La nueva propuesta de Vertiv no se dirige al entorno de oficina convencional, sino a escenarios mucho más exigentes. El PowerUPS 6000 Industrial ha sido concebido para proteger operaciones en sectores como. Fabricación, transporte, petróleo y gas, farmacéutica, alimentación y bebidas, packaging y siderurgia. Donde una interrupción del suministro puede traducirse en paradas de producción, incidencias en sistemas de control o pérdidas económicas significativas.

La compañía subraya que muchos sistemas SAI tradicionales no están preparados para soportar condiciones habituales en estas instalaciones, como contaminantes en suspensión, calor intenso o fluctuaciones constantes de la red. Por eso, este nuevo equipo se presenta como una solución adaptada a la lógica de la Industria 4.0, donde la automatización y la continuidad de servicio son ya dos requisitos inseparables.
Protección reforzada para procesos que no pueden detenerse
Uno de los elementos más destacados del equipo es su grado de protección IP42. Orientado a resistir polvo, humedad y temperaturas ambiente de hasta 50ºC. A eso se suma su capacidad para proteger infraestructuras clave como PLC, sistemas SCADA, redes industriales y automatización de líneas de producción, es decir, el núcleo tecnológico que sostiene buena parte de la actividad en planta.
Vertiv también pone el acento en la eficiencia y la flexibilidad. El sistema alcanza hasta un 97% de eficiencia en doble conversión y un 99% en modo ECO, al tiempo que admite baterías VRLA, Ni-Cd y de ion-litio, lo que facilita su adaptación a distintos requisitos de autonomía. Además, puede operar con un amplio rango de tensión de entrada, de -40% a +25%, una característica relevante en instalaciones donde las variaciones eléctricas son frecuentes.
Compacto, escalable y orientado al mantenimiento sencillo
Otro de los argumentos de Vertiv es el diseño. El PowerUPS 6000 Industrial apuesta por un formato compacto y por una instalación con acceso frontal, lo que simplifica tanto el despliegue como las labores de mantenimiento en espacios limitados. A ello se añaden capacidades de funcionamiento en paralelo, con las que es posible aumentar capacidad o incorporar redundancia según crezcan las necesidades de la instalación.
La solución incorpora además placas de circuito con recubrimiento conformal, pensadas para mejorar la resistencia frente a polvo, humedad y corrosión, y cuenta con certificaciones EN 50121 y EN 50171, vinculadas a aplicaciones industriales críticas. En un momento en que la digitalización industrial exige cada vez más estabilidad energética, Vertiv busca posicionarse con un mensaje claro: en ciertos entornos, la continuidad eléctrica no es un valor añadido, sino una condición básica para que todo siga funcionando.






