El ecosistema tecnológico europeo y español ha dado un paso de gigante para recortar distancias con Estados Unidos y China. El consorcio formado por Telefónica y Fsas Technologies ha sido el adjudicatario del contrato de 128,79 millones de euros para ampliar el supercomputador MareNostrum 5, ubicado en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS).
Esta ambiciosa actualización, financiada por la entidad europea EuroHPC JU, transformará la infraestructura en una AI Factory (fábrica de Inteligencia Artificial) de referencia mundial. La nueva AI Factory supondrá una ampliación de los servicios del actual supercomputador del BSC y nacerá con el objetivo de que startups y scaleups europeas puedan entrenar mediante un proceso de selección competitivo sus proyectos de IA, dado que estos son especialmente intensivos en uso de cómputo durante sus fases de prueba.
Una infraestructura para la soberanía europea
El proyecto no es solo una mejora técnica, sino un pilar estratégico del programa AI Continent de la Unión Europea. Su objetivo principal es democratizar el acceso al cómputo de alto rendimiento, permitiendo que las empresas locales no dependan de infraestructuras externas.
- Público objetivo: Startups, scaleups y pymes europeas.
- Finalidad: Entrenamiento de modelos de IA complejos que requieren una potencia de cálculo masiva.
- Acompañamiento: Además de los fierros (hardware), el BSC ofrecerá asesoría de científicos expertos para acelerar la adopción empresarial.
Seguridad y vanguardia hasta 2029
Telefónica y Fsas Technologies no solo se encargarán del suministro y despliegue, sino que gestionarán de forma integral la plataforma hasta julio de 2029. La propuesta destaca por tres ejes fundamentales:
- Conectividad de alta capacidad: Permitirá el acceso remoto y eficiente a la plataforma desde cualquier punto fuera del BSC.
- Ciberseguridad reforzada: Capas críticas de protección para asegurar que los datos y proyectos de las empresas operen en un entorno controlado.
- Escalabilidad: Una arquitectura diseñada para crecer según las demandas del mercado de la IA.
Esta infraestructura permite que las empresas europeas compitan en igualdad de condiciones que las de otros continentes, reduciendo las barreras de entrada para la innovación estratégica.
Con esta adjudicación, el consorcio se posiciona como el socio de referencia en la operación de plataformas críticas en Europa. Al integrar capacidades de conectividad avanzada y supercomputación, España refuerza su papel como nodo central en la estrategia de soberanía tecnológica de la Unión.







