McKinsey ofrece las claves para trabajar como una empresa tecnológica
16 de agosto 2019
El informe de la consultora analiza cómo se organizan las ‘techies’ para ayudar a otras compañías a ser más flexibles e innovadoras, haciendo posible comercializar productos hasta 100 veces más rápido que sus competidores.
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McKinsey ofrece las claves para trabajar como una empresa tecnológica

McKinsey & Company ha presentado el informe “Las plataformas entran en juego: cómo operar como una compañía techie”, en el que establece pautas para orientar a las compañías, no necesariamente del sector tecnológico, a reorganizar su IT para operar como una empresa tecnológica, acelerando la innovación y el desarrollo de productos. McKinsey & Company ha analizado diversas compañías de éxito conocidas mundialmente con el fin de poder llegar a conclusiones aplicables a todo tipo de empresas tras detectar las crecientes necesidades de las compañías del siglo XXI.

Las empresas tecnológicas han demostrado que su avanzada tecnología les permite moverse más rápido, con mayor flexibilidad y con mayor alcance que sus competidores. Según este informe, la mayoría de las empresas pasan por alto la importancia de que todos sus componentes de IT trabajen de forma conjunta al estar centradas exclusivamente en proyectos individuales.

Organizar el IT en torno a un conjunto de plataformas flexibles e independientes, organizadas en módulos y administradas por equipos multidisciplinares es una de las ventajas competitivas de las empresas tecnológicas líderes. Cada una de estas plataformas se gestiona de forma individual y consta de un grupo lógico de actividades y tecnología asociada que cumple con un objetivo comercial específico y, por lo tanto, puede ejecutarse como un negocio. Cuando estas plataformas comienzan a trabajar en conjunto, forman la columna vertebral de las capacidades tecnológicas de la empresa.

Esta configuración del IT en plataformas es lo que permite experimentar, fallar, aprender y progresar rápidamente a las compañías, haciendo posible la comercialización de productos hasta 100 veces más rápido que sus competidores. Como ejemplo, el informe destaca que uno de los bancos líderes mundiales creó alrededor de 30 plataformas, entre las cuales una de ellas gestionaba servicios de pago. Esta plataforma se constituyó gracias a más de 60 aplicaciones que se habían gestionado anteriormente de forma independiente entre sí y que ahora, bajo una sola, daban servicio al conjunto del banco.   Siguiendo la estela de firmas de éxito que han reinventado su negocio principal con el uso de los datos y la potenciación del entorno digital, como BMW o Ping An, este modo de trabajar con plataformas es capaz de ayudar a las empresas a acelerar e innovar tanto interna como externamente. En este sentido, del informe se desprenden cuatro acciones destacadas para completar con éxito el cambio al IT basado en plataformas:

 

1.            Analizar la idoneidad de la cartera de plataformas: los departamentos de negocio y de IT deben analizar las plataformas existentes y hacer una selección inicial y no definitiva con el fin de comprender si cada plataforma encaja correctamente. 

2.            Configurar el Centro de Control y los equipos iniciales para cada plataforma: una transformación exitosa requiere a las personas adecuadas, y para ello es necesario establecer equipos para gestionar las dos o tres plataformas prioritarias. En paralelo, formar un Centro de Control con los mejores miembros de finanzas, IT y programación, con capacidad de decisión en los gastos de IT y el presupuesto de las plataformas. 

3.            Transformar plataforma por plataforma: aprovechar las posibilidades que permite cada plataforma para facilitar la interoperabilidad y la integración de otras plataformas de forma ágil, siguiendo siempre las prioridades marcadas, a través de las siguientes actividades:  

a. Prestar servicio a clientes y a otras plataformas centrándose en la experiencia de usuario a través del design thinking y la automatización.

b. Actualizar, renovar o reemplazar viejas aplicaciones con el fin de generar un valor añadido. 

c. Incorporar el uso del análisis de datos en todas las actividades posibles. 

d. Escribir (o reescribir) el código como bloques o módulos independientes que se puedan intercambiar y reemplazar fácilmente. 

4. Gestionar el proceso a través del Comité Ejecutivo: mientras el Centro del Control debe planear y abordar la transformación diaria de las plataformas y gestionar recursos, el Comité Ejecutivo debe tomar las grandes decisiones, establecer objetivos de transformación y mediar con los problemas que puedan surgir en todos los niveles.  En definitiva, el cambio para convertirse en una empresa basada en las plataformas es una cuestión de mentalidad que requiere tanto la determinación para mantener el rumbo como la flexibilidad para cambiar y adaptarse en función de cada plataforma. Al comprometerse con este enfoque, el IT puede dejar de ralentizar el cambio y comenzar a acelerarlo siendo un facilitador y conductor de una innovación y adaptación continuas.