La adopción de la inteligencia artificial está obligando a las organizaciones a revisar su relación con los datos. En España, el 94% de las empresas ha ampliado sus programas de privacidad durante el último año y el 93% prevé aumentar la inversión en este ámbito. Así lo recoge el estudio Data and Privacy Benchmark 2026, presentado por Cisco, que sitúa la privacidad como un elemento clave para escalar la IA de forma responsable y sostenible.
La investigación, basada en encuestas a 469 responsables de tecnología y seguridad en España, muestra un cambio de enfoque claro. La privacidad deja de ser un requisito normativo para convertirse en un factor estratégico ligado a la innovación, la confianza y la competitividad. El crecimiento de sistemas de IA exige datos de calidad, bien gobernados y comprensibles, lo que está tensionando los modelos tradicionales de gestión.
La privacidad como base para escalar la IA
El informe señala que la IA es el principal motor que impulsa la ampliación de los programas de privacidad. Las organizaciones buscan proteger los datos y, al mismo tiempo, innovar a escala, en un contexto de mayor escrutinio regulatorio y social. Un 27% de las empresas españolas invirtió al menos cinco millones de dólares en privacidad el último año, una cifra que refleja la dimensión del reto.
Casi todas las organizaciones encuestadas reconocen beneficios directos. El 98% afirma que marcos sólidos de privacidad facilitan la innovación en IA, mientras que el 96% los considera esenciales para generar confianza en los servicios automatizados. La privacidad se consolida así como un habilitador del negocio, no como un freno.
Gobernanza de datos: avances y carencias
La gobernanza de datos avanza, pero todavía presenta límites. El 84% de las organizaciones españolas cuenta con un órgano de gobernanza de IA, aunque solo el 11% considera que estos marcos son maduros. La complejidad crece a medida que la IA se alimenta de conjuntos de datos más amplios y distribuidos.
Uno de los principales obstáculos es el acceso a información fiable. El 43% de las empresas tiene dificultades para acceder a datos relevantes y de alta calidad, lo que pone de relieve problemas de higiene, trazabilidad y supervisión. Estas carencias afectan tanto a la explicabilidad de los sistemas como a la confianza interna y externa en las decisiones automatizadas.
Flujos de datos globales y tensión regulatoria
El estudio también apunta a una tensión creciente en los flujos internacionales de datos. En España, el 84% de las organizaciones demanda mayor localización de datos, pero el 82% reconoce que estos requisitos aumentan costes y complejidad en los servicios transfronterizos. Además, el 69% considera que limitan la prestación de servicios continuos entre mercados.
Frente a este escenario, gana peso la demanda de normas internacionales más armonizadas. El 78% de las empresas españolas valora mejor a los proveedores con capacidad global para gestionar flujos de datos, mientras se debilita la idea de que el almacenamiento local es, por sí solo, más seguro.
Un cambio estructural en marcha
Los resultados del informe dibujan un escenario claro. La privacidad y la gobernanza de datos se sitúan en el centro de la estrategia empresarial, impulsadas por la expansión de la IA. Las organizaciones que aborden estos retos de forma integrada podrán reducir riesgos, mejorar la confianza y sostener la innovación en un entorno digital cada vez más exigente.






