Bizkaia refuerza su ambición de convertirse en polo de innovación con la instalación del primer Digital Annealer fuera de Japón, acompañado por un emulador cuántico y otras infraestructuras avanzadas. El proyecto está liderado por Fsas Technologies Spain (subsidiaria de Fujitsu) y se desarrolla en colaboración con Telefónica y Lantik, dentro de la estrategia pública Bizkaia Quantum Advanced Industries (BIQAIN) promovida por la Diputación Foral de Bizkaia.
La infraestructura se ubica en la central telefónica de Artxanda, un emplazamiento que simboliza la convergencia entre telecomunicaciones, cómputo avanzado e industria digital. Y, sobre todo, nace con vocación de entorno de referencia para desarrollar, probar y adoptar tecnologías cuánticas e inspiradas en la cuántica.
¿Qué se podrá hacer desde hoy?
El proyecto está diseñado para que empresas, centros de investigación e instituciones públicas experimenten desde hoy con soluciones avanzadas en escenarios donde lo clásico se queda corto: optimización compleja, aprendizaje automático y problemas computacionales de alta exigencia.
La clave es el enfoque: no se plantea como un escaparate comercial, sino como un espacio práctico y no comercial, orientado a experimentación, innovación aplicada y transferencia de conocimiento. En otras palabras: un lugar donde se construyen pruebas de concepto, se comparan enfoques, se mide rendimiento y se reduce incertidumbre tecnológica antes de invertir a gran escala.
Inversión, calendario e impacto: por qué importa ahora
Con una duración de cinco años y una inversión de 3,9 millones de euros, la iniciativa pretende preparar al ecosistema industrial, científico y académico de Bizkaia para la futura adopción de soluciones cuánticas, reduciendo barreras tecnológicas, económicas y de acceso.
El impacto esperado se articula en tres planos: economía (más innovación y competitividad), sociedad (creación de empleo altamente cualificado) y medio ambiente (mejoras de eficiencia energética en cálculos a gran escala). Con este despliegue, Bizkaia y el ecosistema BasQ buscan consolidarse como referente cuántico nacional y europeo, apostando por una innovación tecnológica sostenible y de largo recorrido.







