La explosión de la inteligencia artificial está redefiniendo las infraestructuras digitales a una velocidad sin precedentes. Esa fue una de las principales conclusiones trasladadas por Paul Ryan, presidente para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) de Vertiv, durante su intervención en el evento Vertiv Week celebrado en la ciudad de Zagreb, Croacia, al que invitaron a la prensa para conocer las últimas tendencias en materia de infraestructura para los centros de datos del presente y el futuro.
Según Ryan, el sector atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por cinco factores clave: densidad de computación, velocidad de despliegue, escala, complejidad y nuevos perfiles de carga asociados a la IA. «Nuestros mercados se están transformando. Nosotros también tenemos que transformarnos», afirmó durante su presentación.
Acelerando los procesos
El directivo ilustró la rapidez de este cambio con un ejemplo especialmente revelador. «Hace apenas entre 18 y 20 meses, desplegar un centro de datos de entre 10 y 20 MW en un plazo de 18 a 20 meses era perfectamente razonable. Ahora hablamos de instalaciones de 50, 100 o 200 MW que deben ponerse en marcha en seis u ocho meses. Es un cambio de velocidad extraordinario», señaló.
Ante esta realidad, Vertiv está acelerando la industrialización de sus procesos para ayudar a los operadores de centros de datos a reducir tiempos de construcción, integración y puesta en marcha. Ryan explicó que la compañía está transformando la forma en que diseña, fabrica y entrega sus soluciones para responder a la demanda de infraestructuras preparadas para la IA. «La forma en la que hacemos posible y entregamos esa infraestructura nos obliga a transformar nuestra manera de trabajar, de diseñar los sistemas y de industrializar, desplegar y poner en marcha esas soluciones», aseguró.

El reto de la IA: más rendimiento, eficiencia y velocidad
Durante su intervención, Ryan destacó que el éxito de las denominadas fábricas de IA ya no depende únicamente de la potencia de cálculo, sino de cuatro métricas fundamentales: tokens por segundo, tiempo hasta el primer token, tokens por vatio y tokens por dólar. «Rendimiento, eficiencia, velocidad y coste. Son los cuatro aspectos que se encuentran en el núcleo de lo que nos importa», explicó el directivo.
Para Vertiv, la clave reside en optimizar de forma conjunta los sistemas de alimentación y refrigeración para maximizar la eficiencia energética de las infraestructuras de IA. «Cuantos más tokens por vatio seamos capaces de generar, menor será el coste de los tokens por dólar invertido», afirmó Ryan.
Del producto aislado a la infraestructura convergente
Uno de los mensajes centrales de Ryan fue la evolución desde componentes independientes hacia sistemas totalmente integrados y probados en fábrica. En ese sentido, Vertiv defiende una aproximación basada en soluciones convergentes capaces de reducir la complejidad de los despliegues y acelerar el retorno de la inversión en GPU.
Ryan explicó que un centro de datos tradicional exige integrar múltiples equipos de distintos proveedores directamente en obra, un proceso complejo y propenso a retrasos. Frente a ello, Vertiv apuesta por sistemas completos ensamblados y probados previamente en fábrica. «Ahora, en lugar de tener que conectar, ensamblar, probar y poner en marcha seis o siete productos distintos en las instalaciones, se entrega un sistema que ya ha sido probado en fábrica y está listo para funcionar», destacó.
Esta estrategia se materializa en soluciones como Vertiv SmartRun y Vertiv OneCore, desarrolladas para consolidar potencia, refrigeración y monitorización en plataformas integradas. Ryan calificó SmartRun como «un magnífico ejemplo de una innovación desarrollada por nuestro equipo en Croacia» y recordó que se trata de una solución pionera en el mercado. La ventaja de este enfoque es clara: menos trabajo en obra, menor riesgo operativo y una puesta en marcha más rápida. «Eso reduce significativamente el riesgo, la complejidad y el tiempo de trabajo en las instalaciones. Y acelera el tiempo necesario para empezar a generar valor», afirmó.
Colaboración y expansión global
Ryan también subrayó la importancia de la colaboración entre fabricantes de chips, operadores, proveedores tecnológicos y especialistas en infraestructura. «La cocreación en todo el ecosistema es probablemente más sólida que nunca en esta industria», afirmó. Para responder a la creciente demanda de infraestructura para IA, Vertiv continúa ampliando su capacidad industrial y de servicios en distintas regiones del mundo. «Estamos ampliando nuestra capacidad industrial para responder a la demanda tanto nacional como global», indicó el presidente para EMEA.
La compañía cuenta actualmente en EMEA con diez centros de fabricación, cerca de 700 ingenieros de servicio de campo, 60 centros de servicio y 12 laboratorios y centros de experiencia para clientes, una estructura que pretende reforzar para acompañar el crecimiento de la economía de la inteligencia artificial. En palabras de Ryan, el objetivo final es claro: «La convergencia y la interoperabilidad permiten obtener mejoras acumulativas en velocidad, eficiencia y resiliencia«, una visión que sitúa a la infraestructura integrada como uno de los pilares sobre los que se construirá la próxima generación de centros de datos para IA.
NVIDIA augura la mayor expansión de infraestructuras de la historia impulsada por la IA
La inteligencia artificial no es una moda pasajera ni una burbuja tecnológica. Al menos así lo defendió Rod Evans, vicepresidente de Supercomputación, Infraestructura Cloud para IA e IA/HPC para EMEA de NVIDIA, durante su intervención en la Vertiv Week 2026 celebrada en Zagreb. El directivo describió el actual momento tecnológico como el inicio de una nueva revolución industrial basada en la producción masiva de inteligencia a través de infraestructuras especializadas. «La IA está impulsando el mayor despliegue de infraestructura de la historia de la humanidad. Más grande que los ferrocarriles y más grande que la revolución industrial», afirmó Evans durante su presentación.
Según explicó, el crecimiento exponencial de los modelos de IA está generando una demanda inédita de capacidad de procesamiento. Los modelos aumentan su tamaño a un ritmo de diez veces por año, mientras que los costes de inferencia y generación de tokens continúan reduciéndose drásticamente. Al mismo tiempo, la capacidad de computación acelerada desarrollada por NVIDIA ha multiplicado su rendimiento un millón de veces en la última década, superando ampliamente la evolución de la informática tradicional basada exclusivamente en CPU.

La IA disparará la demanda mundial de centros de datos
Una de las principales conclusiones es que la industria de los centros de datos deberá prepararse para un crecimiento sin precedentes durante los próximos años. De acuerdo con las previsiones presentadas por NVIDIA, la demanda global de capacidad en centros de datos pasará de unos 170 GW en 2024 a cerca de 300 GW en 2030. Además, aproximadamente el 71% de esta nueva capacidad estará destinada a cargas de trabajo relacionadas con inteligencia artificial.
En este contexto, Evans considera que Europa tendrá una oportunidad histórica para captar inversiones y nuevos proyectos. «Europa va a cubrir gran parte de ese déficit», señaló en referencia a las limitaciones que afrontan algunos proyectos en Estados Unidos por cuestiones regulatorias, disponibilidad energética y plazos de construcción.
El directivo destacó especialmente la actividad que NVIDIA observa en mercados como España, Portugal, los países nórdicos y diversas economías emergentes de Europa del Este, donde la construcción de nuevas infraestructuras digitales se está acelerando.
La inferencia se convertirá en el principal motor del mercado
Aunque durante los últimos años gran parte de la atención se ha centrado en el entrenamiento de grandes modelos, NVIDIA prevé que la siguiente fase de crecimiento estará dominada por la inferencia, es decir, la ejecución de esos modelos para realizar tareas reales. La compañía estima que en 2030 la inferencia representará cerca del 60% de la demanda total de computación de IA y se convertirá en la principal responsable del consumo energético asociado a estas cargas de trabajo.
Esta evolución obligará a desplegar capacidad de procesamiento más cerca de empresas y usuarios finales. «La demanda de inferencia ocurrirá localmente», explicó Evans, anticipando un fuerte desarrollo de centros de datos distribuidos y de menor tamaño para atender aplicaciones de baja latencia.
Las fábricas de IA redefinen la infraestructura digital
Uno de los conceptos centrales de la presentación de Evans fue el de las denominadas AI Factories o fábricas de inteligencia artificial. Para NVIDIA, estas instalaciones constituyen la evolución natural del centro de datos tradicional. Su misión no consiste únicamente en alojar servidores, sino en transformar energía en inteligencia procesable.
En este nuevo paradigma, métricas históricas como el número de racks o servidores pierden relevancia frente a indicadores como el coste por token generado, los tokens producidos por vatio consumido o el tiempo necesario para obtener resultados útiles.
La estrategia se basa en una arquitectura integrada que combina energía, chips, infraestructura, modelos y aplicaciones, una visión que NVIDIA considera indispensable para desarrollar ecosistemas de IA competitivos a escala nacional y regional.
Europa busca convertirse en creadora de IA
Durante su intervención, Evans abordó el debate sobre la autonomía tecnológica europea. Más allá del concepto de soberanía digital, el ejecutivo defendió la necesidad de que los países europeos desarrollen capacidades propias para crear inteligencia artificial y no limitarse a consumirla. En este sentido recordó una reflexión habitual de Jensen Huang, fundador y consejero delegado de NVIDIA: «¿Van a ser consumidores de IA o van a ser creadores de IA?».
Según Evans, la infraestructura será uno de los factores determinantes para capturar el valor económico que generará la inteligencia artificial durante las próximas décadas.
Refrigeración líquida, corriente continua y gemelos digitales
La creciente densidad energética de los sistemas de IA obliga a replantear completamente el diseño de los centros de datos. NVIDIA prevé que los racks alcancen potencias cercanas a un megavatio antes de que termine la década, una cifra muy superior a la de las infraestructuras convencionales.
Para responder a este desafío, la compañía apuesta por la adopción masiva de refrigeración líquida, distribución eléctrica en corriente continua de 800 voltios y tecnologías avanzadas de optimización energética desarrolladas conjuntamente con socios como Vertiv. Estas soluciones permiten reducir el consumo, optimizar el espacio disponible y acelerar los despliegues de nuevas instalaciones.
Asimismo, NVIDIA está impulsando el uso de gemelos digitales basados en NVIDIA Omniverse, que permiten diseñar, simular y optimizar centros de datos completos antes de su construcción física, reduciendo costes y mejorando la eficiencia operativa.
Frost & Sullivan: El mercado mundial de centros de datos alcanzará los 1.460 miles de millones de dólares en 2035
La transformación provocada por la inteligencia artificial está redefiniendo por completo la industria global de los centros de datos. Así lo sostiene Gautham Gnanajothi, Senior VP y responsable global de análisis de mejores prácticas para centros de datos de Frost & Sullivan, quien asegura que el sector atraviesa una fase de crecimiento sin precedentes.
Según las previsiones presentadas por la consultora, la inversión mundial en centros de datos alcanzará los 1.460 miles de millones de dólares en 2035, frente a los 502.700 millones registrados en 2025, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 11,2%.
Los hiperescalares disparan la inversión
La consultora subraya que el crecimiento está siendo impulsado principalmente por los grandes operadores cloud e hiperescalares. En 2025, los ocho mayores actores del mercado, encabezados por Google, Microsoft, AWS y Meta, concentrarán inversiones por valor de 316.300 millones de dólares, un 185% más que en 2023.
Además, el directivo reveló que las previsiones iniciales elaboradas por Frost & Sullivan han quedado rápidamente superadas por la realidad del mercado. «Cuando realizamos nuestro análisis a finales de 2025, estimábamos que la inversión mundial rondaría los 600.000 millones de dólares en 2026. Sin embargo, a comienzos de este año vimos que los cuatro principales hiperescalares anunciaban por sí solos inversiones de entre 620.000 y 630.000 millones de dólares«, explicó.
De hecho, el informe estima que estos cuatro grandes operadores incrementarán su inversión en centros de datos desde 85.700 millones de dólares en 2023 hasta 630.000 millones en 2026.
Energía y computación, las dos caras de la moneda de la IA
Uno de los mensajes centrales fue que la industria está entrando en una nueva etapa donde la disponibilidad energética resulta tan importante como la capacidad de computación. «Durante mucho tiempo la conversación se centraba en la capacidad: cuánto espacio tenemos, cuántos megavatios podemos añadir o con qué rapidez podemos construir. Ahora esa ecuación está cambiando», señaló Gnanajothi.
Según el analista, la pregunta estratégica ya no es cuánto procesamiento puede desplegar una organización, sino cuánto puede desplegar, alimentar y operar de forma económicamente viable. «La cuestión competitiva está pasando de ser cuánto cómputo puedo ofrecer a cuánto cómputo puedo desplegar, alimentar y operar de manera rentable», destacó.
Ocho tendencias marcarán los centros de datos del futuro
El informe de Frost & Sullivan identifica ocho grandes tendencias que transformarán el sector durante la próxima década:
- Computación de IA de alta densidad
- Nuevas arquitecturas eléctricas para soportar mayores cargas energéticas
- Refrigeración avanzada basada en sistemas híbridos aire-líquido
- Modularidad y prefabricación
- Operaciones definidas por software
- Infraestructuras sostenibles
- Centros de datos interactivos con la red eléctrica
- Infraestructura distribuida para IA
Del centro de datos tradicional al campus nativo de IA
Frost & Sullivan identifica tres fases en la evolución de la infraestructura para inteligencia artificial. La primera consiste en adaptar centros de datos existentes para alojar GPU; la segunda se basa en instalaciones modulares diseñadas desde el inicio para IA; y la tercera contempla campus nativos de IA integrados con la red eléctrica y preparados para soportar densidades superiores a los 80-200 kW por rack.
En este escenario, la consultora concluye que la ventaja competitiva dejará de depender de componentes aislados para centrarse en la capacidad de integrar energía, refrigeración, construcción modular, operaciones inteligentes y servicios digitales en plataformas completas preparadas para IA.
Visitando la fábrica de Rugvica en Croacia
Como parte de la experiencia, pudimos conocer de primera mano cómo funcionan las instalaciones que la compañía posee en Rugvica, cerca de la capital croata, que constituye uno de los centros de producción más importantes de Vertiv en Europa y desempeña un papel estratégico en el suministro de infraestructura para centros de datos en la región EMEA. Actualmente, la compañía cuenta con alrededor de 720 empleados en Croacia, distribuidos entre sus oficinas de Zagreb y la fábrica de Rugvica.
La instalación está especializada en la fabricación de soluciones avanzadas para centros de datos, especialmente:
- Sistemas de gestión térmica (Thermal Management), incluyendo equipos de refrigeración para centros de datos y unidades de tratamiento de aire.
- Centros de datos modulares, una de las especialidades de la fábrica. La planta de Rugvica es la única de Vertiv en Europa capaz de fabricar determinados módulos de gran tamaño en exteriores.
- Power Modules (módulos de potencia), considerados el producto estrella de la fábrica. Aproximadamente entre el 60% y el 65% de sus componentes son fabricados por la propia Vertiv, incluidos cuadros eléctricos, sistemas UPS (alimentación ininterrumpida) y sistemas de climatización.
- SmartMod, pequeños centros de datos prefabricados y configurables mediante un configurador estandarizado, lo que permite una producción más cercana a un modelo en serie.
- SmartRun, una solución lanzada recientemente cuya demanda está creciendo rápidamente debido a las necesidades de refrigeración y densidad de potencia asociadas a los nuevos entornos de procesamiento de datos, en donde la IA es protagonista.

La planta actual fue puesta en marcha tras una inversión de 10 millones de euros y ofrece una capacidad productiva muy superior a las antiguas instalaciones de la compañía. La innovación es otro de sus pilares fundamentales. Rugvica cuenta con laboratorios propios donde los módulos son probados en condiciones extremas antes de su envío, garantizando que lleguen listos para su puesta en marcha. Además, la planta fabrica soluciones preparadas para soportar las elevadas densidades de potencia y requisitos de refrigeración que exigen las aplicaciones de inteligencia artificial de última generación.
Aunque también produce edificios modulares para sectores industriales como petróleo y gas, la actividad está cada vez más orientada al mercado de los centros de datos. Gracias a su capacidad tecnológica, su alcance global y su contribución al empleo cualificado en Croacia, la fábrica de Rugvica se ha consolidado como un activo clave para el crecimiento de Vertiv y para el desarrollo de la infraestructura digital a escala internacional.
Un caso de éxito: Lisbon Atlantic Hub
Alex Brew, VP Sales de Vertiv, y Jorge Paraíba, Executive Director de Lisbon Atlantic Hub, explicaron cómo se está desarrollando uno de los proyectos de centros de datos más ambiciosos de Portugal, diseñado para aprovechar la posición estratégica de Lisboa como puerta de entrada digital entre Europa, América y África.
El responsable de Lisbon Atlantic Hub subrayó las ventajas competitivas de Portugal como destino para nuevas infraestructuras digitales: una sólida red de cables submarinos, una red eléctrica robusta y redundante, una elevada disponibilidad de energías renovables y un entorno político estable. Estos factores convierten al país en un enclave ideal para el desarrollo de centros de datos preparados para cargas de trabajo de inteligencia artificial y servicios cloud.

Por su parte, Alex Brew puso el foco en la creciente importancia del concepto “time to token”, es decir, la necesidad de que las infraestructuras entren en operación lo antes posible para que los clientes puedan comenzar a monetizar sus inversiones en IA. En este contexto, explicó cómo Vertiv se incorporó al proyecto desde las primeras fases para aportar experiencia, reducir riesgos y acelerar la ejecución.
Ambos portavoces coincidieron en que la colaboración temprana entre operador y fabricante ha sido clave para anticipar problemas, optimizar el diseño y garantizar que la infraestructura esté preparada para futuras evoluciones tecnológicas. Según Paraíba, la experiencia global de Vertiv permite a Lisbon Atlantic Hub concentrarse en aspectos estratégicos como la obtención de permisos, la conexión a la red eléctrica y los objetivos de sostenibilidad.
El proyecto contempla un campus de más de 42.000 metros cuadrados, con una capacidad IT escalable superior a 40 MW, conectividad multicarrier, acceso directo al ecosistema internacional de cables submarinos de Portugal y diseño preparado para aplicaciones de inteligencia artificial, computación de alto rendimiento (HPC), servicios cloud y colocation. Además, aspira a obtener la certificación LEED Gold gracias a un enfoque centrado en la eficiencia energética y la sostenibilidad.





