ANÁLISIS CENTROS DE DATOS

Vertiv apuesta por la infraestructura convergente para acelerar el despliegue de la IA


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Durante la Vertiv Week 2026, la compañía explicó cómo la creciente demanda de capacidad para IA está impulsando modelos de infraestructura convergente capaces de reducir tiempos de despliegue de meses a semanas

Publicado el 28 sept 2026

Lucía Bonilla

directora de Data Center Market



Vertiv apuesta por la infraestructura convergente para acelerar el despliegue de la IA
Vertiv apuesta por la infraestructura convergente para acelerar el despliegue de la IA



La explosión de la inteligencia artificial está redefiniendo las infraestructuras digitales a una velocidad sin precedentes. Esa fue una de las principales conclusiones trasladadas por Paul Ryan, presidente para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) de Vertiv, durante su intervención en el evento Vertiv Week celebrado en la ciudad de Zagreb, Croacia, al que invitaron a la prensa para conocer las últimas tendencias en materia de infraestructura para los centros de datos del presente y el futuro.

Según Ryan, el sector atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por cinco factores clave: densidad de computación, velocidad de despliegue, escala, complejidad y nuevos perfiles de carga asociados a la IA. «Nuestros mercados se están transformando. Nosotros también tenemos que transformarnos», afirmó durante su presentación.

Acelerando los procesos

El directivo ilustró la rapidez de este cambio con un ejemplo especialmente revelador. «Hace apenas entre 18 y 20 meses, desplegar un centro de datos de entre 10 y 20 MW en un plazo de 18 a 20 meses era perfectamente razonable. Ahora hablamos de instalaciones de 50, 100 o 200 MW que deben ponerse en marcha en seis u ocho meses. Es un cambio de velocidad extraordinario», señaló.

Ante esta realidad, Vertiv está acelerando la industrialización de sus procesos para ayudar a los operadores de centros de datos a reducir tiempos de construcción, integración y puesta en marcha. Ryan explicó que la compañía está transformando la forma en que diseña, fabrica y entrega sus soluciones para responder a la demanda de infraestructuras preparadas para la IA. «La forma en la que hacemos posible y entregamos esa infraestructura nos obliga a transformar nuestra manera de trabajar, de diseñar los sistemas y de industrializar, desplegar y poner en marcha esas soluciones», aseguró.

Paul Ryan, presidente para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) de Vertiv
Paul Ryan, presidente para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) de Vertiv

El reto de la IA: más rendimiento, eficiencia y velocidad

Durante su intervención, Ryan destacó que el éxito de las denominadas fábricas de IA ya no depende únicamente de la potencia de cálculo, sino de cuatro métricas fundamentales: tokens por segundo, tiempo hasta el primer token, tokens por vatio y tokens por dólar. «Rendimiento, eficiencia, velocidad y coste. Son los cuatro aspectos que se encuentran en el núcleo de lo que nos importa», explicó el directivo.

Para Vertiv, la clave reside en optimizar de forma conjunta los sistemas de alimentación y refrigeración para maximizar la eficiencia energética de las infraestructuras de IA. «Cuantos más tokens por vatio seamos capaces de generar, menor será el coste de los tokens por dólar invertido», afirmó Ryan.

Del producto aislado a la infraestructura convergente

Uno de los mensajes centrales de Ryan fue la evolución desde componentes independientes hacia sistemas totalmente integrados y probados en fábrica. En ese sentido, Vertiv defiende una aproximación basada en soluciones convergentes capaces de reducir la complejidad de los despliegues y acelerar el retorno de la inversión en GPU.

Ryan explicó que un centro de datos tradicional exige integrar múltiples equipos de distintos proveedores directamente en obra, un proceso complejo y propenso a retrasos. Frente a ello, Vertiv apuesta por sistemas completos ensamblados y probados previamente en fábrica. «Ahora, en lugar de tener que conectar, ensamblar, probar y poner en marcha seis o siete productos distintos en las instalaciones, se entrega un sistema que ya ha sido probado en fábrica y está listo para funcionar», destacó.

Esta estrategia se materializa en soluciones como Vertiv SmartRun y Vertiv OneCore, desarrolladas para consolidar potencia, refrigeración y monitorización en plataformas integradas. Ryan calificó SmartRun como «un magnífico ejemplo de una innovación desarrollada por nuestro equipo en Croacia» y recordó que se trata de una solución pionera en el mercado. La ventaja de este enfoque es clara: menos trabajo en obra, menor riesgo operativo y una puesta en marcha más rápida. «Eso reduce significativamente el riesgo, la complejidad y el tiempo de trabajo en las instalaciones. Y acelera el tiempo necesario para empezar a generar valor», afirmó.

Colaboración y expansión global

Ryan también subrayó la importancia de la colaboración entre fabricantes de chips, operadores, proveedores tecnológicos y especialistas en infraestructura. «La cocreación en todo el ecosistema es probablemente más sólida que nunca en esta industria», afirmó. Para responder a la creciente demanda de infraestructura para IA, Vertiv continúa ampliando su capacidad industrial y de servicios en distintas regiones del mundo. «Estamos ampliando nuestra capacidad industrial para responder a la demanda tanto nacional como global», indicó el presidente para EMEA.

La compañía cuenta actualmente en EMEA con diez centros de fabricación, cerca de 700 ingenieros de servicio de campo, 60 centros de servicio y 12 laboratorios y centros de experiencia para clientes, una estructura que pretende reforzar para acompañar el crecimiento de la economía de la inteligencia artificial. En palabras de Ryan, el objetivo final es claro: «La convergencia y la interoperabilidad permiten obtener mejoras acumulativas en velocidad, eficiencia y resiliencia«, una visión que sitúa a la infraestructura integrada como uno de los pilares sobre los que se construirá la próxima generación de centros de datos para IA.

NVIDIA augura la mayor expansión de infraestructuras de la historia impulsada por la IA

La inteligencia artificial no es una moda pasajera ni una burbuja tecnológica. Al menos así lo defendió Rod Evans, vicepresidente de Supercomputación, Infraestructura Cloud para IA e IA/HPC para EMEA de NVIDIA, durante su intervención en la Vertiv Week 2026 celebrada en Zagreb. El directivo describió el actual momento tecnológico como el inicio de una nueva revolución industrial basada en la producción masiva de inteligencia a través de infraestructuras especializadas. «La IA está impulsando el mayor despliegue de infraestructura de la historia de la humanidad. Más grande que los ferrocarriles y más grande que la revolución industrial», afirmó Evans durante su presentación.

Según explicó, el crecimiento exponencial de los modelos de IA está generando una demanda inédita de capacidad de procesamiento. Los modelos aumentan su tamaño a un ritmo de diez veces por año, mientras que los costes de inferencia y generación de tokens continúan reduciéndose drásticamente. Al mismo tiempo, la capacidad de computación acelerada desarrollada por NVIDIA ha multiplicado su rendimiento un millón de veces en la última década, superando ampliamente la evolución de la informática tradicional basada exclusivamente en CPU.

Rod Evans, vicepresidente de Supercomputación, Infraestructura Cloud para IA e IA/HPC para EMEA de NVIDIA
Rod Evans, vicepresidente de Supercomputación, Infraestructura Cloud para IA e IA/HPC para EMEA de NVIDIA

La IA disparará la demanda mundial de centros de datos

Una de las principales conclusiones es que la industria de los centros de datos deberá prepararse para un crecimiento sin precedentes durante los próximos años. De acuerdo con las previsiones presentadas por NVIDIA, la demanda global de capacidad en centros de datos pasará de unos 170 GW en 2024 a cerca de 300 GW en 2030. Además, aproximadamente el 71% de esta nueva capacidad estará destinada a cargas de trabajo relacionadas con inteligencia artificial.

En este contexto, Evans considera que Europa tendrá una oportunidad histórica para captar inversiones y nuevos proyectos. «Europa va a cubrir gran parte de ese déficit», señaló en referencia a las limitaciones que afrontan algunos proyectos en Estados Unidos por cuestiones regulatorias, disponibilidad energética y plazos de construcción.

El directivo destacó especialmente la actividad que NVIDIA observa en mercados como España, Portugal, los países nórdicos y diversas economías emergentes de Europa del Este, donde la construcción de nuevas infraestructuras digitales se está acelerando.

La inferencia se convertirá en el principal motor del mercado

Aunque durante los últimos años gran parte de la atención se ha centrado en el entrenamiento de grandes modelos, NVIDIA prevé que la siguiente fase de crecimiento estará dominada por la inferencia, es decir, la ejecución de esos modelos para realizar tareas reales. La compañía estima que en 2030 la inferencia representará cerca del 60% de la demanda total de computación de IA y se convertirá en la principal responsable del consumo energético asociado a estas cargas de trabajo.

Esta evolución obligará a desplegar capacidad de procesamiento más cerca de empresas y usuarios finales. «La demanda de inferencia ocurrirá localmente», explicó Evans, anticipando un fuerte desarrollo de centros de datos distribuidos y de menor tamaño para atender aplicaciones de baja latencia.

Las fábricas de IA redefinen la infraestructura digital

Uno de los conceptos centrales de la presentación de Evans fue el de las denominadas AI Factories o fábricas de inteligencia artificial. Para NVIDIA, estas instalaciones constituyen la evolución natural del centro de datos tradicional. Su misión no consiste únicamente en alojar servidores, sino en transformar energía en inteligencia procesable.

En este nuevo paradigma, métricas históricas como el número de racks o servidores pierden relevancia frente a indicadores como el coste por token generado, los tokens producidos por vatio consumido o el tiempo necesario para obtener resultados útiles.

La estrategia se basa en una arquitectura integrada que combina energía, chips, infraestructura, modelos y aplicaciones, una visión que NVIDIA considera indispensable para desarrollar ecosistemas de IA competitivos a escala nacional y regional.

Europa busca convertirse en creadora de IA

Durante su intervención, Evans abordó el debate sobre la autonomía tecnológica europea. Más allá del concepto de soberanía digital, el ejecutivo defendió la necesidad de que los países europeos desarrollen capacidades propias para crear inteligencia artificial y no limitarse a consumirla. En este sentido recordó una reflexión habitual de Jensen Huang, fundador y consejero delegado de NVIDIA: «¿Van a ser consumidores de IA o van a ser creadores de IA?».

Según Evans, la infraestructura será uno de los factores determinantes para capturar el valor económico que generará la inteligencia artificial durante las próximas décadas.

Refrigeración líquida, corriente continua y gemelos digitales

La creciente densidad energética de los sistemas de IA obliga a replantear completamente el diseño de los centros de datos. NVIDIA prevé que los racks alcancen potencias cercanas a un megavatio antes de que termine la década, una cifra muy superior a la de las infraestructuras convencionales.

Para responder a este desafío, la compañía apuesta por la adopción masiva de refrigeración líquida, distribución eléctrica en corriente continua de 800 voltios y tecnologías avanzadas de optimización energética desarrolladas conjuntamente con socios como Vertiv. Estas soluciones permiten reducir el consumo, optimizar el espacio disponible y acelerar los despliegues de nuevas instalaciones.

Asimismo, NVIDIA está impulsando el uso de gemelos digitales basados en NVIDIA Omniverse, que permiten diseñar, simular y optimizar centros de datos completos antes de su construcción física, reduciendo costes y mejorando la eficiencia operativa.

Frost & Sullivan: El mercado mundial de centros de datos alcanzará los 1.460 miles de millones de dólares en 2035

La transformación provocada por la inteligencia artificial está redefiniendo por completo la industria global de los centros de datos. Así lo sostiene Gautham Gnanajothi, Senior VP y responsable global de análisis de mejores prácticas para centros de datos de Frost & Sullivan, quien asegura que el sector atraviesa una fase de crecimiento sin precedentes.

Según las previsiones presentadas por la consultora, la inversión mundial en centros de datos alcanzará los 1.460 miles de millones de dólares en 2035, frente a los 502.700 millones registrados en 2025, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 11,2%.

Los hiperescalares disparan la inversión

La consultora subraya que el crecimiento está siendo impulsado principalmente por los grandes operadores cloud e hiperescalares. En 2025, los ocho mayores actores del mercado, encabezados por Google, Microsoft, AWS y Meta, concentrarán inversiones por valor de 316.300 millones de dólares, un 185% más que en 2023.

Además, el directivo reveló que las previsiones iniciales elaboradas por Frost & Sullivan han quedado rápidamente superadas por la realidad del mercado. «Cuando realizamos nuestro análisis a finales de 2025, estimábamos que la inversión mundial rondaría los 600.000 millones de dólares en 2026. Sin embargo, a comienzos de este año vimos que los cuatro principales hiperescalares anunciaban por sí solos inversiones de entre 620.000 y 630.000 millones de dólares«, explicó.

De hecho, el informe estima que estos cuatro grandes operadores incrementarán su inversión en centros de datos desde 85.700 millones de dólares en 2023 hasta 630.000 millones en 2026.

Energía y computación, las dos caras de la moneda de la IA

Uno de los mensajes centrales fue que la industria está entrando en una nueva etapa donde la disponibilidad energética resulta tan importante como la capacidad de computación. «Durante mucho tiempo la conversación se centraba en la capacidad: cuánto espacio tenemos, cuántos megavatios podemos añadir o con qué rapidez podemos construir. Ahora esa ecuación está cambiando», señaló Gnanajothi.

Según el analista, la pregunta estratégica ya no es cuánto procesamiento puede desplegar una organización, sino cuánto puede desplegar, alimentar y operar de forma económicamente viable. «La cuestión competitiva está pasando de ser cuánto cómputo puedo ofrecer a cuánto cómputo puedo desplegar, alimentar y operar de manera rentable», destacó.

Ocho tendencias marcarán los centros de datos del futuro

El informe de Frost & Sullivan identifica ocho grandes tendencias que transformarán el sector durante la próxima década:

  • Computación de IA de alta densidad
  • Nuevas arquitecturas eléctricas para soportar mayores cargas energéticas
  • Refrigeración avanzada basada en sistemas híbridos aire-líquido
  • Modularidad y prefabricación
  • Operaciones definidas por software
  • Infraestructuras sostenibles
  • Centros de datos interactivos con la red eléctrica
  • Infraestructura distribuida para IA

Del centro de datos tradicional al campus nativo de IA

Frost & Sullivan identifica tres fases en la evolución de la infraestructura para inteligencia artificial. La primera consiste en adaptar centros de datos existentes para alojar GPU; la segunda se basa en instalaciones modulares diseñadas desde el inicio para IA; y la tercera contempla campus nativos de IA integrados con la red eléctrica y preparados para soportar densidades superiores a los 80-200 kW por rack.

En este escenario, la consultora concluye que la ventaja competitiva dejará de depender de componentes aislados para centrarse en la capacidad de integrar energía, refrigeración, construcción modular, operaciones inteligentes y servicios digitales en plataformas completas preparadas para IA.

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