En Hesse (Alemania), Rittal y el centro GSI Helmholtz ponen en marcha un sistema de refrigeración líquida directa al chip que busca convertirse en referencia para el centro de datos del futuro.
El salto de la IA y la computación de alto rendimiento (HPC) está redefiniendo el estándar: más de 150 kW por rack podrían ser habituales en un plazo cercano. El problema es obvio: más potencia implica más calor, y el límite físico de la refrigeración por aire se supera con facilidad cuando se trata de cargas intensivas de IA. En este escenario, la respuesta ya no pasa por mover más aire, sino por llevar el líquido donde realmente hace falta: directamente a los procesadores.
Un megavatio en un rack: la apuesta de Rittal

Rittal ha desarrollado una unidad de distribución de refrigeración basada en agua, con más de 1 MW de capacidad en un formato compacto tipo rack y con diseño modular para facilitar la integración en operaciones reales. El sistema se ha trabajado junto a hyperscalers y fabricantes de servidores (OEM) en Estados Unidos, y se ha probado y optimizado en condiciones de alta carga en colaboración con GSI, en Darmstadt. El objetivo es claro: que la tecnología no se quede en laboratorio y pueda desplegarse a escala, con instalación, operación y mantenimiento viables para grandes operadores.
El laboratorio que exige centros de datos extremos
El caso de uso es exigente: GSI/FAIR construye en Darmstadt un gran centro internacional de aceleración (FAIR), uno de los mayores proyectos científicos del mundo, orientado a estudiar la materia y la evolución del universo desde el Big Bang hasta hoy. En este contexto, se espera que los experimentos generen hasta un terabyte de datos por segundo, lo que obliga a contar con infraestructura de cálculo y refrigeración de primer nivel.
El Green IT Cube del campus de GSI/FAIR ya destaca por su eficiencia: actualmente refrigera racks con agua mediante puertas traseras y logra que la energía dedicada a refrigeración sea inferior al 7% del consumo eléctrico de computación (con PUE < 1,07). El paso a la refrigeración directa por chip busca cerrar la última brecha de aire y mejorar aún más la recuperación eficiente del calor, que ya se aprovecha para calentar un edificio de oficinas y el comedor del campus. Además, GSI impulsa la transferencia con su Digital Open Lab, abriendo capacidades de HPC e IA a pymes y start-ups para proyectos conjuntos.







