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La flexibilidad, clave en el mercado de centros de datos en EMEA ante el auge de la IA



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La irrupción de la inteligencia artificial, junto a las restricciones energéticas y de suelo, está redefiniendo el mercado de centros de datos en EMEA, donde la flexibilidad en diseño, ubicación y financiación se perfila como el principal factor de competitividad en un entorno cada vez más exigente

Publicado el 5 jun 2026



La flexibilidad, clave en el mercado de centros de datos en EMEA ante el auge de la IA
La flexibilidad, clave en el mercado de centros de datos en EMEA ante el auge de la IA

El mercado de centros de datos en EMEA atraviesa una transformación acelerada marcada por el impacto de la inteligencia artificial (IA), las limitaciones energéticas y la evolución de las necesidades de los clientes. En este contexto, la flexibilidad se ha convertido en un elemento determinante para el éxito de operadores, desarrolladores e inversores en la región.

Según las conclusiones del último webinar de DC Byte sobre el mercado de centros de datos en EMEA (Q1 2026), el sector está dejando atrás su concentración tradicional en los grandes hubs europeos para expandirse hacia nuevos mercados, donde las condiciones permiten responder mejor a la creciente demanda.

Expansión más allá de los mercados tradicionales

Históricamente, ciudades como Londres, Frankfurt, Ámsterdam y París han liderado la industria. Sin embargo, su crecimiento se ha ralentizado debido a limitaciones de suelo y acceso a energía.

Como consecuencia, regiones emergentes —incluyendo países nórdicos, el sur de Europa y Oriente Medio— están ganando protagonismo. No obstante, los expertos advierten que no toda la capacidad anunciada se materializará, lo que obliga a diferenciar entre proyectos en fase temprana y desarrollos realmente viables.

La IA redefine la demanda y la localización

La inteligencia artificial se ha convertido en el principal motor de la demanda de centros de datos en EMEA. En el último año, se han añadido entre 10 y 15 gigavatios al pipeline regional, reflejo del fuerte impulso inversor.

Aunque los grandes mercados continúan liderando, otras zonas como Francia —especialmente destacada en los últimos doce meses—, el sur de Europa y la región ibérica están experimentando un crecimiento significativo, con ejemplos como Zaragoza o Portugal.

Además, el tipo de carga de trabajo influye cada vez más en la ubicación de los centros:

  • Las tareas de entrenamiento de IA permiten mayor flexibilidad geográfica
  • Las aplicaciones de inferencia requieren proximidad a usuarios y redes

La velocidad, principal prioridad del sector

Para los grandes operadores —especialmente hyperscalers y neoclouds—, la rapidez de despliegue se ha convertido en el principal criterio de decisión.

La capacidad de poner en marcha infraestructuras en el menor tiempo posible se impone frente a otros factores, seguida por:

  • la escala y capacidad de crecimiento
  • el acceso a energía, preferiblemente renovable y de bajo coste

Esta presión está impulsando el uso de desarrollos brownfield, que permiten agilizar la conexión a red y reducir trabas regulatorias frente a proyectos construidos desde cero.

Limitaciones más allá de la energía

Aunque el acceso a energía sigue siendo crítico, el sector enfrenta otros cuellos de botella relevantes. Entre ellos destacan:

  • la conectividad de fibra
  • la accesibilidad de las ubicaciones
  • la disponibilidad de mano de obra cualificada

Incluso en regiones con abundante energía, como los países nórdicos, estos factores pueden frenar el desarrollo. A ello se suman problemas en la cadena de suministro, con tiempos de entrega de hasta 24 meses para equipos clave, y la escasez de profesionales especializados.

Centros más grandes y diseños flexibles

El crecimiento de la IA está elevando la escala y densidad de los centros de datos, lo que obliga a adoptar diseños más adaptables.

La modularidad se posiciona como un enfoque clave, permitiendo evolucionar las infraestructuras conforme cambian las necesidades tecnológicas. Asimismo, la industria se prepara para una mayor adopción de la refrigeración líquida, a medida que avanzan los chips y aumentan las exigencias térmicas.

En paralelo, las estrategias energéticas también evolucionan hacia modelos híbridos, basados en un conocimiento más preciso del perfil de carga de cada cliente.

Un capital más selectivo

A pesar del interés inversor, el acceso a financiación se ha vuelto más exigente. La irrupción de los neo-clouds, con contratos más cortos (entre cinco y siete años frente a los 10–15 años habituales de los hiperescala), dificulta la financiación de grandes proyectos.

Como resultado, los inversores priorizan iniciativas con mayor estabilidad a largo plazo, incrementando la selectividad del capital. El informe de DC Byte concluye que el sector de centros de datos en EMEA entra en una nueva etapa caracterizada por la complejidad y la necesidad de adaptación. La flexibilidad —en el diseño, la localización, la financiación y la operación— se consolida como el factor diferencial para competir en un entorno marcado por el auge de la IA y las crecientes restricciones estructurales. El éxito dependerá cada vez más de la capacidad de ejecutar proyectos viables y de adaptar estrategias a un mercado en constante cambio.

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