Kyndryl ha puesto cifras a una preocupación creciente en el mundo corporativo: las empresas están gastando más en infraestructuras de nueva generación, pero esa inversión no siempre se traduce en una preparación efectiva frente a los nuevos riesgos tecnológicos. Así lo refleja el Security and Networks Snapshot 2025-2026, integrado en el Kyndryl Readiness Report, que identifica una brecha cada vez más visible entre la estrategia de inversión y la capacidad real de respuesta de las organizaciones.
El informe sostiene que muchas compañías siguen abordando por separado tres frentes que ya no pueden entenderse de forma aislada: la preparación ante la computación cuántica, la adaptación a los nuevos marcos de soberanía digital y la modernización de redes e infraestructuras heredadas. El resultado son desconexiones operativas, puntos ciegos y una menor resiliencia en un momento en que la IA exige entornos tecnológicos mucho más sólidos, ágiles y seguros.
El riesgo cuántico ya está aquí, aunque no se perciba como urgente
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es la distancia entre el interés por la tecnología cuántica y la percepción de su impacto inmediato. Aunque el 62% de las organizaciones asegura estar invirtiendo en tecnologías cuánticas, solo el 4% de los directivos cree que será la tecnología con mayor impacto a corto plazo. Además, un 20% teme que las inversiones actuales no generen retorno en el futuro próximo.
Para Kyndryl, esta falta de alineación puede salir cara. La amenaza de ataques del tipo recoger ahora, descifrar después convierte la planificación de la criptografía post-cuántica en una prioridad que no debería seguir posponiéndose.
La soberanía del dato pasa al centro de la arquitectura
El informe también constata que la soberanía del dato ha dejado de ser un asunto jurídico o regulatorio para convertirse en un factor estructural del diseño tecnológico. A medida que los gobiernos endurecen las normas sobre localización, acceso y repatriación de datos, las empresas se ven obligadas a revisar su arquitectura.
No en vano, el 84% de los líderes afirma que la soberanía del dato y las regulaciones vinculadas han ganado importancia en el último año, mientras que el 86% considera cada vez más importante que sus proveedores cloud estén alineados con estos requisitos.
Redes envejecidas, el gran freno para escalar la IA
El tercer gran cuello de botella está en las redes. Según Kyndryl, el 25% de las redes, sistemas de almacenamiento y servidores de misión crítica se encuentra al final de su ciclo de vida. A su vez, el 20% de los directivos identifica las redes como una barrera principal para escalar inversiones tecnológicas recientes. Pese a ello, solo el 37% considera que su infraestructura de red está preparada para afrontar riesgos futuros.
Como resume Paul Savill, responsable global de ciberseguridad, resiliencia, red y edge en Kyndryl, estos tres factores no son retos independientes, sino puntos de presión interconectados dentro del mismo sistema. El mensaje del informe es claro: en la era de la IA, modernizar no basta; hay que hacerlo con visión integrada.






