La expansión de la inteligencia artificial y de la computación a gran escala está impulsando un nuevo ciclo global de inversión en centros de datos, infraestructura digital y conectividad de alto rendimiento, según el informe Global Telecom Outlook elaborado por PwC. El estudio prevé que los ingresos globales del sector de las telecomunicaciones pasen de 1.150 millones de dólares en 2024 1.320 millones en 2029, con un crecimiento anual medio del 2,8%. Aunque se trata de un crecimiento moderado, el informe destaca que el foco inversor del sector está desplazándose hacia infraestructuras críticas para la economía digital, especialmente centros de datos y redes capaces de soportar cargas de trabajo intensivas en IA.
Centros de datos y computación avanzada: el nuevo foco inversor
Tras una década marcada por el despliegue masivo de fibra óptica y redes 5G, el sector entra en una fase en la que la capacidad de computación, almacenamiento y transferencia de datos entre centros de datos se convierte en un elemento estratégico.
El auge de aplicaciones de inteligencia artificial, servicios digitales avanzados y plataformas en la nube está obligando a ampliar infraestructuras diseñadas para gestionar volúmenes de datos cada vez mayores y con requisitos de latencia muy reducidos.
Este contexto está impulsando la expansión de centros de datos de alta densidad, arquitecturas más resilientes y redes de interconexión de alta capacidad, impulsadas tanto por grandes empresas tecnológicas como por administraciones públicas y proveedores de nube a gran escala.
Según Vanesa González, socia responsable del sector Telecomunicaciones de PwC, el sector se encuentra en un punto de inflexión: los operadores han construido las redes que soportan el crecimiento del tráfico digital, pero aún no han capturado plenamente el valor generado por ese crecimiento. En este escenario, la aceleración en la construcción de centros de datos y el auge de la IA representan una oportunidad para que las telecos recuperen protagonismo en la cadena de valor digital, especialmente en áreas como la interconexión entre instalaciones, la conectividad metropolitana de alta capacidad y las redes de baja latencia.
Más tráfico de datos, pero sin más ingresos
El informe subraya una paradoja estructural del sector: el tráfico global de datos continúa creciendo de forma exponencial, impulsado por el vídeo en streaming, los servicios digitales y las aplicaciones basadas en IA, pero ese crecimiento no se traduce en mayores ingresos por usuario. De hecho, el ingreso medio por usuario (ARPU) móvil, por ejemplo, descenderá ligeramente de 6,32 dólares en 2024 a 6,20 dólares en 2029, mientras que el de banda ancha fija se mantendrá prácticamente estable.
Esta presión sobre la rentabilidad está llevando a los operadores a priorizar inversiones más selectivas, concentrándose en infraestructuras que generen mayor valor añadido, como redes para empresas, conectividad especializada o servicios asociados a centros de datos.
Interconexión y redes especializadas
Entre las áreas con mayor potencial de crecimiento, el informe destaca:
- Interconexión entre centros de datos
- Conectividad de muy baja latencia para IA
- Redes privadas 5G para empresas
- Arquitecturas de edge computing
Estas infraestructuras resultan clave para soportar cargas de trabajo de inteligencia artificial, que requieren gran capacidad de intercambio de datos entre centros de datos, almacenamiento distribuido y procesamiento intensivo.
Geopolítica y soberanía digital
El estudio también apunta a que la geopolítica está influyendo cada vez más en el desarrollo de la infraestructura digital. El endurecimiento de los aranceles en Estados Unidos podría elevar los costes del hardware tecnológico y complicar las cadenas de suministro.
En paralelo, la creciente fragmentación del mercado global está acelerando el desarrollo de infraestructuras cloud locales y centros de datos regionales, especialmente en Europa y Oriente Medio, en un contexto en el que la soberanía digital adquiere cada vez más relevancia.






