha operativa en 2026. Durante este periodo se validará la compatibilidad con los sistemas actuales y la conexión con otros nodos de la red europea.

Más allá de la ampliación técnica, el proyecto tiene impacto en políticas de innovación, transferencia tecnológica y servicios públicos digitales. Al facilitar el acceso a infraestructuras de alto nivel, se busca que la inteligencia artificial se incorpore a procesos productivos y administrativos, con capacidad de escalar desde pruebas piloto hasta aplicaciones en producción.

La ampliación de MareNostrum 5 no se limita a aumentar potencia de cálculo. Forma parte de una estrategia para convertir la supercomputación en un recurso operativo para la economía y la administración, con un modelo de acceso compartido que conecta investigación, empresa y sector público dentro de la red europea de factorías de IA.

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