Telefónica invertirá 200 millones en migrar parte de sus CPDs a Alcalá
04 de junio 2014
La compañía se desprende de determinados data centers y apuesta por centrarse en cuatro CPD potentes, algunos de refuerzo y disponer de ciertos centros de datos para contar con presencia local.

Un año después de inaugurar el CPD Alcalá Data Center, Telefónica desvela que continúa con la estrategia de reorganización de sus data centers a nivel mundial. Dicha reestructuración interna le va a suponer el desembolso de 200 millones de euros que vienen a sumarse a los 300 millones que tiene previsto gastarse en completar el centro de datos de Alcalá (recordemos que, de momento, lleva invertidos en este data center  120 millones en el diseño y la construcción de la primera fase del CPD).

El CPD de Telefónica Alcalá Data Center de noche.

Toda la reorganización pivota alrededor de los cuatro centros de datos de mayor envergadura de Telefónica, que son los data centers de Brasil, México y Miami, además del centro de Alcalá de Henares. La batería de centros de datos de la compañía se completará con CPDs satélites, “probablemente en países donde tenemos mayor presencia o cobertura”, detalla Juan Pedro Gravel, CEO de Telefónica Global Technology.

El primer paso a dar, además de la puesta a punto de los cuatro ases de la baraja de Telefónica en cuanto a CPDs, será la reducción del número de data centers que ahora tiene la multinacional –tanto en España como en otros países– cuya infraestructura, información y servicios se migrarán al centro de datos de Alcalá (ahí se consumirán buena parte de los 200 millones presupuestados).

En el caso español, “se cierran, por ejemplo, los centros de Manuel Tovar y el de Albéniz” –apunta el CEO de TGT– “mientras que se dejan el centro de Julián Camarillo, que hace de centro de datos espejo con respecto al de Alcalá, son activo-activo, además del CPD de Ríos Rosas, que se dedica al tráfico internacional y seguirá con ese cometido”.

Fuera de nuestras fronteras, Telefónica también echará el cierre a varios centros de datos: “en Reino Unido disponemos actualmente de siete centros de datos alquilados y en Alemania nueve y dejaremos un data center en cada país, dando el resto del servicio desde Alcalá”. La previsión es cerrar 11 centros alquilados a lo largo de este 2014.

Esta migración justifica en buena medida las 23 salas proyectadas en el CPD alcalaíno, de las cuales ahora mismo hay seis construidas (las que corresponden a la primera fase de construcción del data center); y de ellas se han ocupado ya dos y media en su primer año de existencia.

La nube sustituirá los CPDs cerrados
Sin poner en duda la gran capacidad del centro de Alcalá, a día de hoy es ya un Tier IV Gold, la pregunta que surge tras leer lo anterior es: ¿hasta qué punto se pueden eliminar tantos centros de datos y seguir dando servicio sin que se resienta la calidad? La respuesta está en la nube. Telefónica albergará la infraestructura, servicios y datos de los clientes (y la suya propia) de los anteriores CPDs en el centro de Alcalá, pero también está potenciando su Virtual Data Center (VDC); una propuesta que lanzó oficialmente en diciembre de 2013 “y que, medio año después, cuenta con 50 clientes”.

El VDC es un servicio que ofrece la capacidad de un CPD, sin tener que realizar toda su inversión asociada, tan solo contratando el servicio y conectando el VDC a la red privada del cliente. Daniel Reina, del área de Desarrollo de Negocio e Infraestructuras Cloud, de Telefónica, apunta que “se trata del servicio estrella del Alcalá Data Center y, en estos momentos, está orientado a la gran empresa; el cliente podrá desplegar en infraestructura cloud todo el equipamiento que ahora tiene en su casa. Incluso optar por apostar por una nube híbrida si tiene una cloud privada en su casa. El punto fuerte del VDC es la integración con el legacy del cliente y el acceso a las comunicaciones, que se realiza siempre por redes privadas, con lo que se ofrece un plus de seguridad mayor que en una nube pública”.

La oferta de VDC parte de un pool básico en el que ofrecen memoria RAM, almacenamiento, back up y un sistema de recuperación ante desastres y, a partir de ahí, “el cliente va configurando según sus necesidades qué quiere”, aclara Daniel Reina. Sin olvidarnos, claro está, de la conectividad.

Capítulo aparte merece el tema de la conectividad: desde Telefónica indican que este año quieren disponer de dos nodos asociados a VDC, el de Alcalá y otro que abrirán en Londres. “Mientras que para el año próximo abriremos nodos en Brasil y Miami”. Aún así, seguirán lejos de propuestas de VDC como las de Interoute, con una fuerte red paneuropea y más de media docena de centros de datos virtuales.