La industria de centros de datos en Latinoamérica está experimentando una transformación sin precedentes. Impulsada por la expansión de los proveedores de hiperescala, el auge de la inteligencia artificial y el respaldo de las administraciones públicas, la región ha pasado de ser un mercado emergente a posicionarse como uno de los principales polos mundiales de crecimiento para la infraestructura digital.
Según el informe LATAM Market Spotlight 2026, elaborado por DC Byte, la capacidad regional ha crecido desde 1,3 GW a finales de 2021 hasta 12,7 GW en la actualidad, una evolución que sitúa a Latinoamérica al nivel de otros mercados emergentes de referencia como la Península Ibérica.
La región también mantiene una sólida cartera de proyectos en distintas fases de desarrollo, reflejo del interés que despierta entre operadores internacionales e inversores que buscan alternativas a los mercados más maduros de Norteamérica, cada vez más condicionados por restricciones energéticas y de suelo.
Brasil mantiene el liderazgo regional
Brasil continúa siendo el principal mercado de centros de datos de Latinoamérica. El país reúne cerca de 11 GW de capacidad en todas las fases de desarrollo y está respaldado por la importancia de São Paulo como principal hub digital de la región. El mercado brasileño está dominado por operadores nacionales como Scala, Elea Data Centers y Ascenty, mientras que gigantes internacionales como Microsoft y Equinix han reforzado recientemente sus inversiones en el país.
Además, dos de los mayores proyectos vinculados a inteligencia artificial en la región, Rio AI City de Elea y AI City de Scala en Rio Grande do Sul, representan conjuntamente cerca de 8 GW de la cartera total latinoamericana, lo que refuerza el papel de Brasil como epicentro de la futura expansión digital del continente.
Chile acelera y se convierte en el mercado revelación
Si Brasil sigue siendo el líder indiscutible, Chile se ha convertido en la gran sorpresa del mercado regional. La capacidad acumulada del país se ha duplicado en apenas tres años, pasando de alrededor de 300 MW en 2023 a 600 MW en 2026. El crecimiento responde a la apuesta de grandes operadores como Equinix, Ascenty, Scala Data Centers, ODATA y EdgeConneX, así como a las medidas impulsadas por el Gobierno chileno a través de su Plan Nacional de Centros de Datos.
A ello se suman otros factores competitivos, como la disponibilidad de suelo, unos costes relativamente contenidos y la mejora de la conectividad internacional gracias a futuros proyectos de cable submarino, entre ellos la conexión prevista entre Chile y Australia.
México crece, pero afronta desafíos de infraestructura
México sigue siendo uno de los mercados estratégicos para las grandes plataformas cloud. Entre el 80% y el 90% de la capacidad nacional se concentra en el área metropolitana ampliada de Ciudad de México, especialmente en Querétaro, que se ha consolidado como el principal foco de expansión. La cercanía con Estados Unidos, la fuerte demanda interna y la presencia de proveedores como AWS, Microsoft y Google Cloud han favorecido la llegada de inversiones multimillonarias.
Sin embargo, el informe advierte de que las limitaciones de energía, agua y capacidad de red comienzan a condicionar el crecimiento en algunos mercados clave, lo que está impulsando el desarrollo de nuevos destinos como Monterrey, Guadalajara o determinadas localizaciones de la costa del Golfo.
Colombia y Perú emergen como nuevos focos de inversión
Junto a los tres mercados consolidados, Colombia y Perú empiezan a ganar protagonismo dentro del mapa regional. Colombia suma actualmente 338 MW de capacidad y prevé incorporar cerca de 300 MW adicionales en los próximos años. Bogotá concentra prácticamente toda la actividad del país y se beneficia tanto de su posición geográfica estratégica como de las políticas gubernamentales de impulso a la inteligencia artificial y la digitalización de la economía.
Por su parte, Perú continúa siendo un mercado de menor tamaño, con 51 MW de capacidad total, aunque presenta un importante potencial de crecimiento. La aparición de un nuevo clúster en Lurín, al sur de Lima, y las políticas nacionales orientadas a la transformación digital están atrayendo el interés de operadores especializados en despliegues para hyperscalers y cargas de IA.
El estudio concluye que Latinoamérica está dejando atrás su condición de mercado secundario para convertirse en uno de los grandes motores mundiales de crecimiento en infraestructura digital. Aunque persisten desafíos relacionados con la energía, el agua y la conectividad en algunos países, la combinación de demanda de hiperescala, inversión extranjera, despliegues de IA y apoyo institucional configura un escenario de fuerte expansión para la próxima década.




