La transformación digital en España sigue avanzando, impulsada por la expansión de la inteligencia artificial y la automatización en las empresas. No obstante, el mercado laboral tecnológico comienza a mostrar ciertos cambios respecto a años anteriores. Según el informe Tech Cities 2026, elaborado por Experis (ManpowerGroup), la demanda crece especialmente en perfiles ligados a datos y desarrollo, como Data Engineer (+42%) y Full Stack Developer (+28%), mientras que los puestos más tradicionales, vinculados a soporte e infraestructuras, pierden protagonismo.
Uno de los principales desafíos del sector sigue siendo la falta de talento especializado. De acuerdo con la OCDE, actualmente en España hay más de tres ofertas de empleo tecnológico por cada profesional disponible, lo que pone de relieve un desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda. Esta situación limita el crecimiento y la competitividad de las organizaciones.
Myriam Blázquez, directora general de Experis España, destaca que el mercado laboral atraviesa una transformación profunda motivada por la inteligencia artificial y la evolución de las competencias. En su opinión, no se trata solo de incorporar nuevas tecnologías, sino de redefinir los roles, las dinámicas de trabajo y los modelos de liderazgo. Las empresas que apuesten por la formación continua, el desarrollo de habilidades humanas —como la creatividad o el pensamiento ético— y la creación de equipos preparados para convivir con la IA serán las mejor posicionadas en un entorno cada vez más exigente.
Crece la demanda, pero de forma desigual
Tras un periodo de expansión generalizada, el mercado tecnológico entra en una fase de crecimiento más moderado. Sin embargo, esta evolución no afecta por igual a todas las especialidades. Los perfiles relacionados con la gestión de datos, la inteligencia artificial y el desarrollo de soluciones digitales ganan protagonismo, impulsados por la necesidad de convertir grandes volúmenes de información en valor estratégico.
El puesto de Data Engineer lidera el crecimiento con un incremento del 42% entre 2023 y 2025, seguido por el Full Stack Developer (+28%). También mantiene una evolución positiva el perfil de Java Developer, con un aumento del 6%. En contraste, algunos roles tradicionales pierden relevancia, como el Técnico Informático (-20%) y el Administrador de Sistemas (-7%).
Esta tendencia refleja el cambio de prioridades en las empresas, que demandan cada vez más profesionales capaces de trabajar con datos, desarrollar aplicaciones complejas y dar respuesta a los retos asociados a la digitalización.
Salarios por encima de la media
El estudio confirma que los salarios en el sector tecnológico superan la media nacional en todas las regiones analizadas. En Andalucía, por ejemplo, la diferencia puede superar los 20.000 euros anuales. El País Vasco lidera en términos de remuneración media, con 44.553 euros al año.
Entre los perfiles mejor pagados destacan los arquitectos IT, que pueden alcanzar los 95.000 euros anuales con más de siete años de experiencia, seguidos por los ingenieros DevOps, con remuneraciones cercanas a los 90.000 euros.
No obstante, la competencia internacional sigue presionando al mercado español. Países como Alemania o Francia ofrecen salarios más elevados, lo que favorece la fuga de talento y dificulta la atracción y retención de profesionales cualificados.
El informe concluye que, más allá del salario, la clave para fidelizar talento estará en la capacidad de las empresas de ofrecer entornos inclusivos, diversos y con oportunidades reales de desarrollo profesional. Las organizaciones que avancen en este ámbito tendrán una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente.
Alta concentración geográfica del empleo tecnológico
El estudio también destaca una fuerte concentración territorial de las ofertas de empleo en tecnología. Madrid encabeza la demanda con el 51,7% de las vacantes, seguida por Cataluña, con el 24,4%. Ambas comunidades concentran el 76% del total, muy por delante de Andalucía (8,12%) y la Comunidad Valenciana (7%).
Este dato pone de manifiesto la centralización del empleo tecnológico en España y la desigual distribución geográfica de las oportunidades en el sector.




