Los centros de datos de hiperescala son instalaciones de dimensiones gigantescas, diseñadas para albergar miles de servidores y manejar cargas de trabajo masivas de forma eficiente. Se diferencian de los centros de datos tradicionales principalmente en la escala: suelen tener más de 5.000 servidores y ocupar más de 10.000 pies cuadrados (unos 930 m²), aunque en la práctica suelen ser mucho mayores. Están asociados a las grandes empresas tecnológicas (hiperescalares) como Google, Amazon Web Services (AWS), Microsoft, Meta, Alibaba o Tencent, ya que son estas compañías las que generan enormes volúmenes de datos y demandan capacidades informáticas colosales. Gracias a las economías de escala y a diseños altamente personalizados, los data centers hiperescala superan en rendimiento y eficiencia a los centros de datos empresariales convencionales.
Los centros de datos por regiones
Los data centers hiperescala se han convertido en infraestructura crítica de la economía digital. Son la columna vertebral de servicios en la nube, comercio electrónico, redes sociales, streaming de video, y ahora también de aplicaciones de inteligencia artificial (IA) de gran escala. En 2025 existían 1.189 centros de datos hiperescala operativos en el mundo, y concentran cerca del 44% de la capacidad global de procesamiento en centros de datos. Este porcentaje ha aumentado desde el 20% en 2017 y se proyecta que alcance el 61% para 2030, reflejando cómo los gigantes tecnológicos dominan cada vez más la infraestructura de cómputo global. Geográficamente, la mayor parte se encuentra en Estados Unidos (642 sitios, 54% del total) y China (190 sitios, 16%), seguidos a distancia por países como Japón, Alemania, Reino Unido y Australia. Esto muestra una concentración en polos tecnológicos clave, aunque también hay hiperescalares emergentes en otras regiones.
Análisis del contexto actual de la industria de los data centers
La demanda de centros hiperescala está impulsada por varias tendencias. Por un lado, la migración de datos y aplicaciones a la nube continúa creciendo, lo que requiere instalaciones masivas para alojar servicios cloud. Además, el auge de la IA generativa y el machine learning ha desatado una carrera armamentística por el poder de cómputo: las grandes empresas compiten por entrenar modelos de IA cada vez más grandes, construyendo centros de datos del tamaño de ciudades para albergar decenas de miles de GPU especializadas. Como resultado, se están desplegando clústeres de computación con cientos de miles de chips trabajando en paralelo, algo impensable hace pocos años. Por ejemplo, el nuevo súper clúster de OpenAI en Texas emplea 100.000 GPU de última generación, consumiendo unos 200 MW solo en sus primeros dos edificios, y planea expandirse a 1,2 GW en breve. Este enfoque de hiperescala en IA ha sorprendido incluso a líderes de la industria por su rapidez y magnitud sin precedentes.
Otra tendencia es la digitalización ubicua (IoT, 5G, big data) que genera volúmenes masivos de datos para almacenar y procesar. Asimismo, muchas empresas tradicionales están migrando sus cargas a nubes públicas o privadas hiperescala, aprovechando costos más bajos por escala. Todo esto empuja una explosión en la construcción de data centers. Solo en 2024 se sumaron 137 nuevas instalaciones hiperescala a nivel mundial, y se espera mantener ritmos de 130-140 aperturas por año. Este crecimiento sin precedentes viene acompañado de inversiones colosales: se estima que los cuatro mayores hiperescaladores (Amazon, Google, Microsoft, Meta) gastarán más de 370.000 millones de dólares en 2025 en infraestructura de centros de datos (frente a 244.000 millones en 2024), en gran parte para potenciar capacidades de IA y nube.
A pesar del enorme consumo energético agregado de estos mega-centros, en términos relativos suelen ser más eficientes que los centros pequeños. Gracias a diseños avanzados, enfriamiento a gran escala y operación automatizada, los hiperescaladores logran coeficientes de eficiencia energética PUE cercanos a 1,1 (siendo 1,0 la eficiencia perfecta). En cambio, un centro de datos empresarial típico suele tener PUE en torno a 1,7–1,8, lo que implica que gasta mucha más energía en refrigeración y sistemas auxiliares por cada vatio de computación efectiva. Este salto en eficiencia significa que concentrar cargas en pocos centros hiperescala puede ser beneficioso en términos energéticos. Además, casi todos los grandes operadores se han comprometido con la energía renovable al 100% para alimentar estos centros. Por ejemplo, Google y Microsoft adquieren energía eólica y solar para compensar su consumo, y empresas como Switch alimentan sus campus íntegramente con fuentes renovables mediante granjas solares dedicadas. La sostenibilidad es un tema central, ya que comunidades y reguladores exigen mitigar la huella de carbono de estos monstruos digitales.
A continuación, presentamos un recorrido por los mayores centros de datos del planeta (verdaderas catedrales tecnológicas) con sus impresionantes cifras de capacidad y tamaño.

La lista de los centros de datos más grandes del mundo
A continuación, se enumeran los centros de datos más grandes que existen en el mundo hasta 2025, clasificados principalmente por su superficie física (metros cuadrados) y acompañados de datos de capacidad y otros detalles. Cada uno de estos mega-centros refleja el estado del arte en infraestructura digital a hiperescala.
Los CPD listados aquí alcanzan superficies gigantescas, desde los 120.000 m² hasta casi 1 millón de m², equivalentes a varios campos de fútbol o incluso distritos enteros de una ciudad. Para dimensionar: el más grande supera los 10 millones de pies cuadrados de área (más de 90 hectáreas de terreno construido). En potencia, varios están diseñados para consumir del orden de 100 a 600 megavatios (MW) cada uno suficiente para abastecer ciudades medianas. Sus costes de construcción se miden en miles de millones de dólares. Veamos caso por caso:
China Telecom Inner Mongolia Information Park (Hohhot, China)
- Área: 994.000 m² (equivalente a 10,7 millones de ft²), el centro de datos de mayor superficie del mundo.
- Capacidad de potencia: 150 MW en pleno uso.
- Año de inauguración: 2013 (apertura de su primer edificio).
- Operador: China Telecom (proveedor líder de telecomunicaciones en China).
Este gigantesco campus de centros de datos, ubicado en Hohhot (región de Mongolia Interior, China), está compuesto por múltiples edificios dentro del Hohhot Cloud Computing Base nacional. Con casi un millón de metros cuadrados construidos, es considerado el centro de datos más grande del planeta por superficie física. El complejo fue desarrollado por China Telecom con una inversión de alrededor de 17.300 millones de yuanes (2.580 millones de dólares). Consta de decenas de naves de servidores: se planificó la construcción de 42 centros de datos individuales dentro del parque, con capacidad para más de 100.000 racks que alojarían más de un millón de servidores en total.
El Inner Mongolia Information Park entró en operaciones alrededor de 2013 y se ha ampliado en fases. Se compone de seis edificios principales de datos (data halls) y varias instalaciones de soporte. Su objetivo es atender la enorme demanda de cómputo en la región norte de China. De hecho, presta servicios de nube y procesamiento a gigantes tecnológicos chinos como Alibaba, Tencent y Baidu, entre otros. Es un nodo clave para alojar plataformas de comercio electrónico, redes sociales y aplicaciones de IA de estas compañías.
A pesar de su escala, el campus enfatiza la eficiencia energética: reporta un PUE de 1,26, bastante sobresaliente para su tamaño. Aprovecha el clima frío de Mongolia Interior para enfriamiento natural o free cooling, reduciendo el consumo de energía. Además, la electricidad en esa región es relativamente barata y con parte creciente de fuentes renovables. En términos de seguridad, el complejo es de nivel Tier IV y cuenta con fuertes medidas de protección física (incluidos muros perimetrales de 6 metros de alto) y ciberseguridad de clase gubernamental.
En resumen, el centro de datos de China Telecom en Hohhot es una megainstalación estratégica para la infraestructura digital de China, marcando récords tanto en tamaño como en la concentración de poder de cómputo bajo un mismo techo. Su capacidad ilustra el esfuerzo del país por construir bases de computación en la nube en regiones interiores, con miras a descentralizar la data del este urbano y alimentar la creciente economía digital china.
Switch – The Citadel Campus (Tahoe Reno, Nevada, EE.UU.)
- Área: 668.000 m² (aprox. 7,2 millones de ft²) en su plan maestro, abarcando múltiples edificios.
- Capacidad de potencia: 650 MW de carga de TI (con posibilidad de escalar hasta 850 MW).
- Año de inauguración: 2017 (inauguración de la primera fase Tahoe Reno 1).
- Operador: Switch, empresa especializada en data centers hiperescala colocalizados.
El campus Switch Citadel en Tahoe Reno (Nevada) es el centro de datos más grande de América y uno de los más grandes del mundo. Es denominado a menudo como el data center de colocación más extenso del planeta, ya que a diferencia de los centros dedicados a un solo hiperescalador, en Citadel Switch aloja a múltiples clientes empresariales y de cloud en sus instalaciones. El campus está ubicado estratégicamente en el desierto de Nevada, aprovechando amplios terrenos, un clima seco y acceso a energías renovables abundantes.
Actualmente, The Citadel cuenta con varios edificios operativos (el principal es Tahoe Reno 1, con 130.000 m² de sala técnica) y planes para seguir expandiéndose. En total, el campus aspira a sumar más de 7 millones de ft² construidos. Su capacidad eléctrica instalada es de 650 MW de potencia crítica y podría ampliarse aún más, hasta 850 MW según proyecciones, para futuras fases. Para dimensionar, 650 MW podrían alimentar unos 500.000 hogares promedio; es una concentración de consumo energético verdaderamente extraordinaria.
Uno de los orgullos de Switch es que toda esa energía es 100% renovable: The Citadel funciona completamente con electricidad proveniente de fuentes limpias (principalmente enormes parques solares en Nevada). Esto lo hace un modelo de sostenibilidad en la industria, combinando escala e innovación verde. Switch ha invertido fuertemente en diseños modulares propietarios y en su propio estándar de nivel Tier 5 (por encima de Tier IV) para garantizar redundancia máxima, seguridad y eficiencia. De hecho, el campus está rodeado por un muro de hormigón de 6 metros y posee controles de seguridad militarizados, lo que le confiere una protección física excepcional.
The Citadel aloja innumerables servidores que dan servicio a clientes de diversos sectores: desde instituciones financieras hasta empresas tecnológicas y gubernamentales, entregando servicios de nube, almacenamiento, interconexión de redes y respaldo de datos. Su ubicación en Reno ofrece latencias bajas hacia Silicon Valley (4,5 ms) y Los Ángeles (9 ms) gracias a conexiones de fibra dedicadas, actuando como nodo alternativo al saturado norte de California. Este mega-centro de Switch ejemplifica la hiperescala en el mundo occidental, combinando tamaño, potencia y resiliencia operacional. No en vano se le ha llamado La fortaleza (The Citadel) es realmente una fortificación de datos al servicio de la economía digital.
China Mobile Harbin Data Center (Harbin, China)
- Área: 659.600 m² (unos 7,1 millones de ft²), repartidos en varios edificios dentro de un campus.
- Capacidad de potencia: 200 MW de carga de TI instalada.
- Año de inauguración: 2018 (aprox., expansiones continuas hasta 2020).
- Operador: China Mobile (la mayor operadora de telefonía móvil de China).
En la ciudad de Harbin (noreste de China, provincia de Heilongjiang), China Mobile ha construido uno de los centros de datos más grandes de Asia y del mundo. Este complejo aprovecha el clima frío de Harbin para optimizar su eficiencia: las bajas temperaturas gran parte del año permiten refrigeración natural de los equipos, reduciendo drásticamente el consumo energético dedicado a enfriamiento. Con unos 659 mil metros cuadrados de superficie, el data center de Harbin automáticamente se posiciona entre los más extensos jamás construidos. Su capacidad eléctrica, estimada en 200 MW, alimenta decenas de miles de servidores que soportan servicios de telecomunicaciones y nube.
El centro de Harbin es una pieza clave en la red de infraestructura de China Mobile, orientada a dar servicio a millones de usuarios y proyectos gubernamentales en la región noreste del país. Funciona como hub de almacenamiento de datos, computación en la nube y soporte a iniciativas de e-government locales, subrayando la estrategia de China de desarrollar capacidades de cómputo en provincias del interior.
La instalación consta de múltiples edificios modulares. Cada uno está diseñado con estándares de alta densidad y confiabilidad. Por seguridad nacional, China Mobile mantiene bajo perfil sobre los detalles internos, pero se sabe que aloja datos sensibles de instituciones públicas además de clientes empresariales. El frío extremo de invierno en Harbin (que puede alcanzar -20°C) es aprovechado mediante sistemas de free-cooling, lo que disminuye los costos de energía para refrigeración considerablemente.
A pesar de su tamaño, este centro ha sido integrado en los planes de desarrollo sostenible: utiliza equipamiento de redes de fabricación doméstica y se ha informado que cuenta con la red de interconexión de equipos de computación más extensa con tecnología nacional dentro de un solo campus. Esto forma parte de la iniciativa China de fortalecer su soberanía tecnológica en infraestructura crítica. En resumen, el data center de China Mobile en Harbin ejemplifica la filosofía de “escala + clima = eficiencia”: un gigante del almacenamiento y cómputo que se beneficia del hielo y la nieve para alimentar la creciente demanda digital con un menor impacto energético.
Alibaba Cloud Zhangbei Data Center (Zhangbei, China)
- Área: 668.000 m² (alrededor de 7,19 millones de ft²), distribuidos en un campus modular de decenas de edificios.
- Capacidad de potencia: 150 MW instalados para TI (ampliable en fases futuras).
- Año de inauguración: 2016 (expansiones hasta 2018; nuevas fases en marcha).
- Operador: Alibaba Cloud (división de computación en la nube de Alibaba Group).
Alibaba, el gigante chino del comercio electrónico y la nube, opera en Zhangbei (provincia de Hebei, China) uno de los mayores campus de datos del mundo. Este centro es fundamental para Alibaba Cloud, atendiendo tanto sus servicios de computación en la nube como respaldando las enormes transacciones de las plataformas de Alibaba (como Taobao, Tmall) y procesando datos de millones de usuarios. El complejo de Zhangbei abarca 0,67 km² de superficie con al menos 52 módulos edificados. Cada módulo contiene múltiples salas de datos y en conjunto alojan on the order of 50.000 racks de servidores.
Una característica notable es que Alibaba ubicó este mega centro en el norte de China buscando clima fresco y aire seco, similar a Harbin, para mejorar la eficiencia. La altitud y temperaturas más bajas de Zhangbei ayudan a reducir las necesidades energéticas de enfriamiento. El diseño incorpora innovaciones en refrigeración, incluyendo posiblemente sistemas de free cooling y energías renovables locales (Alibaba ha invertido en parques eólicos cercanos para abastecer sus centros).
Este data center es esencial en la estrategia de Alibaba para consolidar su huella digital en Asia y a nivel global. Además de soportar el comercio electrónico masivo durante eventos como el Día del Soltero (11/11) donde se procesan récords de pedidos, también sustenta servicios de nube para terceros. Alibaba Cloud compite con AWS, Azure y Google Cloud, y para ello su infraestructura debe ser de primer nivel: alta disponibilidad, confiabilidad y tecnología avanzada. Se reporta que el campus de Zhangbei posee 52 edificios modulares con decenas de miles de servidores, y que utiliza innovaciones como chips de inteligencia artificial propios y redes definidas por software para optimizar el rendimiento.
En términos de potencia, si bien 150 MW es la cifra divulgada, se cree que podría escalar más en el futuro conforme Alibaba expanda sus servicios de IA y big data. Actualmente, este centro de datos es un pilar del ecosistema digital chino, evidenciando la ambición de Alibaba de contar con infraestructura a la par de los hiperescaladores occidentales. Su construcción modular y escalabilidad lo hacen uno de los campus más interesantes desde la perspectiva de ingeniería, demostrando cómo Alibaba maneja crecimiento masivo sin sacrificar estabilidad ni eficiencia.
Range International Information Hub (Langfang, China)
- Área: 585.000 m² (aprox. 6,3 millones de ft²).
- Capacidad de potencia: 150 MW estimados de carga crítica disponible.
- Año de inauguración: 2016 (con asistencia técnica de IBM en el diseño).
- Operador: Range International Information Group (consorcio chino, en colaboración con IBM).
El Range International Information Hub, ubicado en Langfang (provincia de Hebei, China), es otro mega-centro de datos estatal que destaca por su tamaño y modernidad. Situado estratégicamente entre Beijing y Tianjin, este campus fue concebido como un super centro de datos de cuarta generación. Su diseño y construcción fueron realizados en colaboración con IBM, aportando know-how internacional a la infraestructura china. Con unos 585 mil m² de superficie, es uno de los mayores complejos de data center en China, aunque ligeramente más pequeño que los ya mencionados en Hohhot o Harbin.
El centro de Langfang es fundamental para atender la zona económica de Beijing-Tianjin: ofrece servicios de cloud computing, big data y alojamiento de datos gubernamentales. De hecho, fue impulsado como parte de la iniciativa de China de crear polos de computación para soportar servicios públicos digitales. IBM lo destacó en su momento como un ejemplo de centro de datos de nueva generación, con alta eficiencia y resiliencia. Entre sus características están la construcción por módulos, avanzados sistemas de enfriamiento y distribución eléctrica, y altos estándares de seguridad física. Todo el complejo está diseñado para escalar gradualmente, agregando capacidad según demanda sin interrumpir operaciones.
Una de sus señas visuales distintivas es la arquitectura moderna de sus edificios: presentan tejados verdes ajardinados y estructuras onduladas (como se aprecia en la imagen a continuación), lo cual no solo es estético sino funcional para el aislamiento térmico.
Gracias a su localización, el hub de Langfang sirve de sitio de respaldo y redundancia para centros en Beijing. Es un eslabón clave dentro de la red gubernamental y financiera, garantizando continuidad de servicios críticos incluso ante desastres en la capital. Con 150 MW de potencia, soporta decenas de miles de servidores que manejan datos de ciudadanos, plataformas de vídeo domésticas, y nubes privadas de empresas chinas. Este proyecto ejemplifica la asociación público-privada en China para impulsar infraestructura digital: Range International (grupo con apoyo local) junto a IBM crearon una instalación que impulsa la transformación digital de la región, con estándares comparables a los mejores del mundo.
Switch SUPERNAP Campus (Las Vegas, Nevada, EE.UU.)
- Área: 325.000 m² planeados (unos 3,5 millones de ft²) en el campus completo. Actualmente construidos 185.000 m² (2 millones de ft²) en varios edificios.
- Capacidad de potencia: 315 MW entregados (con infraestructura para escalar hasta 495 MW).
- Año de inauguración: 2008 (primer SuperNAP en LV), expansiones en 2015-2017 y continúa creciendo.
- Operador: Switch, empresa de diseño de data centers hiperescala en EE.UU.
El campus SUPERNAP de Switch en Las Vegas fue uno de los primeros ecosistemas de centros de datos hiperescala en el mundo y sigue siendo de los más avanzados. Diseñado por el innovador Rob Roy (fundador de Switch), el campus de Las Vegas introdujo el concepto de Tier 5 Platinum en resiliencia y ha marcado pautas en la industria. Con varios edificios conocidos como SuperNAP 7, 8, 9, etc., el campus actualmente ofrece alrededor de 2 millones de ft² de espacio de misión crítica, con planes en marcha para llegar a 3,5 millones ft² en total.
Cada instalación SuperNAP es un búnker de alta densidad: Switch fue pionera en soportar cargas de hasta 1.500 W por pie cuadrado (16 kW/m²) en sus salas, algo muy por encima del estándar de la época. Esto atrajo a compañías de cloud y contenido que requerían alojar equipos muy potentes por rack. Actualmente, el campus de Las Vegas alberga a más de 120 proveedores de servicios cloud y empresas de hosting dentro de sus instalaciones, actuando como un hub de interconexión importantísimo en el oeste de EE.UU. Muchas redes de carriers se conectan allí, dando a los clientes opciones de conectividad de baja latencia a todo el mundo.
La filosofía de Switch en Las Vegas ha sido combinar escala + modularidad + eficiencia. Utilizan un sistema de refrigeración multizona patentado que alterna entre enfriamiento por aire exterior y sistemas por evaporación según la temperatura, optimizando el consumo. Además, el campus opera con energía 100% renovable, al igual que The Citadel, gracias a acuerdos de Switch con granjas solares de Nevada. En 2016, Switch incluso logró que Nevada Power le permitiera autoabastecerse con renovables para cumplir su objetivo green.
En términos de seguridad, los SuperNAPs cuentan con muros perimetrales, patrullas armadas y redundancia de sistemas de energía y enfriamiento en configuración N+2 o mayor, lo que les ha otorgado certificaciones Tier IV y más. Por ejemplo, SuperNAP 9 fue el primer data center en recibir certificación Tier IV Gold en operaciones continuas.
El impacto del campus de Las Vegas va más allá de su tamaño: catalizó la economía digital local, atrayendo empresas y creando un ecosistema tecnológico en una ciudad más conocida por el turismo. Hoy, con 315 MW alimentando los sistemas de sus clientes, el Switch SuperNAP Las Vegas sigue siendo uno de los puntos neurálgicos de Internet y la nube en Norteamérica, demostrando que la visión de Rob Roy de fabricar data centers a escala masiva y con responsabilidad ecológica era no solo factible sino revolucionaria en el sector.
Google Council Bluffs Data Center (Iowa, EE.UU.)
- Área: 269.000 m² (aprox. 2,9 millones de ft²) sumando todas las instalaciones del campus.
- Capacidad de potencia: 100 MW actualmente en uso (expansiones recientes para añadir más).
- Año de inauguración: 2009 (primera fase), con expansiones en 2012, 2015, 2019 y 2023.
- Operador: Google (centro de datos propiedad de Google para sus servicios).
El campus de Google en Council Bluffs, Iowa es uno de los más grandes y estratégicos de la compañía a nivel global. Inaugurado en 2009, fue de los primeros grandes centros de datos de Google fuera de la costa oeste, aprovechando la ubicación central de Iowa en EE.UU. para atender eficientemente a todo el país. A lo largo de más de una década, Google ha invertido más de 5.500 millones de dólares en este sitio, expandiéndolo en sucesivas fases que lo llevaron a casi 3 millones de pies cuadrados de construcción distribuida en múltiples edificios.
El data center de Council Bluffs aloja servicios centrales de Google como el motor de búsqueda, Gmail, YouTube y por supuesto una parte importante de la plataforma Google Cloud. Su rendimiento y disponibilidad son, por tanto, críticos para el funcionamiento diario de Internet tal como lo conocemos. Iowa atrajo a Google por varias razones: electricidad de bajo coste, un entorno regulatorio estable, disponibilidad de terrenos amplios, y muy importante, acceso a energía renovable abundante (particularmente eólica) para cumplir con los objetivos ecológicos de la empresa.
Desde el inicio, Google diseñó este centro con un fuerte énfasis en la eficiencia. Aprovecha al máximo el clima templado/frío de Iowa gran parte del año para enfriar con aire exterior, y utiliza agua reciclada para torres de enfriamiento en verano, reduciendo la carga sobre la red eléctrica. Gracias a estas medidas, los centros de Google suelen operar con PUE cercanas a 1.1, una de las mejores métricas de la industria. Además, en línea con la meta de Google de ser carbono neutral, el campus compra suficiente energía eólica local para igualar el 100% de su consumo eléctrico, evitando emisiones netas de CO2.
Otro impacto positivo es en la comunidad local: Google ha creado más de 900 empleos permanentes en Council Bluffs y ha aportado millones de dólares en subvenciones para educación y medio ambiente en la zona. La presencia de Google también ha estimulado mejoras en la infraestructura de fibra óptica regional, ya que desde Iowa la empresa conecta con sus otros sitios y con importantes intercambiadores de Internet.
En los últimos años, Google siguió ampliando el campus, incluyendo una expansión de 1.000 millones de dólares anunciada en 2023 para añadir un nuevo edificio de alta densidad enfocado en cargas de inteligencia artificial. Esto demuestra cómo incluso los data centers existentes se reconvierten para las nuevas demandas de IA. En resumen, el centro de datos de Google en Iowa se ha convertido en un pilar de la red global de Google, por tamaño, inversión e importancia estratégica, ejemplificando el modelo de hiperescala eficiente y comprometido con la comunidad.

Otros rankings: los centros de datos con mayor consumo de energía
Existe una estrecha relación entre el tamaño físico de un centro de datos y su consumo de energía, pero no siempre los más grandes en metros cuadrados son los que más electricidad consumen. El consumo depende en gran medida de la densidad de equipos y de la naturaleza de las cargas de trabajo. En esta sección revisamos qué centros (o proyectos de centros) destacan por su demanda energética, así como casos donde el consumo puede parecer desproporcionado por el tipo de uso o la eficiencia.
La nueva escala: gigavatios de potencia
Tradicionalmente, un centro de datos de 30 MW hace una década se consideraba enorme; hoy esa cifra es común. Actualmente, una instalación de 200 MW ya se considera algo normal entre nuevos proyectos hiperescala. De hecho, estamos entrando en la era de los centros de datos de gigavatios: sitios individuales o campus que demandarán 1.000 MW (1 GW) o más de potencia. Varios ejemplos en construcción en 2025 lo demuestran:
- Proyecto Stargate de OpenAI (Texas, EE.UU.): Un nuevo campus para entrenar modelos de IA. En solo un año pasó de terreno vacío a tener 100.000 GPUs operativas consumiendo 200 MW en sus dos primeros edificios. Cuando esté completo en 2024-2025, planea usar 1,2 GW de potencia (el equivalente al 50% de la demanda eléctrica de toda la ciudad de El Paso). Esta instalación hiper-densa en computación es paradigmática: muchísima energía en relativamente poco espacio, enfocada a IA.
- Mega Data Center de Amazon/Anthropic (Indiana, EE.UU.): Amazon está construyendo en New Carlisle (Indiana) un centro de datos que afirmó ser “el más grande del mundo” por ahora. En 2024 ya tenía 7 edificios consumiendo 525 MW para alojar un súper cluster de IA para el startup Anthropic (modelo Claude). Con expansiones planificadas a 30 edificios, este campus alcanzaría 2,2 GW de consumo, lo cual anualmente equivaldría a casi la mitad de la electricidad consumida por todos los hogares del estado de Indiana. El área construida serán unos 6,9 millones de ft² (640.000 m²) casi el tamaño del Empire State en huella multiplicado por dos.
- Centro de Datos de xAI (Memphis, Tennessee, EE.UU.): La empresa de Elon Musk, xAI, encendió en 2023 la fase 1 de su clúster con 100.000 GPUs H100. Para evadir retrasos regulatorios, inicialmente operó con generadores móviles a gas, pero luego Musk adquirió una planta de energía cercana para abastecerlo. Se estima que la fase 2 podría requerir hasta 1,5 GW de potencia eléctrica. Este proyecto ilustró prácticas controvertidas por la prisa en energizar la IA, incluyendo sortear normativas ambientales, dada la urgencia de Musk por competir en entrenamiento de modelos (además del uso poco convencional de una planta propia).
- Microsoft “Project Mountain” (Wisconsin, EE.UU.): Microsoft anunció en 2023 un nuevo campus en Wisconsin pensado para cargas de IA, que podría llegar a consumir 1,5 GW cuando esté plenamente operativa. De forma global, Microsoft agregó 2 GW de capacidad de data center en solo un año reciente, pero aún reportó que debe rechazar clientes por falta de capacidad suficiente para IA, evidenciando la creciente demanda.
- Google en Iowa/Nebraska: Google está consolidando un clúster de data centers interconectados en la frontera de Iowa y Nebraska (incluyendo Council Bluffs, Omaha y otros sitios cercanos). Combinados, sumarán alrededor de 1 GW dedicado principalmente a entrenar su próximo modelo de IA Gemini. Repartir la carga entre 4 sitios próximos les brinda redundancia geográfica pero con latencia mínima entre ellos, funcionando casi como un solo súper data center virtual.
- Europa y otros: En Europa, el proyecto Start Campus Sines 4.0 en Portugal es emblemático: un nuevo campus costero en Sines, cerca de una antigua central eléctrica, que aspira a 1,2 GW de capacidad (1200 MW) para ser el mayor de Europa. Contará con 495.000 m² construidos en varios edificios y energía asegurada del grid nacional portugués. En Oriente Medio, compañías como Khazna (Emiratos Árabes) anunciaron campus AI-ready de 200 MW en Arabia Saudita, que, aunque menor comparado a los anteriores, indican la expansión global de centros de muy alta potencia. Incluso en América Latina se mencionan planes incipientes de campuses de 100+ MW en Brasil y Chile a futuro, al calor de inversiones cloud.
En la actualidad (2025), es probable que el centro de datos operativo de mayor consumo sea el campus de Amazon en Indiana con 525 MW ya en uso, superando a cualquier otro conocido. Le seguirían quizá los mayores campus de Microsoft en Virginia o los de Google en Iowa si se consideran en conjunto, pero esos están divididos en múltiples sitios. El Switch Citadel en Nevada, aunque diseñado para 650 MW, no ha alcanzado todavía ese pico; se estima que su consumo actual es menor ya que sigue incorporando clientes. Lo mismo para los de China: el de China Telecom en Hohhot ronda 150 MW, lejos de los proyectos de 3 dígitos altos en EE.UU.
Densidad vs. eficiencia
Un factor que puede llevar a consumos desproporcionados es la ineficiencia o antigüedad de ciertas instalaciones. Por ejemplo, un viejo centro de datos corporativo con PUE 2.0 consume el doble de electricidad que uno hiperescala con PUE 1.1 para la misma carga IT. Esto significa que instalaciones pequeñas mal optimizadas pueden tener huella energética similar a otras mucho más grandes pero eficientes. La migración de cargas desde esos centros ineficientes a la nube hiperescala ha ayudado a estabilizar el consumo global de los centros de datos en torno al 1% del uso eléctrico mundial en la última década. Sin embargo, con la nueva ola de IA, la demanda energética de los centros de datos está repuntando y se espera un crecimiento más rápido que antes. Aun así, la AIE (Agencia Internacional de Energía) proyecta que incluso con ese aumento, los data centers seguirán representando 10% del incremento de demanda eléctrica global en los próximos años, es decir, crecerán, pero no ahogarán las redes eléctricas a nivel macro, aunque a nivel local sí pueden causar problemas.
Un caso contemporáneo es el contraste entre IA y criptominería. Durante años, las granjas de criptomonedas (especialmente de Bitcoin) fueron señaladas por su altísimo consumo energético sin ser muy grandes físicamente, esencialmente galpones llenos de ASICs mineros. La red global de Bitcoin consume en 2023 alrededor de 100 a 150 TWh por año (unos 11-17 GW constantes), comparable al consumo anual de países como Argentina, y representando 0,6% del consumo eléctrico mundial. Sin embargo, recientes estimaciones en Texas indican que los centros de datos de IA ya superan a los mineros de Bitcoin en consumo dentro de ese estado, acaparando 73% de la carga grande nueva según ERCOT. Esto señala que la corona del mayor devorador de electricidad en cómputo podría estar pasando de la criptominería a los clústeres de IA hiperescala.
Otro ejemplo de uso intensivo son los supercomputadores científicos o militares. Si bien no suelen ser centros de datos enormes en tamaño (suelen ocupar un edificio o sala dentro de una universidad o laboratorio), pueden demandar decenas de MW por sí solos. Por ejemplo, el supercomputador El Capitan (DOE, EE.UU.) que entrará en operación en 2024 usará alrededor de 40 MW para 2 exaFLOPS de potencia de cálculo. Esto en un espacio relativamente contenido, pero con altísima densidad de computación, apoyando la idea de que lo que importa no es el tamaño del data center, sino la cantidad de energía que pueden convertir en computación útil.
En síntesis, los centros de datos con mayor consumo energético del mundo tienden a ser aquellos enfocados en IA y computación intensiva. Ya existen o están surgiendo campus individuales de 1–2 GW en EE.UU. y Europa, cifra impensable hace pocos años. Este cambio ha hecho que las empresas tecnológicas se conviertan en algunos de los mayores compradores de capacidad eléctrica del planeta. La presión por la eficiencia sigue ahí (por costo y por sostenibilidad ambiental), pero la prioridad competitiva de obtener más rendimiento está llevando a escalar consumos a niveles inéditos. No obstante, gracias a la mejora continua en eficiencia de hardware y diseño, todavía se logra que gran parte del consumo se traduzca en computación útil (por ejemplo, los GPU clusters actuales entregan cantidades de cálculo que habrían requerido muchas veces más energía con tecnología de hace 5 años).

Nuevos proyectos de centros de datos hiperescala para 2026
Mirando hacia el futuro inmediato (2026 en adelante), el panorama de los centros de datos hiperescala sigue en plena expansión. No solo los gigantes tecnológicos están construyendo más y más instalaciones, sino que nuevas regiones del mundo comienzan a albergar estos proyectos para atraer inversión digital. A continuación, destacamos algunos de los principales proyectos de centros de datos hiperescala en construcción o planificados que definirán la próxima etapa:
- Gigacampus de OpenAI y Microsoft en EE.UU.: Como se mencionó, OpenAI avanza en Texas con su campus Stargate (1,2 GW), mientras que Microsoft colabora (y también construye independiente) para añadir enormes centros en Iowa, Kansas y recientemente anunció otro en Wisconsin (1,5 GW). Estos proyectos están directamente ligados a la carrera por la IA generativa. Se espera que varios entren en operación escalonada entre 2024 y 2026, consolidando a Estados Unidos (especialmente regiones como el Cinturón del Cómputo en el Medio Oeste) como la sede de los mayores clústeres de IA del mundo.
- Expansión contínua en Virginia (EE.UU.): El norte de Virginia, apodado la capital mundial de los data centers, sigue sumando construcción pese a limitaciones de energía. Hiperescaladores como Amazon, Meta y Google amplían sus campus en Loudoun County. Amazon, por ejemplo, tiene en progreso nuevos centros para su nube AWS y posiblemente dedicados a su colaboración con Anthropic, sumando cientos de MW. La saturación de la red eléctrica allí ha llevado a encarecimiento de suelo y a explorar estados vecinos, pero Virginia mantiene su liderazgo en capacidad instalada total por región.
- Proyectos hiperescala en Europa: Además del mencionado Start Campus en Sines, Portugal (1,2 GW) que ya está en construcción (la primera fase de 30 MW entró en servicio en 2023), hay otras iniciativas notables. En Frankfurt, Alemania, varias empresas planean grandes campus, aunque enfrentan oposición por temas de red eléctrica. Microsoft está construyendo un nuevo gran data center en España (provincia de Toledo) como parte de su región cloud ibérica, con apertura prevista en 2025. Meta (Facebook) había propuesto un enorme campus en Castilla-La Mancha, España, supuestamente con un tamaño prácticamente del tamaño de Manhattan según informes, aunque ese proyecto se pausó por incertidumbres energéticas. No obstante, Meta sigue adelante con expansiones en Europa del Norte (Suecia, Dinamarca) aprovechando energía renovable abundante allí.
- Hiperescala en Oriente Medio y Asia-Pacífico: En Medio Oriente, impulsados por estrategias de diversificación económica, países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Qatar están invirtiendo en grandes centros de datos. El mencionado proyecto de Khazna en Dammam (KSA) de 200 MW es parte de una iniciativa mayor para crear hubs de computación regionales. En Asia-Pacífico, además de China (que continúa su plan Eastern Data, Western Computing construyendo megacentros en provincias occidentales remotas para servir las ciudades del este), otros países ven movimiento: India está recibiendo inversiones de Google, Amazon y localmente de conglomerados (Adani, Reliance) para campus hiperescala en Mumbai, Hyderabad y Chennai. Si bien por ahora pocos superan los 100 MW en India (Yotta Infrastructure inauguró un campus cerca de Mumbai con proyección de 60 MW), hacia 2026 veremos instalaciones mayores a medida que crece el mercado cloud indio. Australia también tiene en curso grandes data centers (en Sídney y Melbourne) de 50-100 MW para expandir regiones cloud existentes.
- Innovaciones en ubicación: Algunos proyectos buscan emplazamientos poco convencionales. Quantum Loophole en Maryland (EE.UU.) está desarrollando una ciudad de data centers en un predio de 2.000 acres, con un concepto de campus pre-diseñado para varios operadores. También se exploran centros de datos en sitios subterráneos (antiguas minas) o en climas extremos con abundante energía renovable: por ejemplo, en Escandinavia hay proyectos en Noruega y Suecia que combinan grandes terrenos con energía hidroeléctrica barata y refrigeración natural (Kolos, en Noruega, proponía 600.000 m² y 1.000 MW, aunque no se ha materializado). Incluso se habla de futuros centros de datos flotantes en alta mar alimentados por eólicas marinas, aunque por 2026 esto seguirá siendo experimental.
Un aspecto para destacar es que hay 504 nuevos centros hiperescala en planificación o construcción a nivel mundial al inicio de 2025. Esto significa que en poco tiempo se podría casi duplicar el número actual de instalaciones de este tipo. La concentración geográfica de estas nuevas construcciones refleja en parte la actual: Estados Unidos y China suman la mayoría, pero con mayor participación de otras regiones emergentes. No obstante, surgen desafíos: limitaciones de energía y agua localmente, burocracia en ciertas jurisdicciones y preocupaciones comunitarias están forzando a las empresas a ser más creativas. Por ejemplo, en Singapur e Irlanda se impusieron moratorias temporales al desarrollo de data centers por su impacto en la red y emisiones. Es probable que veamos para 2026 más iniciativas de reciclaje de calor (usando el calor residual de data centers para calefacción urbana, práctica ya común en países nórdicos) y acuerdos con utilities para asegurar suministro eléctrico sin afectar a los ciudadanos.
En conclusión, el horizonte hacia 2026 en centros de datos hiperescala está marcado por la búsqueda de más capacidad, más cerca del usuario final (para reducir latencia) pero también en lugares con energía disponible y clima favorable. Estados Unidos vive una nueva fiebre de construcción motivada por la IA; Europa trata de equilibrar crecimiento con sostenibilidad; Asia expande sus grandes bases de computación al interior; y regiones nuevas se suman al mapa. Todo indica que los récords actuales de tamaño y potencia en centros de datos serán superados en breve, a medida que la infraestructura digital escala para soportar las próximas olas tecnológicas. Y aunque estos titanes tecnológicos consumen megavatios por centenas, también son cada vez más eficientes e integrados a estrategias de energía limpia, buscando crecer de forma responsable. Los data centers hiperescala del futuro inmediato serán aún más grandes, pero también más verdes y más inteligentes, cimentando la base de la economía digital global.








