La carrera por la soberanía tecnológica europea suma un nuevo capítulo. T-Systems, la división de servicios digitales de Deutsche Telekom, ha presentado T Cloud Public, una nube pública soberana con la que pretende consolidarse como una alternativa europea en un mercado dominado por proveedores internacionales. La iniciativa se integra en T Cloud, el nuevo portfolio unificado de soluciones cloud de la compañía, diseñado para ofrecer desde una sola fuente servicios de nube pública, privada y enfoques multicloud.
El movimiento no es menor. En un contexto en el que empresas y administraciones buscan reducir dependencias tecnológicas externas, el discurso de T-Systems se apoya en tres ideas centrales: soberanía de los datos, cumplimiento normativo europeo y capacidad hiperescalable. La propuesta, según la compañía, permite personalizar el grado de soberanía que necesita cada organización sin renunciar a prestaciones avanzadas ni a la flexibilidad operativa que hoy exige el mercado.
Osmar Polo, CEO de T-Systems, resume el mensaje en términos casi estratégicos: hasta ahora, las organizaciones debían escoger entre la máxima funcionalidad ofrecida desde fuera de Europa o la soberanía dentro del continente. Con T Cloud Public, sostiene, la intención es combinar ambos planos y sentar una base digital para una Europa “competitiva y libre”.
Escalabilidad, migración e IA: la propuesta de valor
Uno de los principales argumentos de T-Systems es que su nube pública europea no se limita a la promesa regulatoria. La compañía asegura que la plataforma ya ha demostrado su rendimiento con más de 7.000 clientes empresariales y subraya que su arquitectura se apoya en estándares abiertos, alta portabilidad y soporte activo a la migración, con el objetivo de evitar el bloqueo a un único proveedor.
La oferta incluye potencia de computación, almacenamiento, bases de datos gestionadas y soluciones de desarrollo preconfiguradas, disponibles de forma inmediata. A ello se suma uno de los elementos más relevantes en el momento actual: el acceso a recursos de GPU de última generación a través de su integración con la Industrial AI Cloud, lo que permite desplegar aplicaciones de inteligencia artificial intensivas sin necesidad de infraestructuras propias.
David Mañas, vicepresidente de Cloud & Cybersecurity de T-Systems Iberia, destaca que la plataforma ya cubre el 80% de las funcionalidades habituales de los hiperescaladores y que la previsión de la compañía es alcanzar la paridad completa a finales de 2026. Ese dato refleja con claridad la ambición del proyecto: no limitarse a ocupar un nicho regulado, sino competir en prestaciones dentro del mercado global cloud.
Seguridad jurídica y sectores regulados
El otro gran pilar es la seguridad. T-Systems presenta T Cloud Public como una infraestructura diseñada desde el origen bajo un enfoque de seguridad por diseño, apoyada en una arquitectura moderna de confianza cero y certificaciones como C5 y BSI IT Baseline Protection. La empresa insiste en que el tratamiento de datos se realiza en centros de datos europeos, protegidos frente al acceso de terceros países, para garantizar soberanía jurídica y operativa.
Ese planteamiento resulta especialmente atractivo para sectores donde la regulación pesa tanto como la tecnología, como el financiero o la administración pública. Según la compañía, esta base de cumplimiento reduce de forma importante los esfuerzos de auditoría interna y facilita el despliegue de cargas de trabajo sensibles dentro del marco legal europeo.
A más largo plazo, T-Systems añade otro elemento diferencial: su hoja de ruta prevé que, a partir de 2028, la infraestructura incorpore componentes fabricados dentro de la Unión Europea. Con ello, la compañía quiere avanzar hacia una soberanía tecnológica de extremo a extremo, desde el hardware hasta los servicios en la nube. Más que un lanzamiento puntual, T Cloud Public se presenta así como una declaración de intenciones: Europa quiere jugar con voz propia en la economía del dato y en la nueva industria de la inteligencia artificial.






