España se sitúa ya como quinto país europeo en captación de fondos de Inteligencia Artificial, junto a Reino Unido, Francia, Alemania y Suiza, en un contexto en el que la IA ha transformado en pocos años las dinámicas de inversión y se ha convertido en el eje central de muchas startups. Así lo recoge el informe “El impacto real de la Inteligencia Artificial en el ecosistema emprendedor”, elaborado por South Summit y PwC y presentado en IE University.
La Inteligencia Artificial se ha consolidado como el principal destino del capital riesgo a nivel mundial. Desde 2022, su peso ha pasado del 30% al 61% en 2025, lo que significa que seis de cada diez dólares invertidos se dirigen a proyectos relacionados con esta tecnología.
En este escenario, España ha logrado entrar en el Top 5 europeo, aunque aún se sitúa por detrás de países como Reino Unido y Alemania. El ecosistema nacional cuenta con 392 startups de IA y ha atraído 1.600 millones de euros de inversión entre 2020 y 2025.
Más inversión, pero más exigencia
El auge de la IA también ha elevado las valoraciones de las startups, que son un 38% superiores a las de empresas tradicionales. De cara a 2026, la tendencia continúa impulsada por grandes rondas de financiación en compañías tecnológicas, lo que está generando una mayor concentración del capital y una reducción del número de operaciones. En este contexto, los inversores se muestran más selectivos y priorizan modelos de negocio sólidos y rentables, elevando la exigencia en el acceso a financiación.
Europa avanza, pero sigue por detrás
Europa ha intensificado su apuesta por la IA, con una inversión acumulada de 21.100 millones de euros entre 2020 y 2025, centrada principalmente en salud y defensa. España sigue esta línea, con especial foco en sectores como ciberseguridad, FinTech, HealthTech y RegTech.
A pesar de este crecimiento, persiste una brecha relevante respecto a Estados Unidos, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la financiación y apoyar el crecimiento de proyectos dentro del continente.
Alta adopción empresarial, uso limitado
Aunque el 88% de las empresas declara utilizar la IA, su implementación real sigue siendo limitada. Solo el 22% de los empleados la emplea de forma activa, principalmente en áreas de soporte como IT, recursos humanos o atención al cliente. Esta diferencia entre el potencial de la tecnología y su uso efectivo se perfila como uno de los principales retos de competitividad en los próximos años.




