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Meta va a abastecer sus factorías de IA en Estados Unidos con energía nuclear



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Meta ha dado un paso decisivo para sostener la expansión de su inteligencia artificial: asegurar energía nuclear para alimentar sus centros de datos en Estados Unidos. Una apuesta inédita en el sector tecnológico que revela hasta qué punto la carrera por la IA ya no se libra solo en algoritmos, sino también en el terreno energético

Publicado el 12 ene 2026



Meta va a abastecer sus factorías de IA en Estados Unidos con energía nuclear

En un movimiento que redefine la relación entre tecnología y energía, Meta Platforms ha cerrado una serie de acuerdos estratégicos para asegurar energía nuclear limpia, firme y fiable destinada a alimentar sus centros de datos especializados en inteligencia artificial (IA), incluyendo su proyecto de super-computación Prometheus en Ohio. Esta iniciativa, que podría suministrar hasta 6,6 gigavatios (GW) de capacidad energética nuclear para 2035, convierte a Meta en uno de los compradores corporativos más importantes de energía nuclear en la historia de Estados Unidos y refleja un giro significativo del sector tecnológico hacia fuentes de energía de base más estables ante la explosión del consumo energético derivado del cómputo de IA. 

Una apuesta estratégica por la energía nuclear para IA

La necesidad de energía fiable y constante ha pasado a ser un factor crítico en la carrera por la IA. Los enormes centros de datos que entrenan, ejecutan y mantienen modelos avanzados de IA requieren cantidades de electricidad comparables al consumo de ciudades medianas. Las fuentes tradicionales de energía renovable, aunque limpias, a menudo no pueden garantizar una producción constante las 24 horas del día, lo que ha llevado a Meta a integrar la energía nuclear como pieza clave de su estrategia energética

Según la compañía, estas nuevas alianzas no solo aportan energía al Prometheus supercluster, un centro de datos de 1 GW previsto para entrar en operación en 2026 en New Albany, Ohio, sino que también posicionan a Meta para alimentar futuras expansiones, incluyendo proyectos de hasta 5 GW proyectados para 2028. 

Los pilares del acuerdo: Vistra, TerraPower y Oklo

Los acuerdos firmados por Meta se estructuran alrededor de tres actores principales del sector nuclear estadounidense, cada uno aportando energía o capacidad tecnológica en diferentes fases:

Vistra: energía nuclear existente y ampliada

Meta ha firmado un contrato a 20 años con Vistra para comprar energía procedente de tres plantas nucleares ya operativas: Perry y Davis-Besse en Ohio y Beaver Valley en Pensilvania.
Además de adquirir energía existente, parte del acuerdo financia ampliaciones de capacidad (uprates) que aumentarán la producción total. Esta combinación permite que Meta obtenga más de 2,1 GW de energía nuclear a corto y medio plazo, además de apoyar la extensión de la vida operativa de estas instalaciones. 

TerraPower: reactores avanzados para la próxima década

Meta también está colaborando con TerraPower, la empresa nuclear respaldada por Bill Gates, para acelerar el desarrollo de reactores avanzados Natrium. El acuerdo incluye financiación para dos unidades que estiman generar hasta 690 MW de energía firme a partir de 2032, con derechos de acceso energético de hasta 2,1 GW más provenientes de futuras unidades previstas para 2035.

Este enfoque busca integrar tecnologías nucleares de última generación que prometen mayor flexibilidad y eficiencia, ideal para apoyar operaciones intensivas en energía como las de IA.

Oklo: energía nuclear modular en Ohio

La tercera pieza clave es Oklo, una empresa enfocada en reactores modulares pequeños (SMR) con fuerte respaldo inversor, incluido Sam Altman, cofundador de OpenAI. El acuerdo con Meta permitirá desarrollar un campus nuclear avanzado en el condado de Pike, Ohio, con capacidad proyectada de 1,2 GW y posible entrada en operación a partir de 2030.

Este tipo de reactores modulares se construyen en fábrica y prometen reducción de costes y tiempos de despliegue respecto a los diseños tradicionales, aunque aún enfrentan desafíos regulatorios antes de su comercialización a gran escala. 

Impacto en el sector energético y tecnológico

La decisión de Meta de integrar energía nuclear en su matriz energética tiene varias implicaciones relevantes:

  • Reducción de riesgos asociados con la red eléctrica: al asegurar suministro firme y continuo, la empresa disminuye su dependencia de las fluctuaciones en el grid tradicional y los impactos de la demanda creciente de IA. 
  • Incentivo para la industria nuclear estadounidense: los acuerdos garantizan ingresos y estabilidad a largo plazo para plantas existentes y proyectos en desarrollo, lo que puede estimular inversión y empleos locales en Ohio y Pensilvania. 
  • Refuerzo de la infraestructura energética nacional: al apoyar tanto la extensión de plantas existentes como el desarrollo de tecnologías avanzadas (como Natrium y SMR), Meta contribuye a diversificar y modernizar el parque nuclear de EE. UU. 

Además, estos acuerdos se suman a iniciativas previas de Meta en energía limpia, incluida una asociación con Constellation Energy firmada en 2025 para prolongar la vida de un reactor nuclear en Illinois, reforzando su compromiso con fuentes de energía baja en carbono.

Críticas y desafíos

A pesar de los beneficios proyectados, la apuesta nuclear no está exenta de controversias. Diversos expertos han señalado que los reactores modulares aún deben superar barreras de costes y regulaciones para alcanzar economías de escala comparables a la energía renovable, y el despliegue de nuevas unidades podría tardar más de lo previsto.

No obstante, Meta sostiene que pagar el coste completo de esta energía evita que los consumidores o ratepayers carguen con los costes asociados a la expansión de sus operaciones, una preocupación central en debates sobre el impacto de los centros de datos en las tarifas y la red local.

¿Qué viene ahora?

Con la entrada en funcionamiento de Prometheus prevista para 2026 y planes de expansión que podrían quintuplicar la capacidad de IA en los próximos años, la relevancia del suministro energético será cada vez más crítica. Los acuerdos nucleares de Meta ofrecen un modelo de cómo las grandes tecnológicas pueden asegurar energía limpia y constante para sus operaciones más demandantes.

En conjunto, la iniciativa representa un cambio de paradigma en la planificación energética para IA: de depender únicamente de renovables y mejoras de red, hacia una combinación que incorpora la energía nuclear como columna vertebral firme del crecimiento tecnológico en Estados Unidos.

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